Esta no es la primera historia que escribo, pero si es la única que se encuentra publicada, soy casado, tengo 34 años y aunque estoy muy feliz con mi relación, en el sexo soy muy exigente y quiero siempre probar cosas nuevas, experimentar y vivir de manera excitante y un trió era algo que quería hacer hace mucho, principalmente desde que comencé a leer los excitantes relatos que ustedes queridos amigos nos cuentan cada semana; vivo en la ciudad de Cali y gracias a mi empleo regularmente viajo a Bogotá y a otra ciudad de Colombia la cual quiero reservar el nombre para no delatar la pareja con la cual pase una de las mejores experiencias sexuales que he tenido, en el mes de febrero debía viajar a esta ciudad para pasar 40 en una comisión de trabajo, busque en guía una pareja con la cual pasar un buen rato; porque una pareja? Bueno es algo que me causa mucho morbo, no tengo problema con correr con los gastos que amerita la situación y no soy exigente en lo físico, solo me interesa conocer la gente y pasar un buen rato, en ocasiones anteriores había tratado de contactarme con otras parejas en Cali, pero había sido un fiasco, incluso una pareja me contacto pero cuando nos vimos solo estaba la esposa de él, así que mi trío se vio frustrado, le escribí a esta pareja en el lugar hacia donde iba y me respondieron vial mail, tenían un teléfono de contacto, al llamarlos no contestaban y pensé que se había frustrado nuevamente mi sueño, un sábado en la tarde recibí una llamada, cuál fue mi sorpresa cuando conteste, era el esposo de esa pareja swinger, realmente me sorprendió y hablamos un rato, me pregunto si podíamos vernos esa noche, lo cual me parecía muy bueno, quedamos en encontrarnos en un bar en el centro y aun mejor un bar de rock, mi música favorita.
Llegue al lugar a la hora indicada, espere un rato y apareció una pareja, ella una mujer muy bella de 1.70 aproximadamente de estatura, cuerpo muy atractivo y vestida con un jean que dejaba ver sus curvas, él un poco más bajo cuerpo normal, nos vimos y comenzamos a charlar, yo un poco tímido o mejor dicho con la intriga del primer encuentro, era bastante reservado, hablamos un rato y me comentaron sobre cómo era la vida de una pareja swinger, como se divertían con otras parejas y algunos problemas con personas intensas que no sabían distinguir lo que es un encuentro casual y una relación, eran una pareja normal, casados, con hijos, solo les gustaba divertirse, llamarón una amiga para compartir un rato, en ese momento pensé que sería un orgía, pero cuál fue mi sorpresa cuando llego la amiga, su nombre Liliana, cuando la vi, la reconocí inmediatamente, era la esposa de uno de mis compañeros de trabajo cuando trabaje en esta ciudad, sabía que Liliana y su esposo acostumbraban a salir a rumbear y se rumoraba que eran swinger, pero nunca lo comprobé, pasamos un rato muy agradable, nos reímos un rato y la verdad fue un parche muy sano, nada de trago, solo agua y una o dos cervezas, paso el tiempo y cuando pensaba que las cosas solo quedaban en charla, mis amigos decidieron que nos fuéramos juntos, Liliana se despidió y se fue, nos dirigimos al motel, yo estaba nervioso, no sabía cómo proceder, cuáles eran los limites, que podía tocar, que era vetado, nos relajamos un poco y ellos comenzaron a desnudarse, cuando la vi desnuda me pareció una delicia, tenía el cuerpo blanco y una vagina bien depilada, muy hermosa, el tenía un pene tamaño normal, de piel trigueña, ella estaba sentada en la silla del amor y el estaba de frente, comenzó chuparle la verga de manera jugosa, yo me hice detrás de ella y comencé a besarle la espalda y tocarle esos hermosos senos, era delicioso, muy excitante y me encantaba poder hacerlo, cambiamos de posición, ella se acostó y comenzó a chuparle la verga, yo vi su vagina y no pude evitar chuparle la vagina, el sexo oral me encanta y chupar una vagina hermosa me encanta, comencé a practicarle un oral, a chupar a tocar, le daba lengüita a ese clítoris y solo podía ver como se ahogaba con la verga de su esposo; el decidió penetrarla y yo me hice al lado de la cara de ella para poder tocarla y chuparle las tetas, ella cogía mi verga con ganas, se la acerque a la boca y se la metió de una, que delicia, que éxtasis, mi sueño hecho realidad, era tal mi excitación que falto poco para venirme en su boca, me tocaba sacarlo de vez en cuanto y observaba como era clavada por su esposo, se acomodo en cuadro y pidió que le diera verga, era mi turno, debo decir que esa pose siempre me pone a perder, ella seguía chupando verga y yo le daba todo lo mío en cuatro, después de un rato me vine, con preservativo por supuesto, esta mujer pedía más y más, su esposo nuevamente se acomodo y le volvió a meter una clavada deliciosa, yo encantado, solo miraba, eso quería, me divertida viendo como ese hombre se culiaba a esa mujer, como disfrutaban los dos, descansamos un rato y la faena comenzó de nuevo, que delicia, como todo en la vida llego a su fin nuestro encuentro, nos quedamos un rato acostados, sudando y ella en la mitad tomando nuestros penes flácidos con las manos como pidiendo más, nos vestimos y partimos cada uno por su lado, quisiera decir que tuve otro encuentro con ellos, pero no sucedió, no me volvieron a llamar y desafortunadamente para mí no pude volver a probar ese bombón de mujer; me siento muy contento con lo que paso y seguro que cometí algunos errores por ser mi primera vez, errores que no cometeré en un próximo encuentro, solo espero estar nuevamente con una pareja, explorar limites y ver hasta donde llegamos, espero que se den las oportunidades….







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login Entrarq buen relat y cuando vienes x aki a inirida-guainia