el fin de semana pasado por ser puente, viajamos con mi esposa a visitar a unos tíos de ella en una pequeña finca en el Tolima, hacía mucho tiempo no los veíamos y aprovechamos para visitarlos.
al llegar como era lógico, fuimos recibidos muy efusivamente por Clarita y Juan los tíos de ella, yo sabía que tenían 2 hijos pero en ese momento no estaban allí, eran casi las 6 de la tarde, cuando escuchamos llegar a los primos, la sorpresa para mi esposa fue grande, ella los recordaba como un par de chicos tal vez de 14 y 17 años, pero ahora eran todos unos adultos, Andrea tenía unos 22 años y Andrés unos 25, ambos eran de piel trigueña, el encuentro fue agradable, esa noche nos acostamos temprano a eso de las 8, pues estábamos bastante cansados del viaje, al día siguiente, salimos los 6 a recorrer el pueblo todo el día estuvimos muy contentos, en piscina, bailando, comiendo, entrando la noche regresamos a la casa, después de conversar un rato, decidimos tomarnos unos traguitos, aunque la casa era bastante grande y modesta, tenían lo necesario, cerca de las 10 de la noche, los tíos ya cansados y por su costumbre de acostarse temprano, se fueron a descansar, las habitaciones de ellos estaban en la parte posterior de la casa, Andrea cambio la música coloco un CD del grupo aventura, su favorito y coincidencialmente también de mi esposa,bastante entonaditos, los primos mi esposa y yo, decidimos bailar un poco solo que con la música a muy bajo volumen, aunque esta no era propiamente para bailar, era delicioso, mi esposa es buena bailarina y la forma en que se movía ya tenía inquietoa Andrés, el se sentía in poco incomodo pues yo estaba ahí cerca bailando con Andrea, entonces ella me dijo, acompáñame y hacemos tinto, mi esposa se apresuro a decir, huy si rico, salimos de la sala para la cocina, a pesar de no serlo, Andrea me decía primo, eso me producía una sensación deliciosa que no sabía describir con precisión, no sé si por el efecto del licor, ambos estábamos muy efusivos, sentíamos una confianza como si nos conociéramos de tiempo atrás y creo que igual sucedía entre mi esposa y Andrés, porque en un momento me asome discretamente y estaban bailando muy sensualmente, estoy seguro que el tenia la verga dura, pues mi esposa es muy sensual y hermosa físicamente, verlos así me producía un morbo que me inquietaba, mientras se preparaba el tinto, Andrea y yo comenzamos a bailar en la cocina, aunque casi no se escuchaba la música era delicioso sentirla tan cerca, en un momento desde donde estábamos, vimos como bailaban, Andrea me dijo un poco coqueta, están comomuy animaditos esos dos, yo sonreí y le respondí, si, parece que han congeniado bastante, como tú y yo, ella sonrió y siguió bailando muy apretadita con migo, me dijo al oído, no te dan celos? yo le respondí, pues mira, la verdad no, aunque me siento un poco raro de verla así, pero a la vez me produce una deliciosa sensación de morbo, Andrea me dio una palmada en la espalda y me dijo sonriendo, eres un pervertido, en ese momento la abrace con más fuerza y le dije muy cerca al oído, si, tal vez, te molesta? ella sonrió y dijo, claro que no, los hombres mojigatos son muy aburridos, le di un beso muy suave en la mejilla, note que ella se estremeció un poco, pero no se aparto de mi, en ese momento la magia se rompió cuando sentimos que el tinto estaba hirviendo y se derramaba, cuando regresamos a la sala ellos estaban sentados en el sofá conversando, solo una mirada con mi esposa basto para entendernos y saber que estábamos en un plan poco usual con los primos, al pasarle el tinto a Andrés note que no se quito la mano de entre las piernas, y era lógico se sentía apenado con migo pues tenía la verga muy dura y se le notaba a leguas, no era difícil imaginar cómo tendría la cuca mi esposa, pues el primo estaba bien bueno y ella es muy arrecha, como hacia un poco de sueño ya, Andreadijo, voy a alistar su habitación, yo muy acomedido me ofrecí a ayudarle, cuando entramos en la habitación ella se tiro en la cama, suspiro profundamente, le dije es muy bonito este cuarto, quien duerme acá, ella respondió sonriente, yo, en serio? le dije sentándome junto a ella, si este es mi cuarto, por unos segundos guardamos silencio, me recosté junto a ella y le dije, que rico dormir en tu cama, ella me miro y dijo, si? porque, y suspire y le respondí, no sé, se siente algo muy delicioso, como una energía muy chévere, ella se volteo hacia mí y me dijo, de verdad?, en ese momento la mire a los ojos y sin decir nada, la abrace y la bese apasionadamente, en un comienzo ella trato de zafarse, pero no se lo permití y la bese aun más apasionado, total, un minuto después me correspondía el beso ardientemente, nos besamos largamente mientras dimos varias vueltas sobre la cama, estaba muy excitado y ella lo noto fácilmente, entonces en una de esas volteretas la deje debajo de mi cuerpo y me metí entre sus piernas, le hice sentir con firmeza el bulto de mi verga dura contra su cuca, la escuche decirme entre gemidos, no, no, pero en cambio subí sus piernas hasta mi cintura y se la frote más fuerte, la bese sin dejarla decir nada y mis manos buscaron sus deliciosas téticas, eran muy firmes aunque pequeñas, frote suavemente sus pezones erectos con la yema de mis dedos, entonces se decidió y me abrazo por la cintura con sus piernotas morenas apretándome contra ella y moviéndose muy sensual, estaba arrecha sin duda, entonces en medio de ese jaleo, ella me dijo, huy primo no seamos locos, que tal que mi prima le dé por entrar y nos pille así, nos paramos y sigilosamente nos acercamos a la puerta para ver que hacían, tremenda sorpresa nos llevamos, Andrés estaba sentado en el borde del sofá bien recostado sin pantalones y mi esposa entre sus piernas le daba una frenética mamada, una expresión de sorpresa se dibujo en el rostro de Adriana, sin hacer ruido cerramos la puerta y en menos de 2 minutos estábamos desnudos revolcándonos en la cama, que arrecha eres le dije y ella me respondió, es que hace mas de un m es que no tengo sexo, un poco sorprendido le pregunte y porque? es que desde que termine con mi novio nada de nada, me dijo con su voz agitada, a partir de ese momento, dejamos que nuestros instintos salvajes se desbocaran y culeamos como Locos casiuna hora, cuando terminamos la curiosidad nos asalto y nos asomamos muy discretamente para ver que hacían Andrés y mi esposa, uuufff, la escena no podía ser más excitante, mi esposa estaba en cuatro arrodillada en el borde del sofá con sus brazos sobre el espaldar y para sorpresa mía Andrés le estaba dando verga por el culo, ella casi nunca me lo da y el si la convenció, gemía como toda una zorrita, en ese momento, él se percato que lo observábamos y se asusto un poco, yo le hice un guiño y una seña con mi pulgar de que todo estaba bien, además junto a mi esta su hermana desnuda y abrazándome, entonces mi esposa también nos vio, cerró los ojos y se mordió los labios, entonces salimos y nos sentamos junto a ellos, sin decir nada, yo me arrodille en el suelo, separe las piernas de Andrea y comencé a darle una tremenda mamada en esa Cucota rica, al ratico la puse a mamarme la verga y terminamos en una suculenta culeada, seguro Andrés estaba un poco incomodo por estar así con su hermana al lado, pero la arrechera puede más que todo y finalmente terminamos los 4 en el cuarto de Andrea culeando casi hasta las 3 de la mañana, luego ellos se retiraron a sus cuartos pues no podían ser sorprendidos por los tíos en la misma habitación con nosotros, para rematar, mi esposa y yo nos dimos una deliciosa mamada en 69, fue tremendamente excitante para ambos sentir el sabor a sexo en nuestros genitales.
al día siguiente, los tíos se levantaron muy temprano y salieron a sus labores del campo, nosotros lo hicimos como a eso de las 10 de la mañana, Andrea y Andrés estaban desayunando y nos invitaron a la mesa, mi esposa con mucha naturalidad se sentó junto a él y yo junto a Andrea,la pijama de mi esposa era un short y una blusita casi igual a la de Andrea, mientras ella fue a traernos el desayuno, note que Andrés bajo la mano que estaba al lado de mi esposa, la expresión de ella me hizo suponer lo que pasaba, me agache a mirar por debajo de la mesa y efectivamente, la manode él estaba entre las piernas de ella y le frotaba la cuca deliciosamente, ella las apretaba y las separaba, en ese momento mi esposa también metió su mano entre las piernas de él y comenzaron a masturbarse deliciosamente, yo me enderece y mordiéndome los labios les dije uuufff que rico, ellos no dijeron nada y siguieron acariciándose, hasta que llego Andrea, se soltaron y aunque ella sospecho que algo pasaba no dijo nada, solo sonrió pícaramente, terminamos de desayunar y después de un rato mi esposa dijo, voy a bañarme para salir a dar una vuelta, pero la sorpresa del día fue que tomo a Andrés de la mano y le dijo muy coqueta, me acompañas? el me miro sorprendido, pero con un guiño le dije, ve con ella, asombrada Andrea me dijo, huy, mi prima es tremenda, yo le respondí en tono excitado, si, es tremenda putita, por eso la adoro y tú me encantas porque eres muy parecida a ella, en se momento ella sonrió y me dio una palmada en el hombro diciendo, oyeee, que atrevido, entonces la bese y mientras metía mi mano entre sus piernas para acariciarle esa rica cuca le dije, me equivoco? ella sonrió y muy coqueta me dijo, no, volvimos a besarnos y después de darme una rica mamada ahí sentado en la silla del comedor, se sentó en mi verga y se la comió toda como una perrita salvaje, mientras en el baño se escuchaban los gemidos de mi esposa, que sin duda estaba recibiendo una buena dosis de verga, uuufff que experiencia más deliciosa y loca.
de regreso a nuestro hogar, mi esposa me narro con detalles todo lo que paso con Andrés, fue tan delicioso que cuando hubo la oportunidad, tuvo que darme una mamadita hasta llenar su rica boquita de leche, ahora estamos esperando que los primos confirmen el día en que van a visitarnos en nuestra casa, pues esto que comenzó de manera casual, ahora prometía ser una relación un poco extraña pero tremendamente excitante.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarDelicioso relato y muy morboso, que primos más ricos y que suerte de mujer tienes, jejejee