Las primeras tres visitas que realizamos mi exnovia y yo a los swinger de Medellín iniciaron más o menos en el 2011, la primero fue en la piscina, luego switch y de nuevo la piscina, decidí separar estas tres historias puesto que a pesar de todo lo visto, hablado, tocado y mamado; no interactuamos completamente con otras parejas solo pequeños rosecitos, era la etapa que denomino exploración.
Primera vez en la piscina.
Esa noche, que creo era miércoles, salíamos de trabajar y decidimos caminar, andando y andando pasamos por la antigua sede de la piscina, pusimos el tema de entrar, ya antes lo habíamos hablado, pero esa noche mi novia se decidió a tocar el timbre, fue una sensación inolvidable ver la excitación en la cara de ella, parecía una niña en medio de un coctel de ansias, nervios y excitación, se reía y hacia leves ruidos con la boca apretaba las piernas y se balanceaba sobre sus pies, algo así como si estuviera apunto de orinar pero muerta de la dicha... yo no tanto pero si tenía un medio frio en el estómago.
Bueno entramos, nos atendió el Gurú nos medió explico la dinámica del sitio y de una cojan toalla y para el vestier, yo me desnude con el mayor descaro y tranquilidad del mundo, debo admitir que esa noche habían niñas muy lindas y eso me dio mala espina, es decir tanto mi novia como yo pensamos que eran putas, pero en fin...
Entramos e investigamos el sitio, recorrimos cada uno de los ambientes, constaba de una sala social con tv's y sofás, una mesa de billar en el pasillo central en frente de esta había mesas y más sofás, una habitación que se dividía en dos, una con una cama muy grande con acceso público y otra con puerta para parejas que quisieran estas solas, luego seguía otra habitación mas sola y la piscina, sobre el costado derecho del club se encontraban las duchas el sauna y el turco, en general ese era todo el sitio.
Bueno loleamos un poco yo trataba de darle seguridad a mi novia que no se me despegaba, ella pensaba que si la dejaba sola iba a ser presa de presiones por parte de los manes que estaban en el swinguer, ya pasado algún rato decidimos ir al turco, la puerta del cual estaba enfrentada a la del sauna, por el cristal se veía un amasijo de cuerpos fornicando de lo más lindo, las niñas del vestier daban mamadas a diestras y siniestras, pero bueno, como era la primera vez pasamos y entramos al turco.
Estábamos solos aclimatándonos cuando de pronto entro una pareja más o menos en sus 34 a 37 años, la mujer se sentó a mi lado y se quitó la toalla, el hombre se sentó al lado de ella lejos de nosotros, pasaron pocos minutos y él se nos acerca y me dice, amigo es que mi mujer quiere tocarte el pene ¿la dejas?, mi novia y yo nos miramos algo incrédulos de lo directo de la propuesta, ustedes saben el sexo es algo tabú para algunos, la mujer de él me comenzó a hacer una paja y el comenzó a tocar la vagina de mi novia, la verdad es que yo estaba más preocupado de que mi novia no se sintiera incomoda o forzada y que no me la lastimaran pues el man le metía los dedos con mucho ímpetu, se sentía como su vagina chasqueaba frenéticamente, esto me distrajo de la paja que me estaban dando y mejor decidimos irnos sin mayor interacción.
Al salir del turco el sauna nos tentó así que ingresamos, aún estaban en su faena oral, entramos despacio esquivando las piernas que se tendían en el piso para no incomodar las respectivas mamadas, yo me senté en el tercer escalón mi novia en el segundo y comenzó a mamármelo, no sé si ella disfruto de la función de las demás parejas pero yo si detalle cada subida y bajada de las bocas allí presentes, es muy sensual ver los labios de una mujer deslizarse por una verga bien erecta ver como brilla el falo húmedo, y como se estira ese fino hilo pre seminal al momento de tomar aire por lo arduo de la tarea, es raro pero también pensaba si era de mal gusto mirar detenidamente como mamaban tantas vergas puesto que, quien sabe, de pronto pensaban que yo era marica y estaba ahí para ver penes o no se algo así.
Al rato de una buena mamada de las que mi hermosa ex sabía hacerme, salimos del sauna y nos dirigimos al cuarto de integración, en el había una mujer algo robusta cabalgando una verga, se movía enérgicamente sobre ella mientras literalmente gritaba “quiero otra en el culo y en la boca” “rico, rico” acto seguido enmudecía al llenar su boca con la verga disponible enfrente, miramos el espectáculo un rato, nos retiramos a la habitación posterior menos transitada he hicimos el amor ella y yo solitos, es decir habían muchos estímulos pero no estábamos seguros de interactuar con otras parejas aún, así que mejor hicimos nuestro lo vivido y lo sellamos amándonos, que buen momento como nos queríamos éramos uno solo… que pesar como todo muere eventualmente.








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login EntrarBuen relato corto pero es una experiencia buena