Desde que entré a la univesidad nació la fantasía. Viajaba en bus casi una hora cada trayecto entre mi casa y mi alma máter. Era mucho tiempo para pensar. Cuando se subia una mujer que me gustaba pensaba: Qué rico que se sentara a mi lado y me dijere que nos bajáramos en un motel...
Yo soy muy respetuoso y algo tímido. Pasaron años y como era de esperarse, ninguna mujer me invitó a tener sexo sin conocerme. Luego entré a trabajar, ya tenía carro y no volví a montar en bus...
Unos 15 años después, estaba viviendo en Bogotá y contrario a mucho, a mi si me gusta usar Transmilenio. Ahí volví a los buses... Y la fantasía volvió a nacer. Ya en mis 35 años, con algo de experiencia y más pintoso que a mis 20.
Llegó el día. Había tomado el B10 en Portal 80. Entró mucha gente, quedé de pie cerca de la puerta. En la primera parada, entró una mujer de unos 45 años, con un vestido pegado al cuerpo arriba de la rodilla, zandalias y mirada coqueta. Me vió y sonrio levemente, como saludándome.... Y la fantasía llegó a mi mente.
Era complicado por el tema del acoso a las mujeres en Transmilenio, pero empecé a jugar a ver qué pasaba. La miraba sin disimular. Le miraba sus piernas, sus tetas y a ella. Me aseguraba que ella se diera cuenta... Y me pareció sentir que ella seguía el juego. Medía tal vez 1.60 y pesaría poco menos de 60 kilos... Tenía buen cuerpo aunque ya se veía veterana.
Dos o tres paradas después, la gente que iba entrando la fue acercando hacia mi, a tal punto que quedamos hombro a hombro... En ese momento ella se agarra de las sillas y con ese movimiento queda al frente mio, con media nalga cerca a mi verga... Arrancó el bus y ella se acomodó bien. Yo con susto me giré un poco para ponerle toda la verga en la cola, arriesgando que ella no estuviera en el juego.
Pero mi tranquilidad y me arrechera llegaron cuando siento que ella acerca el culo, lo aprieta contra mi verga y empieza a hacer movimientos leves, aprovechando que el bus iba andando. Yo apreté duro y me quedé quieto mientras ella frotaba su culo... Luego metí la mano a mi bolsillo y me acomodé la verga para que ella la sintiera mas...
Eso le encantó... Apretó más duro y se echó toda hacia atrás, de tal forma que su espada tocó mi pecho... En ese momento baja su mano, como acomodando su falda, pero lo que hizo realmente fue meter los dedos en su chocha, los humedeció y me la mostró por encima de su hombro... Pude ver su mano mojada y oler ese delicioso aroma de una cuca con ganas de verga...
En ese momento se voltea un poco y me dice al odio: "¿Buscamos algo por la Caracas?"
Sin pensarlo, me dirigí hacia la puerta, llevándola a ella de la cintura. Nos bajamos sobre la 80, tomé un taxi y apenas entramos nos empezamos a besar. Yo puse la mano en su muslo y la deslicé hasta su chocha... Ella no tenía calzones...
Le metí el dedo y ella se estremeció... Llegamos a las residencias de la 62 y entramos a una... Al llegar a la habitación la recosté contra la pared, le levanté le vestido y lo saqué por su cabeza... Quedó desnuda de una, tampoco tenía brasieres....
Se arrodilló y sacó mi verga y se la empezó a meter a la boca, mientras se masturbaba... Esa vieja era demasiado arrecha. Por un momento dejó de mamar y se daba dedo desesperada... Se fue a la cama, se tiró boca arriba y siguió masturbándose y mirándome... Me decía: "Me veo linda así, cierto?"
La verdad si, ella se veía deliciosa. Tanto así que me quedé un par de minutos viéndola como se retorcía y gemía. Pero no fue mucho, porque yo también estaba demasiado arrecho... Y en clavada puse mi cara en esa cuca razurada y empapada... Tenía la cama mojada... Metí mi lengua lo más profundo que pude y mojé toda mi cara... Luego chupé su clítoris... Ella arqueaba su espalda y con las dos manos me apretaba contra su chocha.. Se movia y literalmente se estaba masturbando con mi cara. Cada vez mas rápido y en sólo 5 minutos se vino... "Que ricooo" Me dijo... Lamió todo su flujo de mi cara...
La puse boca abajo, con una almohada que le parara la cola, abrí su piernas, me puse el condón y puse la punta de mi verga en la entrada de su vagina empapapada.. La agarré del pelo y empecé a penetrarla con suavidad... Quería que sintiera cómo iba entrando en ella... Pude sentir cómo apretaba su vagina y cómo gemía suavecito mientras se la terminaba de meter... Una vez dentro, me detuve uno segundo y empecé a darle con todo.. Yo apretaba su cara contra la cama mientras la clavaba con brusquedad... Ya casi para venirme le gritaba "¡Te gusta perra!"... "¿Cuantas vergas te han clavado...¡Puta!" ... Ella respondía: "Muchas muchas... Me encanta la vergaaaaaa.... No pares.... dámelo!!!"
Me vine delicioso... Me tiré encima de ella, los cuerpos sudados y ese olor a sexo... En fin, estuvimos 3 horas en ese motel y culiamos todo el tiempo... En la ducha, en el suelo...
Ella me confesó que hacía eso con frecuencia, que una o dos veces al mes salía a ver que pescaba en Transmilenio. Se los comía y ya. Que era difícil y pasaban meses sin pescar nada... Sin nombres, ni teléfonos. Cosa de una vez y ya... Y efectivamente, no me dejó ningún dato. Nos despedimos y hoy día trato de tomar el B10 de vez en cuando para ver si algún día la vuelvo a ver...







Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarUffffff...que bien... Yo quiero Igual.... :)