Al llegar a la zona de la piscina Katherine fue donde su mamá y conversó con ella-
Mariana se quedó a mi lado, y me preguntó:
-¿Estaban teniendo sexo?
En ese momento, Camilo se nos unió y dijo:
-¿Qué andaban haciendo? ¿Por qué se desaparecieron?
-Estábamos haciendo cosas de chicas –dije yo–
-Tipico de los hombres que creen que nuestra vida gira alrededor de ellos –dijo Mariana– [luego le dio un beso a Camilo, y puso su mano sobre uno de mis senos]
-Pero si es verdad que no pueden vivir sin nosotros –dijo Camilo–
-Estas engañado corazón –dijo Mariana acercándose a mi– nosotras sabemos como divertirnos sin ustedes los hombres –y me abrazó por la cintura, y con una de sus manos apretó mi trasero–
-Debo ir a ponerme mi traje de baño, ¿me acompañan? –dijo Katherine–
-Vamos –dijo Camilo–
-Nos dijo a nosotras tonto –dijo Mariana–
Dirigiéndonos al cuarto Mariana dijo:
-No has contestado mi pregunta ¿estaban teniendo sexo?
-¿tú que crees? –le pregunto Katherine–
-Que si –dijo Mariana–
-Entonces ¿para qué preguntas? –dijo Katherine–
-No te enojes –dijo Mariana– solo quería saber que habíasencontrado alguien con quien te entendías y te correspondía, aparte de mí.
-No se peleen chicas –acate decir en ese instante–
Llegamos a su cuarto. Y Katherine dijo:
-No estamos peleando –se acercó a Mariana y la tomó por la cintura– sólo está un poco celosa. –y se dieron un beso– además, tu viniste con tu novio, y se dieron las cosas con Sara, o bueno se estaban dando.
-Y no se dejaran de dar –dije–a no ser que ya no quieras. –las dos me miraron con asombro– que usted tengan una relación a escondidas, es cosa de ustedes; pero que si tu vienes con tu novio, y quieres estar con ella, es un poco incoherente.
-¿Y tú qué sabes? –dijo Mariana–
-Mira corazón, yo me declaré lesbiana a mis 16 años; fue difícil en mi casa. Sin embargo; me mantengo firme en mi gusto por las mujeres. He tenido relaciones oficiales, a escondidas, de una sola noche y grupal solo de chicas; y no me arrepiento, porque siempre las cosas han estado claras desde el inicio. –Y agregue– mira Kathe, eres muy hermosa; y si quieres que continuemos con lo que tú no novia interrumpió, lo podemos continuar; pero si quieres que lo dejemos hasta aquí, por mi está bien. Tú decides.
-Discúlpame –dijo Mariana–
-No te preocupes –contesté– yo sé por lo que deben estar pasando.
Mariana me dio un beso. Y en ese instante Katherine nos interrumpió diciendo:
-A cambiarnos Mariana.
Las dos se desnudaron y se pusieron sus bikinis. No pude dejar de admirar sus cuerpos.
-¿Te gusta lo que viste? –me dijo Katherine antes de darme un beso–
-Si le gusto fue por verme a mí, porquea ti ya te había visto –dijo Mariana riendo–
-La verdad, las dos tienen unos cuerpos magníficos; ahora entiendo porque se hacen escenas de celos.
Katherine y yo nos volvimos a besar.
Salimos de la habitación y nos dirigimos a la piscina. Ubicamos unas sillas de sol y nos pusimos un poco de bronceador. Después de tomar un rato el sol, nos metimos en la piscina. Allí jugamos un poco tirándonos agua, y pronto nos dirigimos a uno de los extremos en el que se encontraba Camilo y nos pusimos a conversar.
Estando allí, puse mi mano en el trasero de Katherine y me encontré con una mano allí; era la de Mariana. Las tres reímos. Camilo se fue por una cerveza. Puse mi mano en la cadera de Mariana, y dije:
-¿Nos puedes cubrir mientras terminamos lo que tenemos empezado?
-Siempre y cuando me cuenten y me inviten en la noche, sí. –dijo Mariana–
-¿Invitarte? –dijo Katherine–
-Ella se refiere a que estemos las tres solas –dije yo–
-¿Las tres solas para qué? –dijo Camilo que acababa de regresar–
-A un rato de solo chicas, donde las tres podamos conversar sin interrupciones y sin preguntas estúpidas –dijo Mariana–
-Como quien dice, esta noche llegaran tarde a dormir –dijo Camilo–
-O se pueden a quedar a dormir conmigo, o bueno digo; en mi habitación –dije yo–
-Me parece una perfecta idea –dijo Katherine– Voy por algo de tomar al bar de la recepción.
-Te acompaño –dije–
-Ahora nos vemos –dijo Mariana–
Nos dirigimos a mi cuarto, apenas entramos ella se quitó la parte superior del bikini. Mientras nos besábamos ella quitó mi bikini y luego yo quité su tanga. Nos tumbamos en la cama quedando yo encima de ella; me deje caer a un costado y con mi mano apreté uno de sus senos y baje acariciando su abdomen, luego baje a su vagina y empecé a masturbarla.
Katherine interrumpió el beso, y dijo:
-Así no es como habíamos quedado
Las dos sonreímos, nos volvimos a besar y mientras la continuaba masturbando empecé a besar su cuerpo, para dirigirme a donde había sido interrumpida. Al llegar allí, empecé a darle suaves besos, en uno de ellos introduje mi lengua y Katherine soltó un gemido de placer.
Estuve allí jugueteando con mi lengua en su vagina mientras con una de mis manos me ayudaba acariciando y disponiendo los labios de su vagina para mi lengua. Con mi otra mano apretaba uno de sus senos y pellizcaba sus pezones. Sus gemidos eran cada vez más intensos.
Comencé a subir besando su monte de venus, su ombligo, el centro de su pecho, sus dos senos, sus pezones, su garganta, su cuello, su mentón y sus labios. Las dos sonreímos, y ella acarició mi cabeza, mi cabello y bajo a uno de mis senos para jugar con mi pezón y me dijo:
-Pensar que no quería venir a este viaje, y pensar que ya no quiero que termine.
Y nos volvimos a besar. Ella mordió mis labios, y me pidió que pusiera mis senos en su boca para besármelos. Así lo hice, Katherine besó y mordió mis pezones con suavidad, ternura y pasión. Nos abrasamos y dimos un giro, de modo yo estaba sobre la cama, y ella encima de mí. Katherine dijo que era su turno de hacerme lo mismo que yo le había hecho; por lo que se dirigió a mi vagina, la cual beso e introdujo su lengua de tal manera que logro sacar de mí un suspiro hondo. El cual se repitió una, y otra, y otra vez. Ella se detuvo, sonrió, se acercó a mi rostro y nos dimos un beso. Se recostó en mi pecho y empezó a mover la yema de sus dedos sobre mi abdomen haciendo pequeños círculos, y dijo:
-¿Si nos dejarás dormir esta noche acá en tu cuarto?
Yo me quedé mirándola a los ojos.
-¿por qué lo dices? –le pregunte–
-Porque dijiste que nos podíamos quedar en tu cuarto esta noche –dijo Katherine–
-Si se quieren quedar a dormir, lo pueden hacer –le dije mientras la abrazaba y le daba un beso en su frente–
-¿Y podemos repetir esto en la noche? –dijo Katherine–
-Ya veremos qué pasa –le dije yo–
-Ojala y pase –dijo ella–
Estuvimos así desnudas, ella recostada en mí pecho; y yo abrazándola por un espacio de unos 20 minutos, entonces Katherine dijo:
-¿Bebe, regresamos a la piscina?
-¿cómo me llamaste? –le dije mientras la miraba fijamente–
-¿te molesta? –me inquirió ella–
-No me molesta, si así me quieres llamar –le dije antes de darle un beso en sus labios–
Nos pusimos de pie, y nos empezamos a poner nuestros bikinis. Ya vestidas, nos abrazamos y nos dimos un beso. Sonreímos, salimos del cuarto y regresamos a la piscina.Al llegar Camilo dijo:
-Se iban como demorando
-Lo que pasa es que nosotras las mujeres nos gusta disfrutar de las cosas con calma –dijo Mariana– además tú no tienes por qué reclamarles, no eres nada de ninguna
-¿y es que tu si? –Repuso Camilo–
-Pues es su amiga ¿no? –dije yo– eso le dan un poco de derecho.
-Gracias nena –dijo Mariana– Si ves como ella entiende, y no pone problema –dirigiéndose a Camilo–
-Definitivamente entre mujeres se entienden mejor –dijo Camilo saliendo de la piscina-
Todas salimos de la piscina y fuimos a las sillas de sol, nos pusimos bronceador y nos dispusimos a tomar un poco de sol, y conversamos un poco más. Después nos metimos de nuevo a la piscina y nadamos un poco, salimos, nos secamos y nos dispusimos a irnos a las habitaciones correspondientes para arreglarnos y encontrarnos para cenar.
A los pocos segundos después que entré en mi habitación, llamaron a mi puerta. Era Katherine; quien me empujó hacia adentro de la habitación. Me abrazó y me dio un beso; sonrió y dijo:
-Nos vemos más tarde bebe, me arreglaré especialmente para ti –y se retiró–
Me duché, y me puse un vestido blanco que había empacado. Me puse un poco de perfume y me dirigí al restaurante.
Lo que pasó después… será para otro relato.








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