Todo empezó con unas idas a un sitio de recreación turística en Cartagena, la verdad éramos clientes asiduos del lugar ya que de día funcionaba como un parador turístico con piscina al lado de la playa, pero de noche el servicio era solo de bar por lo que nos gustaba mucho ir ya que no era muy concurrido por ser a las afueras de la ciudad y nos gustaba estar más bien a solas donde podríamos hacer cosas inusuales hasta ese momento, así que en una de esas tantas idas y ya reconocidos por el chico que atendía la barra de licores, le propuse a mi esposa que hiciéramos algo que nos excitara y fuera de lo común ella asombrada me dijo que es lo que tienes en mente y yo le propuse primero que se sacara el hilo dental y quedara al natural debajo de la minifalda que tenia puesta ella ya con unos traguitos encima y también con la necesidad de hacer cosas lo hizo rápidamente, luego le dije que si era capaz de ir hasta la barra de licores donde estaba Diego el chico del bar y solicitarle música de su preferencia como siempre lo hacía, pero que esta vez se le insinuara y le dejara ver con una inclinación sugestiva su trasero y la rajita (entre otras tenía una rajita de labios gruesos y clítoris pulposo), ella le fascino mi idea y se dispuso a cumplirla al pie de la letra, para lo cual corrió a la barra y yo me hice el descuidado para que pudiera actuar y Diego se desinhibiera, debieron pasar unos diez minutos para su regreso y lo hizo con una cara de asombro y satisfacción por lo que había ocurrido, yo me afane a preguntarle que había pasado y ella con la respiración entrecortada por la excitación que le había causado el momento me cuenta que Diego le había metido la mano debajo de la falda tocándole todo su interior masajeando su clítoris e introduciéndole los dedos dentro de su rajita, que le latía el corazón a mil y que hizo esfuerzos para no gemir pero que en ese instante quería abrir sus piernas para que Diego la penetrara y sentirlo dentro de ella, al irme contando esto yo la tocaba y sentía cuan húmeda y mojada estaba por lo acontecido y por recordar el episodio que acababa de pasarle me dieron ganas de cogérmela en el acto pero mi plan con ella iba más allá, fue entonces que le dije que siguiéramos adelante con lo de hacer algo fuera de lo común para nosotros y le conté que en el segundo piso del bar era un lugar donde guardaban las colchonetas de playa que utilizaban y que le daría la oportunidad de convencer a Diego para que subieran y la dejaba a voluntad para hacer lo que quisiera, parecería que estuviera esperando este momento porque su respuesta fue y que vas a hacer tu Diego no subiría si estas aquí a lo que respondí que primero le pediría una cerveza a Diego y le diría que iba a dar una vuelta por la zona de playa para que ella pudiera quedar sola con él y actuar, me respondió que fuera enseguida, se lo notaban las ganas y estaba tan húmeda y mojada que chorreaba un poco las piernas, me levante e hice mi parte a la distancia observe como ella se metía nuevamente en el bar y como Diego le tocaba su intimidad dándole fuertes masajes en su cosita rica, vi como en su momento la besaba y le subía la falda y bajaba su blusa dejándola semidesnuda no paso más de un minuto en esa situación cuando observe como ella lo tomaba de la mano y lo dirigía al segundo piso el titubeo un poco pero animado por la excitación se dejo llevar rápidamente, la verdad ya yo estaba en un estado igual de excitación, al ver que ya subían me devolví y con mucho sigilo subí por las escalas que estaban en el costado exterior, cuando llegue al segundo piso que era más un altillo que otra cosa me ubique a escondidas detrás de un arrume de colchonetas eso si teniendo una visual exacta de lo que acontecía entre los dos, así pude ver como mi mujer y Diego entrelazados se besaban y se tocaban, él le seguía metiendo los dedos en su rajita y ella ya le tenía su verga en las manos dándole un masaje masturbador, el a su vez lamia y chupaba sus tetas, después observe como él la tiraba en una colchoneta y ella quedo totalmente de piernas abiertas ya desnuda y el se metió de cabeza en su chochita y la lamia y chupaba, en ese momento empecé a escuchar a mi mujer como gemía y le rogaba que se lo metiera, fue entonces cuando vi a Diego con su verga (podría decir de entre 18 a 20 cts.) como empezaba a metérselo, para este momento yo me estaba masturbando extasiado por lo que veía con una erección tremenda, Diego penetraba a mi mujer una y otra vez con unas embestidas que hacía que a mí mujer le salieran gemidos, casi alaridos de insuperable satisfacción, le tenía las piernas totalmente arriba y abiertas y le penetraba su verga la cual vi entrar y salir muchas veces mientras yo me pajeaba y hacia esfuerzos por no venirme, mi mujer estaba totalmente dominada y entregada la escuchaba decir cosas morbosas y gemía como nunca, hasta que Diego de tanto darle como a una puta la hizo explotar y le saco todos los jugos de su rajita que le corrían por las nalgas y la hizo venir de manera que gemía y lo agarraba por las nalgas aferrándolo a su culo, luego Diego le saco la verga de su chochita y se la pasaba por la cara y se la puso en la boca para que le diera una mamada en la que ella era experta se lo mamo hasta que diego le derramo toda su leche en la boca para que ella se lamiera y tragara toda su energía, para ese entonces yo ya estaba agotado por la paja que me había realizado y me había derramado en un torrente de leche que expulse por la satisfacción de lo que había visto, me dispuse a bajar con el mismo cuidado con el que había subido y me encamine a la playa a esperar que los dos bajaran, cuando así lo hicieron llegue como cualquier desprevenido y como si nada hubiera pasado, me senté nuevamente al lado de mi esposa y le pregunte como le había ido y aun caliente y ahora si súper mojada en su rajita me dijo que me comentaba al llegar a nuestra casa ya eran casi las tres de la mañana por lo que me dirigí donde Diego a cancelarle la cuenta y a darle las gracias por la atención, a lo que me respondió que volviéramos pronto con un dejo de satisfacción extraño, en el camino a casa con mi esposa empezó a relatarme lo sucedido iba con los pies alzados en frontal del carro y las piernas abiertas contando y recordando todo lo que le había echo Diego y yo le tocaba su chochita toda empapada, al llegar ya estábamos bien arrechos ella por recordar y querer revivir aunque fuera imaginándose el momento que acababa de pasar y yo recordando todo lo que había visto, esa noche nos culiamos por casi dos horas hasta el amanecer con un sinnúmero de venidas, gracias a lo que Diego le hizo vivir a mi esposa y a lo que yo viví al ver todo, por lo que acordamos desde ese día incentivar mas esta actividad, ya les contare más adelante todo lo ocurrido, después de esta experiencia con el mismo Diego y con otros, un abraso y que les sirva mi relato para que puedan vivir algo similar.

Relato de comunidad Fantasíasschedule 6 min de lectura calendar_today Mayo de 2014
Me Fascino Verla Culiar Con Otro
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1 comentario
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login Entrarsiempre hemos querido hacer eso y creo que lo vamos a hacer pronto. buen relato felicidades