Como excelente resultado de mi aventura erótica en transmilenio,la cual participe a ustedes en mi relato de diciembre, pues sus comentarios y la cantidad de mensajes que recibí, pues a mi esposo y a mi nos subieron la pasión, logrando que nuestra parte intima aumentara en un ciento por ciento y el morbo saliera a flote y estamos pasando por el mejor momento sexual y debido a esto nos propusimos los dos a buscar una nueva aventura, esta vez con la complicidad de mi esposo, aventura deliciosa que a continuación les voy a contar.
Resulta que en el barrio Castilla cerca a Kennedy tenemos un ahijado y le estábamos debiendo el regalito de Diciembre y ahí nos salió la idea de ir a visitarlos para lo cual escogimos la fecha mas indicada, marzo 28 del 2014,final de mes,viernes,horas pico supercongestionadas,todo a pedir de boca.
En las horas de la mañana llamamos a los compadres y los invitamos a almorzar y después salir a comprarle un regalito para el ahijado y tomarnos un par de cervezas, cosa que aceptaron gustosos
El plan era que después de despedirnos de los compadres y el ahijado y al subirnos al alimentador que nos llevara a la estación de Banderas, pues con mi esposo éramos dos completos desconocidos y El iba a hacer las veces de manoseador y así incitar a otro hombre a ser cómplice de el acoso que yo recibiría desde Banderas hasta la 170,recorrido de aproximadamente dos horas, el cual empezamos a eso de las 6 de la tarde, a esa hora nos habíamos tomado unos traguitos con los compadres, estábamos algo entonaditos y yo de pensar en lo que me esperaba, ya tenía mi cuquita humedecida y un leve temblor se apoderaba de mis piernas.
Tenía puesto para la ocasión un chaquetón que me llegaba hasta arriba de las rodillas, unos zapatos de tacón de 10 cms,un pantalón de licra muy elástico y descaderado una blusa negra muy apretada, el cabello recogido en una cola que dejaba ver mi cuello y mis orejas desnudas, no llevaba prendas interiores, es decir iba como para entrega inmediata jaja ja.
Arrancamos de Banderas y de empujón en empujón llegamos al sitio que previamente habíamos acordado, el acordeón, ahí en la mitad del articulado me coloque dando la espalda a la ventana y mi esposo al lado izquierdo bien pegado a mi trasero y tratando de hacer con su cuerpo una especie de campo para recibir a un desconocido invitado, fue en la siguiente parada que se abrieron las puertas y otra cantidad incontable de pasajeros subieron y y esa apretada ola nos arrimo un joven de unos 24 años, de uno con setenta de estatura mas bien delgado y simpático y quedamos cara a cara, sentí mi seno izquierdo apretado por su pecho y al vaivén de bus yo sentía que el joven me apretaba mas y mas, yo respiraba profundo y sentía como mi pecho se hinchaba correspondiendo los apretones y llenando mis pulmones con el olor de su deliciosa loción.
Mire a mi esposo y con una seña me pidió que diera la vuelta, a lo cual obedecí de inmediato, muy lentamente di la vuelta sintiendo en mis nalgas la dureza del miembro de aquel desconocido, mi esposo que también llevaba una gabardina muy larga, la desabrocho y yo igual lo hice con mi chaqueta y mi esposo abrió su brazo derecho formando con el gabán una cortina y refregando con ímpetu su erecto pene contra mis nalgas, el joven al notar que tenía un cómplice se envalentonó y bajo su mano dándome unos deliciosos apretones en mis nalgas, mi calentura subía minuto a minuto, sentía el calor de sus respiraciones en mi desnudo cuello y mi vagina inundada de excitación, la parte interna de mis piernas estaba bastante húmeda, de pronto el joven quitó su mano de mis nalgas y se agarró del pasamanos y su mano derecha busco mi abdomen, metió su mano dentro de mi blusa y lentamente la subió metiendo mi carnudo pezón dentro de sus dos dedos dándome los mas sensuales pellizcos que hacían que mi cuerpo se estremeciera de la arrechera que tenía,luego bajo su mano derecha y me apretó mi cuquita por encima del pantalón y al notar tremenda mojada que yo tenía metió la mano dentro del pantalón, yo abrí mis piernas dándole asi aprobación para una deliciosa masturbación, metió sus dos dedos medios hasta lo mas profundo que pudo en mi cuquita, luego sacó lentamente su mano la llevo hasta su boca y se chupo los dedos y con un gesto de agrado los volvió a meter y empezó a masajear firmemente mi clítoris, mi esposo al notar mi excitación y sin saber lo que estaba pasando en mis partes bajas, bajo su mano también y al ir a meter sus dedos en mi cuquita, enseguida notó que ya estaba ocupada, entonces cambio de mano y yo sentí como la mano de mi esposo buscaba mi culito y como estaba bastante lubricado me introdujo su dedo, yo temblaba de la arrechera era la primer doble penetración de ese dia,aquel joven aceleró sus caricias y sentí como llegó mi orgasmo, muy intenso pues con el dedo de mi esposo metido en mi culito los espasmos musculares son mas fuertes y el orgasmo es mas intenso y prolongado, enseguida baje mi mano derecha y le cogí el pene a aquel desconocido, estaba que estallaba, igual que el de mi esposo, mire a los ojos a mi esposo dándole autorización para lo que fuera, entonces el muy caballeroso y disimulando muy bien que no me conocía me dijo, señora, le gustaría tomar algo en la próxima estación?, yo mire a los ojos al joven y dije, me parece bien, tengo algo de tiempo, nos acompañarías?, los ojos le brillaron de la dicha y dijo claro con todo gusto y mi esposo dijo yo invito nos quedamos por la 63 y asi fue al llegar la 63 nos bajamos mi esposo bajo adelante y al bajar nosotros nos dio la mano, yo soy Enrique dijo, yo José y yo Andrea nos presentamos y mi esposo dijo ya pasó algo rico allí adentro entre los tres, podemos seguir? Dijo mirándome a los ojos y Yo dije claro vamos esto no puede quedar a medias. Salimos de la estación, bajamos por la calle 63 buscando un sitio donde tomar algo,pero esa zona está llena de moteles y mi esposo dijo pues ya estamos bien calientes no perdamos mas tiempo y llegamos al motel Laguna azul, mi esposo pidió una habitación, pago y subimos hasta el segundo piso, ya sabíamos a lo que íbamos y yo iba superdichosa y dispuesta a gozar ese dulce permiso de mi esposo….hasta ahí mi relato por hoy,lo que pasó en el motel lo dejo para otra ocasión,esperando que el hermoso mancebo de diciembre y el joven de esta deliciosa aventura,lean mi relato y me escriban algo bien rico,besos,Andrea








Comentarios
4 comentarios
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login Entrarmuy buena complicidad
gran relato me encanta, esta lleno de mucho morbo
Ufff mi fantasía cumplida por otro jajja pero delicioso ese arrancón para más deleite, mil felicitaciones
Tremendo relato, hay que imaginarse lo que pasó en el motel, la dama traviesa con dos trancas para ella solita. Además está como quiere, con unas piernas divinas, un culo hermoso, unas tetazas para no dejar de chupar. Muy buen relato, felicitaciones.