Esta historia ocurre a mediados del año pasado en mi ciudad Santa Marta, había entrado al chat de guía cereza para charlar un rato, conocí a una cartagenera que estaba de visita en la ciudad con su familia; no tenía fotos en su perfil, no tenía muchas veces de haber ingresado lo que me llevo a pensar que era nueva aquí, para esas fechas yo tenía la idea de cumplir una fantasía, quería hacerlo con una mujer que creyera que yo era virgen, que me viera todo inexperto e inocente en los terrenos del sexo, así que le dije corriendo el riesgo de que le pareciera poco atractivo, para mi sorpresa ella respondió que nunca lo ha hecho con vírgenes, no sin antes quedar asombrada que al tener 25 años nunca hubiera tenido sexo, entonces me dijo que quería experimentar que se siente corromper a un inocente, la chica en cuestión quería ir a la acción, ella conoce la ciudad así que sugirió un motel de su conocimiento para la seguridad de ella, todo marchaba muy bien.
La dirección del motel que me dio ya la conocía, era un motel que visitaba con mucha frecuencia, eso era un problema, porque ya me conocían allí, para mi fortuna llegue antes que ella, entre y hable con la recepcionista para que hiciera de cuenta que no me conoce en lo absoluto; al cabo de 15 minutos llego ella, era una mujer delgada, de 1,65 de estatura, morena, trasero pronunciado y firme, pechos pequeños, un rostro frágil, llevaba lentes de sol, una blusa top y un jean ajustado, que le marcaba su entrepierna y su trasero, su cuerpo era tan delgado y parecía ser tan frágil que me excito de inmediato, pague las 3 horas de la habitación y subimos al tercer piso, abrí la puerta y la deje pasar primero, luego entre, prendí las luces y cerré la puerta, ella entro al baño a ducharse y me dejo que la esperara un rato desnudito en la cama, me quede solo en boxers y al cabo de un rato allí estaba ella desnuda en la puerta del baño, con su negro cabello lacio mojado, se subió a la cama y se acostó boca arriba, nos quedamos mirando un rato, ella me pregunto mi nombre, a que me dedicaba, mi edad y que pasatiempos tenia, ella me ofreció un cigarrillo y me hizo entrar en confianza, me sentía a gusto, me dijo que le hablara de que porque seguía siendo virgen, me invente una historia cliché, le dije que era tímido con las mujeres y que tenía dificultades para seducirlas, me miro con una cara de notable escepticismo, y se burló de forma picarona a lo que me dijo: - No me digas, ¿y eso porque? Mira que, si no me hablas con sinceridad te dejo tirado aquí por mentiroso- le dije que tuve problemas para ligar, que no importa cuántas amigas tenga, no puedo tirármelas “solo porque si”, le pregunte su nombre y nos terminamos de fumar los cigarrillos y me pidió que me acostara, su trasero era divino, se veía firme y azotable, sus senos eran pequeños, y su piel se veía suave, ella se abrió de piernas para sentarse en mis genitales suavemente, la tenía desnuda y sentada sobre mi pene, era algo fenomenal, me excite al punto que ella noto la erección a lo que me dice: -Pero si aún no empezamos nada papi, tómatelo con calma- sonriéndome mientras me besaba en la boca.
Me di cuenta esa tarde, que si quería que mi fantasía saliera bien, tenía que pensar como virgen, para luego en medio de la calentura darle el giro a todo; Ella se inclino hacía mi pene erecto cubierto por los bóxers y empezó a lamerlo, suavemente, haciendo caricias con su lengua en mi cabeza, luego de un tirón me los quito y ella vio mi animal erguido, a lo que ella levanto la ceja con una notable sonrisa, se inclinó y empezó a chupármela, lo hacía suavemente, deslizando su lengua por todo mi tronco, terminando con succiones en mi glande, empezó a ser más salvaje, llegando a meterse todo mi falo en su boca y succionando con mayor agresividad, la sensación era única, no pude contarme y me vine, eyacule tanto esperma que le manche la boca, los senos, todo mi entre pierna y la cama a lo que ella sorprendida me dice: - Caramba nene, que cargado estabas-, ella fue por papel higiénico y empezó a limpiarme, le pedí que me dejara hacerlo, cuando termine ella me pidió que me acostara y me diera un descanso pero lo aproveche para estimularle su triangulo de venus con los dedos, lo hacia de tal forma que parecia no saber en lo absoluto que hacia, ella me tomo de la mano, y me enseño que dedos usar y como meterlos y que debia acariciar, luego de esa rapida clase de caricias ella me tomo de las manos y me acosto en la cama.
Ella se sentó con las piernas abiertas encima de mí, dejando que nuestros genitales se encontraran, le dije que siempre quise intentar una pose que vi en una guía de posiciones sexuales por internet, le pedí que inclinara su trasero de tal forma que me permitiera controlar a mí los movimientos, me puse el condón, luego ella tomo mi pene y lo llevo hasta su vagina, una vez dentro pude sentir esa indescriptible sensación de placer, todo ese contacto de fluidos, carne y calor estaban haciendo maravillas en mí, tome sus glúteos, afirme mis manos sobre ellos para tomar impulso y penetrarla con fuerza y vigor, folle su vagina con notable fuerza, penetraciones rápidas, no empeze suave, si no duro y sin compasión, esa mujer clavo su mirada en mi boquiabierta, levantando las cejas, con un agitada respiración en su pecho, leves y suaves gemidos emanaban de su boca, cerraba los ojos para luego abrirlos rápido, la idea de saber que lo disfrutaba hizo que me excitara más, y seguí follandola fuerte, sacudiendo el colchón, haciéndole saltar ese bello culo, me prendí fuerte de él y lo azote, sentía que me había convertido en un animal sexual.
Luego la tome de su cadera y la acosté rápidamente dejándola debajo de mi boca arriba, la penetre nuevamente, juntamos nuestros cuerpos, pase ambas manos por detrás de su cabeza, formando un apoyo para que colocara su cabeza allí, me hacía sentir cómodo y firme, fue cuando me dieron esos nuevos arranques de sexo duro y ella me dice sin rodeos: - como ahorita papi, duro, métemela duro- Dios, esas palabras me hicieron arder, la penetre y empecé a follarla duro, a veces bajaba mi intensidad para descansar unos minutos, luego reanudaba, penetre tan rico a esa mujer que empezó a decir varios nombres al azar, con un notable deseo, sus gemidos eran como si le doliera pero le gustaban, esa mujer no gritaba como esas notables películas porno, eran gemidos que para mí eran la gratificación de lo que estaba haciendo bien.
Ella cruzo una mano por encima de mi nuca, acercándome a ella, con la otra se aferró a mi brazo, le pedí que me diera un respiro, cuando me quise levantar, no había caído en cuenta que ella había cruzado sus piernas alrededor de mi cintura, tan fuerte que no me dejaba levantarme, cuando decidió soltarme me quite y vi que ella se regocijaba en sus orgasmos, movía los brazos, las manos, las piernas, su cabeza suavemente de un lado a otro, y todo con los ojos cerrados, le temblaba todo, le dije: -¿entonces ya me crees que soy virgen?- a lo que ella suelta una leve risa sin dejar de disfrutar su orgasmos, y empieza a mover su cara de lado a lado rápido queriendo decir no, la fantasía marchaba estupendo, me acerca a ella y le pedí que se abriera de piernas sentada sobre mí de espaldas, la folle mientras estaba acostado y ella dándome la espalda, empecé a deslizar mis manos en su espalda, la tome de su cintura y empecé a levantarla y sentarla, luego la traje y la acosté sobre mi pecho, dos cuerpos boca arriba, la penetraba así, lleve mi mano a su vagina, y empecé a acariciar su clítoris mientras la follaba, ella llevo sus manos a mi cabeza y me jalo del cabello, era delicioso hacerlo con una mujer que apenas y conocía pero sabía que la estaba haciendo feliz.
Todo fue rico hasta que ella me dijo que no podía más, revise mi celular y eran las 6 y algo, había pasado tanto tiempo follando, ella se tiro boca arriba con los brazos abiertos sobre la cama, dando grandes respiros, como si estuviera agotada, sabía que lo había hecho bien, sabía que ella lo había disfrutado, la tome de la mano para levantarla y nos fuimos juntos al baño, nos bañamos y ella me toma fuerte de las bolas y me las aprieta y me dice: -¿Porque me mentiste? Pensé que eras virgen pendejo, te la perdono por esta vez- me las soltó y me quedaron doliendo, nos terminamos de bañar, salimos y nos cambiamos, nos fuimos del motel y nos quedamos en silencio mientras caminábamos hasta que me dijo: - Si te buscaras una novia te iría bastante bien, con esa verga y la forma como culeas no se te despega nunca- a lo que le dije: - Tu puedes ser esa novia- ella se echó a reír y me dijo: -No papi, yo no busco noviecitos, tu puedes que lo hagas sabroso, pero por mentiroso te jodes conmigo, yo soy de barranquilla no de Cartagena, mi familia es de acá- yo le dije: - Todo está hecho, deja el orgullo, llámame cuando estés por acá y repetimos- ella respondió: - Pistola para ti, acompáñame a tomar el transporte- la acompañe, se despidió muy fría de mí, desde esa vez no volví a hablar con ella, como que me bloqueo de guía cereza, sin embargo, pude cumplir mi fantasía a la perfección.








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