MI FANTASIA CON V
Relato de comunidad Fantasíasschedule 39 min de lectura calendar_today Julio de 2014

MI FANTASIA CON V

Solamente sentirnos, penetrarnos y vivirnos era el objetivo, ni las conversaciones trascendentales, las risas, el helado, el cine ni el costumbrismo chismoso eran los protagonistas; en este encuentro el sexo, la pasión, el desenfreno y el deseo serian los pilares que habrán guiado este encuentro....

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Soy hombre heterosexual

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Solamente sentirnos, penetrarnos y vivirnos era el objetivo, ni las conversaciones trascendentales, las risas, el helado, el cine ni el costumbrismo chismoso eran los protagonistas; en este encuentro el sexo, la pasión, el desenfreno y el deseo serian los pilares que habrán guiado este encuentro nada casual.

La reunión fue especial, en el marco de un encuentro esperado desde casi un lustro atrás, las miradas morbosas que antes habían dibujado cada silueta, las húmedas demostraciones de deseo en los buses y en cada rincón de los centros comerciales habrán sido las más cercanas aproximaciones y así mismo los pre lanzamientos de lo que sería la noche del placer.

Me encontraba claramente excitado con la idea de ser el macho de una mujer consolidada y muy decidida, ella tenía un reto encima, tendría solamente una oportunidad para ser y quedar registrada en la mente de él.

Siendo cerca de las 11 pm, en su punto de encuentro la esperaba yo, con ropa que forraba incluso mis pestañas atajando así el frio capitalino y conservando el calor del delirio, ella particularmente preparada para atender cualquier necesidad vestía muy cómoda; para ser diligentes y tener una hábil respuesta su medio de transporte seria una adolorida motoneta, motoneta que desconocía que en su lomo estaba trasteando lo prohibido, lo impronunciable, lo lujurioso, lo místico, lo burdo, lo sado; así fue:

Con mis 7 sentidos sobre alertados, mis huevas congeladas y mi nariz fría me encontraba esperando a que me recogieran en cualquier punto de la más fría de las capitales, finalmente, y casi a punto de agotar mi paciencia, se desdibuja en el horizonte una silueta en estatura corta, una sonrisa mandaba el caminar suyo, pero su deseo era la motivación para estar ahí; el encuentro fue escaso de palabras, más bien diría que solo la miré a los ojos, luego la desnude con mi mirada y por ultimo y sin decir nada la tome de sus brazos y para cerrar el trato la besé, fresco, largo y pervertido, al terminar de besarnos sabíamos que el tiempo era el enemigo, que las circunstancias eran apropiadas y que el público en general era inadvertido de lo venidero.

Camino al parqueadero ella me dio un casco viejo mientras torpemente ella buscaba en su bolso para sacar las llaves de la moto, las cuales tan pronto como pude se las arrebate de un manotazo, ¿acaso ella pretendía que yo sería el parrillero? Aun me pregunto eso. Ya en la moto, aunque yo era la victima de un secuestro, quien conducía era yo, pero quien había trazado la ruta y el destino había sido ella. Corríamos por las calles Frias de una ciudad que no duerme, ambos estábamos planeando cada segundo, cada movimiento, cada beso, en la mente de ambos estaban dibujadas mil imágenes del kamasutra, pero solo en la mía, la impaciencia y el deseo feroz amortiguaban un robusto exaltamiento, puesto a que, claro, ella había coordinado todo para esa noche.

Al llegar al sitio, un motel cómodo en cualquier parte de Bogota, entramos en un garaje para posteriormente subir a una habitación, dejamos los estorbos en el suelo junto a la moto y muy caballerosamente le pedí que se adelantará, pero la verdad era que quería disfrutar de ver desde abajo su hermoso culo subiendo las escaleras, eran unas nalgas firmes que escondían entre ellas una diminuta prenda y apenas cubiertas por una falda, la excitación incrementaba con cada escalón, y sentía que mi lengua se humedecía, como si se preparara para lamer por completo cada centímetro de sus piernas, su vagina y su ano.

Al llegar a la habitación, y justo luego de asegurar la puerta, cada cual dejo caer al piso las prendas de utilería que no servían para el coqueteo, y sin más reparo me voy frente a ella, muy dispuesto, la tomo de sus manos y muy suavemente la empujo contra una pared, tomo distancia de ella, subo sus muñecas hasta mi cuello queriendo enredar sus dedos detrás de mi cabeza y mirándola fijamente me acerco a ella para besarla, esta vez sin afán alguno, sencillamente quería sentirla, quería decirle que aunque era un objeto sexual para mí era ante todo una mujer a la cual respetaría por completo, con el mismo ahincó con el cual la devoraría.

Luego de que nos besamos y le presente con química mi propuesta sensual, bajó mis manos por encima de su ropa hasta llegar lo más abajo posible, lo suficientemente abajo como para remangar su falda y poder apretar sus nalgas desnudas, al sentirlas, tan Frias como suaves, las apretó firmemente y no permito que se desacomoden puesto a que posteriormente y apoyándome en mis pies, la he subido con fuerza, alzándola desde su trasero y poniéndola sobre mi cintura para acomodarla en mi, podía sentir sobre el pantalón lo caliente que estaba su entre pierna, sus besos ahora eran torpes puesto a que toda su concentración estaba desviada ante mi vigor; como de antemano sabia que los malos tratos serian la estrategia para utilizar me he motivado a empezar con su cuello, por lo cual, aun con ella en mis manos la recosté contra la pared apoyando su espalda para poder con cierta libertad bajar por su cuello con mis besos, sin limitarme, primero y muy apasionadamente baje por su mentón, recorrí su cuello hasta detrás de su oreja izquierda y justo cuando estuve besando sus oídos apreté con fuerza sus nalgas, quería que perdiera la calma, quería estimularla, quería seducirla, quería hacerla sentir mujer, tal demostración de dominio termino por iniciar en ella lo que no terminaría sino hasta la mañana siguiente; ella me tomo del pelo y cada que descubría una nueva zona erógena en su cuello me apretaba y me sostenía para que yo pudiese rendir cuentas con mis labios sobre su piel.

Ella vestía una blusa levemente escotada, sobre ella una chaqueta de cuero que ahora adornaba el piso de la habitación, una falda suelta cual colegiala coqueta y unas botas de cuero altas, yo tenía un jean ajustado, una camisa y una chaqueta de jean, pero realmente ambos vestíamos deseo.

Luego del juego previo, recuerdo que sencillamente la solté con el cuidado suficiente para no enfriarla, me aleje y le sonreí, su gesto era el de una mente desviada, sus neuronas estaban ahora conectadas con su libido, y yo me burlé se su descontrol, lo hice solamente para hacerle saber que lo que pasaría a continuación la dejaría muy seguramente desquiciada y satisfecha.

La habitación contaba con una cama amplia, un tubo de poll dance, una ducha ancha y un jacuzzi para tres o menos. Mientras detallaba cuales eran las herramientas disponibles y estudiaba la carta del lugar ella me interrumpió diciéndome “de lo único que te tienes que preocupar es de esto” y mientras me retaba soltó su falta al piso y quedo al descubierto su ser semi desnudo, su reto era claro, y sus intenciones eran emocionantes, pero no quise darle el placer de hacerla sentir ganadora ni hacerla sentir que ella era quien podría las reglas, por lo que le deje solamente un momento, mientras encontraba una buena emisora. Finalizada esta tarea me deshice de mi calzado y me aventure hacia ella, primero y antes de cualquier cosa la estudie por completo, me tome unos segundos para ir tras ella y ganar su espalda, y justo cuando me ubiqué detrás de ella corrí su pelo desnudando su cuello y la bese con pasión, al hacer esto mis manos acariciaban su vientre, con ellas hacia círculos, mientras aventuraba una mano hacia arriba la otra se desvivía por sentir abajo, pero sin llegar a mis claros objetivos, solamente provocando, solamente marcando la ruta del erotismo sin moral; cuando ella retomó control de sí misma, se decidió por desabotonar mi jean, yo solamente tuve que mover las caderas y elevar levemente las rodillas para permitir la caída libre de la mas pesada de mis prendas y justo cuando todo estaba descubierto apoye mi pene sobre ella para que ella sintiera y conociera el tamaño, su risa y sorpresa fue consolidada con un deleitoso gesto propio del placer “que rico”. Ella sostuvo, por un corto periodo, su aire, como quien toma alientos, luego puso ambas manos sobre mi pene, lo toco como cuando un ciego lee un libro, lo manoseaba con el uno objeto de medirlo, sentirlo, apretarlo y saber que tan grueso era, para su placer, mi pene calificaba dentro de lo bien dotado para ella, no soy superdotado, pero con toda seguridad mi dotación me libraría una noche de maravilla en adelante.

La noche empezaba a calentarse fuertemente no teníamos más de 20 minutos en el cuarto y las respiraciones de ambos ya eran arrítmicas y fuertes, mientras ella apretaba mi pene yo ya había tomado los rumbos lógicos con mis manos y al tiempo que besaba su cuello apretaba sus tetas con una mano y con la otra masajeaba sobre la tanga su vagina rozando levemente su clítoris, podía sentir ahora lo húmeda que se ponía. Y ahí estábamos juntos, de pie, en medio de una amplia habitación, conociendo nuestros cuerpos por primera vez.

Terminamos el juego que teníamos con un beso erótico, nuestras lenguas jugaban en búsqueda de las profundidades, nuestras manos sencillamente apretaban cualquier parte, para luego, con las mías, dedicarme a desnudarla, primero tome su blusa desde abajo y la subí quitándosela y botándola lejos de la escena, posteriormente, de nuevo la beso fuertemente para entretenerla mientras libraba una batalla con su sostén, tan pronto como gané, libere sus senos, tiernos, de buen tamaño, perfectos para apretar, justos para chupar y besar. Ella me libero de mi camisa, desabotonando estratégicamente con sus manos cada botón mientras hacia esto su cabeza seguía de cerca sus movimientos y su cuerpo se flexionaba hasta arrodillarse, al estar ahora hincada hacia mí, se ha permitido unos valiosos segundos para llenarse de valor, mientras esto, masajeaba mi pene sobre mi bóxer, tan pronto como sintió que su garganta estaba preparada, desnudó por completo mi ser y tomó con sus dos manos mi miembro, primero, lo besó, besó su punta, luego tomo distancia de él para verlo y olerlo, cuan viciosa se veía mientras se deleitaba con él, posteriormente se lo llevo entero en su boca, quiso ver que tan profundo le podía entrar, y aunque no lo pudo meter todo gran cantidad de mi pene estaba dentro suyo, al saber que en su boca reposaba el preciado elemento que le permitiría vivir una noche prometedora se empeño mas en él, succionaba con pasión cada centímetro de carne y por momentos alistaba su garganta con arremetidas profundas, lo sostuvo fuera de su boca con su mano izquierda para lamer el largo de la parte posterior y terminar entonces lamiendo mis huevas, como era una viciosa sabía perfectamente que hacer con su lengua y su boca.

Su mamada inicial no fue apoteósica, más bien fue una muy buena forma de hacer más notable y erecta mi excitación y mi deseo, posteriormente y en cuanto ella se incorporo de nuevo, yo la tomé de la cintura y me agache lo suficiente para lamer sus senos, eran blandos y muy bien puestos, eran senos excitantes, como los llamo eran senos anti estrés, los lamí delicadamente, mientras lamia uno apretaba el otro, me entretuve con sus pezones como si quisiera renacer de nuevo y amamantarme de ella, finalmente y aun chupando sus tetas empeñe a mi manos la tarea de quitar su tanga, al caer al piso, se ha liberado un leve aroma, su aroma, el aroma del sexo, el aroma del deseo, se sentía tan húmeda que podía perfectamente haberla penetrado sin necesidad de mayor cosa, pero fue de mi preferencia empezar con una ducha.

-¿te quieres duchar?

-soy –dijo- toda tuya.

Al estar dentro de la ducha mientras nos juagábamos ella salió con la excusa de tener que escribirle a una persona para evitar una llamada, por lo cual no vi problema y la espere, luego y posteriormente de la debida enjabonada y juagada, nos besábamos apasionadamente bajo el agua, nuestras manos eran objetos sexuales, habían dejado de ser herramientas claras para alcanzar objetos, ahora eran órganos sexuales que nos permitían conocernos, ella acariciaba mis nalgas, mi espalda y mi pene, yo mientras tanto apretaba sus nalgas y las abría para dilatar su ano, simultáneamente rozaba su clítoris y su vagina entera, pasaba temporalmente mis manos por su espalada con mis uñas apuntando a su dermis, rasgando y seguía el juego, primero su ano, luego su vagina luego su espalda. Al cabo de un par de minutos nos consumía la excitación, por lo que ella decidió voltearse y apoyarse en la pared estirando sus piernas y agachando un poco su torso, lo suficiente como para sentirme invitado a darle placer; siendo convidado, no podía rechazar su oferta, por lo que me he arrodillado y con cada mano tome sus nalgas y las abrí, tenia justo enfrente mío su ano, inicialmente lamí y mordisquee sus nalgas mientras el agua bajaba por su espalda y caía por su vagina, posteriormente pasaba mi lengua y soplaba con mi nariz aire caliente sobre su ano, podía ver que disfrutaba del acto porque respondía a mis estímulos con pequeñas contracciones, luego de unos minutos de provocación me dispuse con vigor a lamer su ano, lo lamia sin asco alguno, trataba de inmiscuirme en los placeres anales tan profundo como mi lengua y sus esfínteres me lo permitieran, me hondaba en razones para ganar espacio dentro de su culo, lo lamia al tiempo que hacia lo posible con mis manos para mantener sus nalgas bien separadas y dilatar mas su culo, luego de un rato de entretención anal era hora de lamer su clítoris, y aunque esa fue mi intención y estaba seguro de que quería proseguir a lamer su vagina, saborearme sus jugos y venerar su clítoris me hallaba tan excitado con su ano y no vi una motivación más grande que poder darle por el culo hasta detonar en un unisonó placer.

Lamí y besé con cierta periodicidad su ano, lo suficiente como para poder verlo relajado, luego de este juego oral me he permitido incorporarme y mientras lo hacia ella agradecía mi interés por excitarla así mismo me dio vía libre para dejarme a mi voluntad su ano diciéndome “quiero sentirte, quiero que me des por detrás” terminando de decir esto me tomo mi mano derecha y se la llevo a su boca para ensalivar mis dedos, luego de esto guio mi mano hasta su ano, al ver tal motivación el resultado no podía ser otro, perdí mis estribos, estaba frente a una descarada y manipuladora, una puta cara, la más atrevida de todas la coquetas, me enloqueció por completo sus actos, sus palabras y su disposición, por lo cual he dispuesto mi mano izquierda para abrir sus nalgas y a mi mano derecha le deje la provechosa tarea de abrirse campo por su ano, primero metí el dedo índice y me encontré con cierta resistencia por parte de ella, luego mi dedo anular y escupí en su hoyo para lubricar aun más la entrada solamente para poder meter un tercer dedo, en cuanto lo metía le dije “eres una puta, eres una descarada sucia, eres una viciosa” al terminar de meter mi tercer dedo su reacción fue placentera: gimió fuertemente y soltó una mano de la pared solamente para apretar sus tetas y para callar su respiración fuerte y copiosos gemidos mordió su labio inferior a la vez que bramaba cual yegua en celo. Dejé unos segundos los tres dedos dentro de ella y luego con un poco mas de saliva los metía y sacaba lentamente, apretaba dentro de ella y los sacaba haciendo presión hacia los lados, una y otra vez metía y sacaba mis dedos de su culo pero incrementaba la velocidad y la profundidad, nunca permití que su ano perdiera lubricación, por lo cual salivaba constantemente el lugar; en cuanto sentí que su asterisco estaba dilatado y relajado saque mi dedos y ahora con mis manos libres la tome de ambas nalgas con mis manos y abrí su culo para empujar mi pene, primero puse la punta sobre la ruborizada entrada y al sentirme ella contrajo un poco su esfínter, por lo cual, yo he cacheteado cada nalga, como si quisiera castigarla por no permitirme la admisión, una vez más la tome de sus nalgas pero esta vez no solo abría su ano sino que además enterraba mis uñas para su deleite y placer, ella, simplemente no pudo contenerse de placer y de deseo, ella quería ser penetrada sin piedad y yo deliraba por sentir su cálido trasero en lo largo y ancho de mi pene; sin más reparo nuevamente poso la punta de mi pene sobre su ano, pero esta vez no le doy tiempo de pensar si no que en cambio voy rápidamente empujando hacia dentro de ella cobrándole sollozos gemidos que terminaban por descontrolarla, casi cuando tenía mi pene a la mitad lo saque para ver su ano totalmente dilatado y escupir mi pene para terminar de lubricarlo y sin más reparo empuje con toda mi voluntad y con mucho tacto hasta el fondo de su ser, el resultado no fue un sollozo gemido, esta vez fue un ensordecedor grito que enveneno hasta el más profundo venero de su pasional libido, muy posiblemente las habitaciones contiguas habrán registrado en sus noches aquella manifestación de dolor y placer, ante tal excitante grito le permití descanso dejando mi pene dentro suyo, sin moverlo, a la vez trataba con mis pies de buscan un mejor apoyo, yo me estaba acomodando mejor, por lo cual me apoyé con ella tomándola por sus hombros y luego y suavemente deslice mi pene hacia afuera, sin sacarlo del todo, volví nuevamente a arremeter contra ella con firmeza y sutileza para no lastimarla pero ahora ella ya no solo gritaba sino que había soltado sus tetas para apretar mis muslos, enterraba sus uñas salvajemente e intentaba cobrarme el mismo dolor y placer que yo le cobraba, pero sus fuerzas se perdieron después de la siguiente arremetida puesto a que luego de la tercera penetrada no solamente no volví a parar sino que enterraba mi pene hasta el fondo y separaba sus nalgas para mantener dilatado su ano y luego las juntaba para aumentar la estreches y el placer, sentenciaba con cada nueva arremetida su cuerpo y rápidamente metía y sacaba mi pene dentro de ella, jugando con sus nalgas y arañándolas, me convertí en el verdugo de sus dolores y rápidamente, me pidió el cuerpo tomar aire, luego de un break en donde deje mi pene fuera de su ano y donde recorrí su espalda con mis besos, siendo testigo de la ruta suicida de cada gota, la volví a atacar con vehemencia inconsolable, esta vez la quería tener más cerca de mí, por lo que la erguí un poco para que estuviese menos inclinada para poder alcanzar a apretar sus tetas y besar su cuello, esta nueva posición ha terminado por desquiciar a esta descarada, le repetí al oído “eres una descarada puta, eres la más sucia de las putas” y se lo repetía para crear en ella conciencia de que aquel acto salvaje de sexo no era más que una ridiculización a las mas profesionales, tome fuerzas y velocidad y no paré de meter y sacar mi pene rápida y fuertemente, valieron cerca de 20 minutos hasta que detone mi muy destacada eyaculación dentro de su ano, mi semen tan caliente como sus entrañas se soltó dentro de ella con fuerza y desesperación, así mismo sus piernas flaquearon su cabeza quedó más que puesta colgada de su espalda su gemido fue particularmente profundo y nuestra perdición era más que placentera, congeniamos en un mutuo orgasmo sucio y pervertido.

Lo que vendría a continuación seria una manifestación de su interés por demostrarme que era una diosa del sexo.

Al terminar de ducharnos y de tener sexo anal salvaje, salimos y nos refrescamos con un par de energizantes que yo tenía para la ocasión, hablamos un rato de lo rico que había sentido haber detonado dentro de su ano y mientras charlábamos empecé a excitarme de nuevo, y mi erección pudo con su voluntad, por ende, muy hábilmente y como estábamos acostados en la cama, ella paso sobre mi cuerpo con su pierna izquierda y quedo sobre mí, dispuesta a secarme hasta la última gota de semen, empezó por besarme el pecho y el cuello y termino bajando a chupar mi pene, lo chupo completamente y lo escupió en repetidas ocasiones para tenerlo bien lubricado, acto seguido de su apertura pélvica sin igual, su movimiento fue exagerado, apetitoso, sucio y pervertido, atrapo entre su entrepierna la punta de mi pene y obligatoriamente lo llevo hasta su vagina, se tumbo sobre mi sin delicadeza y arranco a gemir tan pronto como se sentó totalmente, me cabalgaba sin piedad y yo disfrutaba de ver sus tetas saltar, entre tanto, yo apretaba sus muslos y me deleitaba con lo que podía ver, su excitación la consumía, su pelo era un desorden y su caos era perfecto para que ella se apretara las tetas, se mordiera los labios, gimiera y me cabalgara, podía sentir con profundidad sus paredes vaginales, sentía su calor, sentía sus latidos, su olor era un aroma excitante, un aroma muy provocativo, no era el molesto olor ha guardado, era en cambio una manifestación densa y perdurable de lujuria; cambiando, luego de un rato de posición para colocarse ahora dándome la espalda, se apoyo sobre mis rodillas y se inclino para no solo permitirme ver un primer plano de la penetración si no un plano perfecto de su ano y su húmeda vagina, podía perderme en locuras al ver su ano desnudo y su vagina carnívora, por lo cual me decidí a amansar a la yegua que ahora me cabalgaba y muy diestramente ensalive mis dedos y mientras ella me succionaba con su vagina yo metía uno, dos y hasta tres dedos en su ano, cada vez que mis dedos hacia presión sobre mi pene dentro de su cuerpo enloquecía y gemía con mas ahincó, subía y bajaba sin cesar, pensaba que era una mujer voraz y rapaz, casi insaciable, apretaba mis rodillas y bajaba su cuerpo con fuerza, más bien se soltaba bruscamente sobre mi pene para lograr una penetración muy profunda, subía y bajaba sus caderas hasta chocar con mis muslos y hacer sonar el acto, tal y como si alguien tras la cortina aplaudiera con esmero, los constantes choques afinaban su fuerza e incrementando nuestra excitación, seguramente ella al tener mi pene y mis dedos dentro suyo no era mas consiente. En el termino de unos 10 o 15 minutos le pedí que cambiáramos de posición, porque sentía que no podría aguantar un minuto más sin venirme, por lo que aproveche que estaba dándome la espalda y simplemente me arrodille sobre la cama y la tome por su cintura y penetre con fuerza su vagina, luego de meter y sacar con fuerza repetidamente pero no por más de 4 minutos mi pene, lo saque para castigar a golpes su clítoris e hincharlo, lo hacía con esmero, quería arder su ser, castigarla, en cuanto tuvo una coloración bastante ruborizada y un clítoris por cierto hinchado me tumbe sobre la cama rápidamente poniéndome boca arriba, deje mi cabeza debajo de su vagina y estire mi cuerpo en el largo de la cama para poder tomarla de la cintura y bajarla hasta mi boca, como ella estaba arrodillada sobre la cama todo su peso descansaba sobre mi lengua, lo cual me hacia fácil penetrarla y mamarla con fuerza, lamia su clítoris y bebía sus jugos, así mismo aventuraba mi lengua en travesías que empezaban en las profundidades de su vagina, relamiendo sus paredes vaginales y terminaban en cambios de velocidad y presión sobre su clítoris; en este acto me esmeré por darle placer, en ocasiones ella se separaba un poco queriendo alargar el placer y atajar un incontenible orgasmo, pero, como desde un principio había fijado mi estrategia dominante, no le permití más de dos veces reposar, por lo cual, apoyé mis manos sobre su cadera y jalé con fuerza contra mi mentón, mientras caía la recibí desde abajo con mi lengua apuntando directamente a su vagina, la metía sin reposo dentro de ella, quería saborear todos sus jugos, quería hacerla vivir de mi morbo y de mi rendimiento, posteriormente posé mi lengua sobre su clítoris, inicialmente lo rodeaba como un torero a su toro para después masacrarlo, relamía su contorno y podía con mi lengua sentir lo caliente y vivo que estaba, luego, pasaba levemente mi lengua sobre su clítoris, casi rosándola, una y otra vez incrementando con cada repetición la velocidad hasta que pude lamer con fuerza y sin delicadeza alguna su enriquecido e hinchado órgano, finalice con una pequeña y muy mañosa succión, haciendo presión con mis labios como queriendo desprenderlo de ella para colgarlo como trofeo; sin queja alguna soportaba mi técnica y aguantaba hasta cuando mas pudo, verla perderse dentro de su abismo fue compensatorio, primero empezó con contracciones imprevisibles de su vientre, luego sus nalgas, apretaba con fuerza contra mi cara, sus manos no tenían claros movimientos, por el contrario lo poco que podía ver reflejaban que se sentían libres y simplemente flotaban en el aire, imaginaba por lo que podía oír que su mirada estaba perdida en algún lugar del techo y su garganta totalmente recta avisaba de su descontrol por medio de inconsolables gemidos, su orgasmo fue caliente, alcancé a sentir un calor cosquilleante sobre mi mentón y mis labios y seguido de esta sensación su más profundo gemido, se estallaba por completo sobre mí y para castigar su comportamiento yo no paré de chuparla, por el contrario me aferre con más fuerza, ahora el vicioso era yo, tenía a esta yegua retorcida sobre sí misma, descontrolada y no determine mas sino que opte por continuar, sentir su orgasmo chorreante me inspiro por completo en la consecución del siguiente, continúe lamiendo con la misma intensidad y fuerza y en menos tiempo ya podía ver como se retorcía nuevamente hasta que la más perversa manifestación de la intromisión y la tecnología juntas se manifestaron, su celular sonó y termino por atajar mis intenciones y su próximo orgasmo, ella sin juicio se paró violenta y rápidamente a contestar y posteriormente a meterse dentro de la cabina de la ducha, como tapó su boca nada pude ver y poco pude escuchar.

Al regresar, con su gesto de satisfacción y agradecimiento me deja saber que lo que yo pensaba que era una llamada de reproche era más una llamada que avisaba que algo que tenia preparado estaba por suceder, pero antes me dice:

-te tengo que confesar algo.

Me presentí lo peor porque no me había apuesto el condón en estos quizá 5 minutos después de la ducha, con mucha ira respondí:

-lo que sea es mejor que me lo digas ahora

-esta noche te quiero para mí, pero como es posible que no regresen mas noches como esta, he pretendido sorprenderte y regarte una noche que no se pierda de tu mente, de tu piel. Esta noche redefinirás el concepto de sexo.

Dichas estas palabras mi sorpresa calmaba mi enojo, y mi excitación sobre saltaba las mareas de los nervios.

Rápidamente ella corrió hacia la puerta y abrió los seguros para que desde fuera pudiese ser abierta, posteriormente me pide que retomemos los avances logrados, por lo cual se ha vuelto a subir a la cama y tumbándome desde mis hombros se ha vuelto a sentar en mi boca, mi sorpresa me hacía perder la concentración, pero por momentos su olor y su calor me hacían enfocarme, lamí con dedicación su vagina mientras tanto ella se reacomodo poniéndose ahora un poco más inclinada hacia adelante y cerrando el campo de visión, con sus manos apretaba las mías que reposaban sobre sus muslos, y ahora movía su pelvis como queriendo ganar espacio para ella, mientras mi dedicación estaba puesta en hacerla sentir un nuevo orgasmo, sentí lo que ahora catalogo como el mayor frio sumado de un susto, mi perplejidad y mi angustia se sumaban a mi miedo y no era para menos, empecé a sentir que estaban lamiendo mi vientre, por un momento calmé mis arrebatos pensando que era cuestión de conexiones nerviosas alteradas, pero posteriormente sentí que apretaban mi pene, bruscamente tumbe de lado a la que ya no era más la protagonista y seguramente por mi mente jamás se me ocurriría algo de ese tamaño, mi vergüenza, mi juicio, mi valentía, mi vigor y mi fuerza se perdía ante mis ojos, ver lo que veía era inexplicable, ante mis ojos tenia mil razones para tirar la toalla y otras mil para desconectarme de cualquier vinculo con mi mente, no creía lo que veía y aun después de varios segundos largos no pude reaccionar ante la impotencia de no tener control sobre mis reacciones, sin más reparo volteo mi rostro para ver a quien hasta ahora había sido mi sometida y entre risas ella me dice “sorpresa”, pues bien, era la mayor sorpresa que me había podido llevar desde hacía muchos años, frente a mí, una mujer de cabellos negros y lisos, piel blanca, enormes senos y un sonrisa coqueta y despiadada y junto a mí una mujer de corta estatura pero de grandes propósitos.

Lo que parecía salido de un sueño, un regalo con mas regalos abordo.

-seremos tres, dijo la nueva acompañante

-te comeremos vivo, dijo nuestra protagonista

Y dicho esto volvió a tomarme los hombros pero esta vez violentamente y me empujo a la cama sin presentaciones para volver a sentarse sobre mi boca, como mi condición no era apta para atinar con precisión a hacer algo ella le ordena a su amiga con voz de líder algo que jamás podré olvidar “hazlo entender que ahora mandamos nosotras”, posteriormente su amiga puso uno de sus dedos sobre mi ano y me dijo “si dejar de hacer lo que queremos perderás” inexplicablemente apure mi lengua y mi voluntad para domar de nuevo a mi yegua, empodere a mi boca a una noble tarea, tenía que conseguir que callera rendida en un nuevo orgasmo, mientras tanto la ducha de nuevo se abrió, pero cuando intenté mirar que pasaba fui corregido y no pude hacer mas que lamer, lamer y lamer.

En cuanto se veía venir de nuevo su orgasmo ella dijo “ven tienes que probar esta boquita de mierda” yo estaba ahí solamente para ser su objeto, ya no sería más el que arroja ordenes, ahora sería un servidor, ella en un gesto muy considerado había alistado su cuerpo bañándose muy bien y posteriormente se había aceitado su vagina, al acercarse nuestra ex protagonista me tomo de las manos para impedir que yo pudiera al menos prevenir un ahogamiento con lo que ahora descubría era un enorme culo y una igualmente depilada vagina, nuestra nueva invitada se sentó con ímpetu sobre mí y me recalco con voz de patrona “si no me gusta te castigo” su reto no fue generoso, pero ella no sabía que mi rendimiento era notable, por lo cual con menos de 30 segundos sobre mi recibiendo mi lengua y mis labios ella ya se encontraba en un operativo de descontrol, quizás ella era un poco mas ruda, pero definitivamente era distinta, apretaba con fuerza mis brazos y jalaba mi pelo, en proporción de un tiempo largo y considerable nuestra ex protagonista regresa a la escena perdiendo interés en mi, regresa para chupar las tetas de la invitada y para besarla pasionalmente, puedo estar equivocado, pero en menos de 30 minutos la invitada estaba a puertas de su orgasmo, podía sentir que sus movimientos eran incesantes, arrítmicos y fuertes, y mi cansada lengua y mentón perdían animo y velocidad, por lo cual he esmerado mi último esfuerzo para lograr satisfacer a la invitada y dejarle claro que no podría aventajarme sin ser reducida a un vuelo, y así fue, conduje con soberbia su ser hasta la más transpirarte de proliferación de gemidos y de quebrantos lumbares, ahí estaba ella, conociendo de mis habilidades y recibiendo su premio.

No podía soportar que ellas manden y les demostré que podríamos compartir papeles en lo que empezó como una pelea por el poder.

Luego de que la invitada tuviera su orgasmo en mi cara literalmente, nuestra ex protagonista se posaba sobre mi pene y se disponía a sentarse sobre él, al percatarme de sus intenciones porque ella estaba sobre salivando mi miembro empuje a la invitada hacia un lado y rápidamente me puse de rodillas frente a ellas, primero tome a quien me sorprendía con tal magnífico regalo y la baje de la cama para luego bajar yo igualmente, la invitada esperaba atenta, empuje a V (nuestra ex protagonista) contra la cama de tal forma que ahora quedara acostada con sus pies en el suelo y sus tetas en la cama, posteriormente la tomo el pelo con mi mano izquierda y con firmeza halo levemente de él para posteriormente poder con mi mano derecha meter los dedos en su boca para ensalivarlos y poder lubricar mejor su húmeda, caliente y apetitosa vagina, luego de haber lubricado su sexo me permito con la misma mano derecha empuñar mi pene apuntando directamente dentro de su ser, sin miedo alguno jalé un poco más fuerte de su cabello y ella me grito “quiero que me la metas ya entera”, con este previo aviso y posteriormente de tomar un condón y vestir mi pene clave con fuerza, duro y rápido su vagina, estaba empalando a esta mujer mientras le ordene a la invitada K que se acostara sobre la cama para que V pudiera lamerle el culo para prepararla, así fue, k ni corta ni perezosa, cual puta y viciosa igual que su amiga se recostó boca abajo y mediáticamente fue floreciendo su culo a medida que ella flexionaba las rodillas, V estaba descontrolada, parecía neurótica, yo la clavaba fuertemente para que ella pudiera sentir mi vigor, lo hacía ahora despacio y pausado, con cada arremetida clavaba con más fuerza y reposaba dentro suyo para retomar el castigo, cuando K estuvo en una perfecta posición solté el cabello de V para que ella pudiera lamer el ano de K, sin duda alguna tenían cierta experiencia porque muy diestramente V se preparo para enterrarse dentro de las nalgas de su invitada cobrando un “perra me encanta que me lamas el culo”, yo estaba clavando rápido nuevamente y al mismo tiempo con mi mano previamente ensalivada consentía y estimulaba su clítoris en perfectos y suaves juegos circulares, entre tanto, mi otra mano masajeaba y cacheteaba sus nalgas, podía sentir su calor y su excitación a flor de piel, la sumisión era clara, ella me recibía por detrás y a su vez K la sostenía de la cabeza para que se clavara con fuerza en su culo y pudiera ganar unos centímetros de profundidad.

Podía sentir en menos de 20 minutos que la escena era lo suficientemente buena pero que hacía falta más interacción, por lo cual he sacado mi pene de tan rica vagina para tomar un aliento e imaginar la próxima jugada, como ya V tenia dilatado el ano de K sabía que podía aprovechar perfectamente, por lo que le ordene a V que se pusiera debajo de K para que hicieran un 69, V quien estaba en el borde de la cama se incorporo y al voltearse me beso profundamente en agradecimiento, recorrió la cama y al llegar a otro costado la beso a ella con pasión y lujuria, verla tan complacida y deseosa me hacía sentir fuerte y animado, V rápidamente se tendió sobre la cama y K se acomodo encima de ella quedando juntas perfectamente puestas para darse literalmente lengua en sus húmedos clítoris, sin más reparo me subo a la cama para empuñar mi pene contra el ano de K, pero antes y aprovechando la cercanía le pedí a V que me lo relamiera por encima del condón, a lo que K respondió “papi el aceite está en mi bolso tráelo para que nos comas más rico” pues bien, me baje de la cama y mientras caminaba en búsqueda de su bolso me detuve para ver tan excitante escena, K relamía con fuerza la vagina da V mientras que con su mano izquierda sostenía la rodilla para abrirla lo más posible de piernas y con su mano derecha metía un par de dedos en la vagina de V, quien mientras tanto sostenía las nalgas de K abiertas y se pegaba a su clítoris como quien desea juntarse de por vida a un elixir de energía; en su bolso descubrí un arsenal típico de una puta, tenía un consolador dentro de una bolsa de tela, condones y aceite caliente con sabor, tomé los condones y los tiré sobre una mesa junto a la cama y aunque posteriormente se cayeron no me importó porque mi lujuria y morbo me hicieron tomar el aceite y el juguete (quizá de 20 cm), como ellas estaban muy ocupadas no se percataron de mis intensiones, me paré frente a la cara de K y con mis manos atrás le ordene chupar mi pene para tener la vagina de V sin atención y poder aprovechar para meter el juguetico sin remedio alguno, y tal cual funciono mi morbosa idea, mientras ellas se mamaban sus jugos yo lubricaba el juguete con el aceite y en cuanto K levantó su cabeza yo diestramente apunte el juguete y arremetí bruscamente contra la humanidad de V con él, eso la enloqueció y K se burlo de ella, dejé el juguete dentro de su vagina y saque mi pene de la boca de K para poder retomar mis andanzas en su gran culo; volví a subir a la cama y me ubique justo detrás del culo de nuestra invitada, por un momento quise penetrarle inmediatamente pero en cambio me relaje y empape de aceite, mientras yo lubricaba mi cuerpo K le decía “puta lámeme mas fuerte, no pares cabroncita, no pares” sus palabras fueron acompañadas de un gruñido al final, cual animal sediento de sexo termino por levantar su cabeza de la entre pierna de V y termino por gemir como si hubiese recibido un electrocutarte lengüetazo y no era para menos V estaba totalmente dispuesta a hacerla terminar y estaba pegada a su clítoris con su boca mientras que una mano suya usaba un par de sus dedos para meterlos en su vagina y su otra mano otro par para su ano, esa doble penetración termino por enloquecerla cobrando un orgasmo mas para el registro de todo el motel, uno muy ruidoso; en cuanto K recobro su conciencia le juro venganza “ah sí?? Con que te crees muy puta metiéndome los dedos en mi culo y mi coño, putita” diciendo esto se emociono con el juguete y su lengua y yo desde atrás podía ver como se encarnaba hasta conseguir su propósito, no tardo más de 3 minutos de feroz oral cuando V logró blanquear los ojos, yo pude disfrutar de ver su espectacular gesto de placer y en cuanto a mi me encontraba listo para empezar de nuevo e igualarlas, así que, he regado parte del aceite sobre la espalda de K y posteriormente empapé sus nalgas y su ano, me permití el placer de tenerlas cerca, el ano de K, la vagina de K y la boca de V, era la mejor de las posiciones, éramos los tres objetos sexuales, maquinas de orgasmos, afortunadamente ya era evidente que ambas tenían capacidades claras para tener múltiples series de sexo y por mi parte tenía mucho por dar aun, los tres éramos consientes de que estábamos completamente ardiendo de deseo, anhelábamos sexo por encima de todo y queríamos placer a toda costa; entendido esto empuje mi pene dentro de su dilatado pero estrecho ano, su estremecimiento fue burdo, deje dentro mi pene y le peí a V que lamiera mis huevas, la sensación era absurda, brutal y generosamente única, posteriormente empuje un poco más fuerte para lograr meterlo completo y empecé desde ese punto una frenética arremetida, metía y sacaba mi pene constante y fuertemente, me aferraba a su cintura mientras hacía esto V me consentía las huevas con sus manos y entre tanto lamia la vagina de K, era un cuadro de sexo pervertido y morboso, la libertad sobria y allanada en cuerpos se manifestaba para expresar solamente una cosa: el mas incontrolable deseo por dar y recibir placer. La estimulación en mis huevas, la excitación, los movimientos y mi resistencia parecían que se juntaran para hacerme colapsar, mientras más me aferraba a la cintura de K para apoyarme y darle más rápido sentía de terminaría este episodio para mí pero mi sorpresa fue mayúscula cuando de repente V no solo se había reposicionado sino que estaba detrás de mío consintiendo mis huevas con su mano derecha y enseguida de que advertí que ella se había movido sentía que mi cuerpo empezaba a remolcar cada célula en búsqueda de un inigualable orgasmo, sentía que pronto terminaría y la larga espera finalizo cuando V se ha animado a lamer mi ano, sin pronostico alguno pego su cara contra mi ano y tan solo cuando sentí su lengua mi ser se detono por completo, quede tonto y estupefacto, sentía que me rasgaba mi semen cada musculo, como su hubiese nacido desde la punta de cualquier extremidad, V no cesaba de lamerme aunque yo ya había gritado desconsolado, K me miraba con cara de morbo y yo volé.

Termine asombrado de las capacidades de ambas, e incluso de las mias, lo que vendría a continuación seria el perfecto cierre de la madrugada.

Siendo quizá las 2 de la mañana, los tres estábamos en gracia y lujuria, consolábamos nuestros cuerpos con besos compartidos y caricias profundas, nos besábamos repetidamente, yo ya había quitado el condón de mi pene y estaba empezando a tener una nueva erección, aun sin fuerzas, pero las besaba con pasión, recorría sus cuerpos adornando sus pieles con besos y lengüetazos en donde hay quedar lengüetazos, podía verlas besarse y tocarse con cierto erotismo y sencillez, partimos de cero y me pidieron incorporarme, V ordeno por teléfono que encendieran el jacuzzi y posteriormente junto con esa orden 3 energizantes mas.

En cuanto las bebidas llegaron y el agua cobro vida y temperatura los tres nos metimos al agua con cierta lentitud porque aun parecía hervida, así que esperamos unos minutos de pie mientras nos besábamos los tres, tenía el placer de sentir y ver sus senos, apretaba cada culo y las besaba repetidamente, ellas por su parte se besaban y manoseaban, no fue necesario nada mas, mi erección era más abultada que la anterior, esta vez juntas se salieron del jacuzzi para arrodillarse fuera y entre las dos mamaron mi pene, mientras una se lo metía entero la otra lamia mis huevas. Sin querer que todo acabará hay esta posición no duro mucho, es más, en cuanto les avise que el agua tenía una temperatura ideal, las dos se metieron rápidamente y se recostaron boca abajo, se reían coquetamente y dejaron florecer sus culos ante mis ojos, la invitación era obvia, vestí de nuevo mi pene y tome aceite en mis manos para masajear ambos culos y ambas vaginas, me puse en el medio y me tome un tiempo para meter mis dedos, me sentía como un niño con muchos juguetes, no sabía qué hacer primero ni en cual ano o en cual vagina concentrarme, diestramente mientras mi mano derecha estaba en la vagina de K mi mano izquierda estaba en la vagina de V, ellas dos se besaban y se manoseaban la espalda y los senos, luego yo cambié hacia sus anos, metí dos dedos en cada ano y me dispuse enloquecidamente a darles placer; empecé por premiar los encantos de mi protagonista, metí mi pene en su vagina y la clave con ahincó, no duré mucho, cambie a su ano y la penetre sin esfuerzo alguno, mientras le daba pene a mi protagonista masturbaba a nuestra invitada, tampoco duré mucho, esta era una posición más bien para mi, pues tendría a mi disposición cuatro posibles lugares donde terminar, en cuanto quise cambié al culo de K, era menos estrecho y por cierto mas grande, hacia lo propio con V mientras la masturbaba, luego saque y metí mi pene en la húmeda y caliente vagina de K, no sabía por dónde recomenzar, me sentía idolatrado, opté por pararme y buscar el juguetico que reposaba sobre una almohada, y retome con la gustosa y mucho más rica vagina de V, mientras la penetraba empuñaba el juguete en su culo, hasta que logre meterlo, la descontrolé don doble penetración, mi pene lo metía y lo sacaba con fuerza y el juguete lo metía unos cuantos centímetros y lentamente, preferí no darle todo el tiempo a ella y saque mi pene y nuevamente lo metí en la caliente vagina de K, y muy gustosamente también penetre su culo con el juguetico, ambas morían por tener otro orgasmo, y casi lo estaba logrando, noté que quien más cerca estaba era K, por lo que saque mi pene y deje el consolador profundamente metido dentro de su culo, unte un poco de aceite mi mano y la masturbe sobre su clítoris mientras metía el consolador en su ano y V la besaba y sobaba los senos, K rápidamente caía en un abismo y muy delicadamente perdió fuerzas y gimió, V le decía “eres mi putita favorita” y K simplemente sollozaba de placer, al finalizar le dije a V “para ti va lo mismo” solo que con ella me esmeré más, metí mi pene en su vagina y la arremetí con fuerza, chaquetee sus nalgas antes de penetrarla con el juguetico y en cuanto lo metí por completo empuje con fuerza con mi pene y el juguete, K la tenia del cabello y apretaba sus mejillas mientras la besaba, yo saque mi pene porque no quería terminar aun, dejé el juguete dentro de ella y nuevamente empape mi mano con aceite y masturbe su clítoris, igual que con K su orgasmo fue inevitable mientras yo metía con ritmo el consolador en su ano K le decía “termina ya puta, termina ya putita para que sequemos a este carbón”, finalizo con un suspiro y sus ya protagonistas quebrantos lumbares.

Lo que bien empieza bien termina, descansamos un rato dentro del agua, hasta que fue lo suficientemente fría, salimos a tomar la toallas cuando K dijo “putica, creo que falta alguien por terminar, mira a tu amiguito aun tiene ganas, sequémoslo todito” V respondió “papi quiero tu lechita en mi cara” ni corto ni perezoso mi pene se alzaba ante ellas mientras ellas se hincaban frente a él, mientras V tomaba mi pene y lo chupaba con afán, K abría mis piernas para lamer mi ano, mi pene se hinchaba con cada mamada que recibía hasta sentirlo estallar de deseo, luego intercambiaron posiciones, ahora K se tragaba completamente mi pene mientras que la viciosa V lamia mis nalgas y mi culo, sorprendentemente ambas eran notoriamente sobresalientes en ambos oficios tanto K como V tenían experiencia con penes, anos y vaginas, sin más remedio y aunque estaba disfrutando enormemente de sus favores les ordene que se acostaran en la cama y se chuparan los senos mientras yo volvía a vestir a mi pene, tan pronto como esto sucedió me tumbe sobre la cama y tome a V por detrás, al estar acomodado al largo de la cama le ordene a K que me cabalgara mientras volvía a chupar la hermosa vagina de V, como tal era mi deseo por devolver sus favores me esmere en hacerla sentir única, pero al mismo tiempo quería que rotaran, entonces mientras yo le chupaba la vagina a V y K me cabalgaba juntas se besaban y manoseaban sus senos, en cuanto logramos un ritmo bueno, les ordene que cambiaran, ahora V se comía mi pene y yo succionaba los jugos de la caliente concha de K, pero, era distinto, sentía que V se movía profesionalmente, se sentaba con fuerza sobre mi miembro y hacia círculos cada que descansaba todo su peso sobre mí, se tiraba con fuerza y apretaba su pelvis para incrementar mi pacer, yo le decía “que era una puta extraordinaria y que K era una puta barata” al decir esto K me tomó con fuerza del cuero cabelludo y me empujo contra su clítoris para que yo castigara con presión con mi lengua y me decía “soy tu puta barata, soy tu puta barata” las dos nuevamente cambiaron de posiciones y sentía que el sabor de V era venenosamente adictivo, mi conciencia se revolcaba con mi lujuria y me perdí en sensaciones únicas mientras que K retaba a V diciéndole “mira como se come una verga putita” aplique tanta presión sobre su vagina que lograba profundidades buenas con mi lengua y en cuanto subía a su clítoris ella se estremecía, entre tanto K sostuvo a V de la cara y la cacheteo le decía “vente en su cara puta” V estaba empezando a perder ritmo y a ganar fuerza, por lo cual supe que se avecinaba otro orgasmo, rápidamente ensalive mis dedos y posteriormente mientras lamia su cuca metía dos dedos en su ano, fue espectacular volver a tomarme sus jugos, su orgasmo fue duradero y largo, este último era compensatorio y muy bueno, K le repetía “eres una puta que te gusta que te den por el culo, te gusta cómo te la lamieron? Pues ahora me toca a mí” rápidamente y voraz mente K quito de su camino a mi protagonista para sentarse en mi cara y me decía “quiero que me la mames como a ella!” yo sin prisa seguí sus consejos, lamí con esmero y confianza e igualmente introduje mis dedos en su ano y así mismo V la tomo del pelo y la beso, luego la soltó y la cacheteo diciéndole al final “no eres más que una puta barata, también te gusta que te la chupen” K se sentaba con fuerza sobre mí lo que empezaba a dolerme por lo cual yo me propuse a terminar con rapidez lo que estaba haciendo, incremente la velocidad sobre su clítoris y dispuse uno de los dedos que tenía en su ano para meterlo en su vagina, fue la perdición de K, su orgasmo igualmente fue más largo y húmedo, aunque sabía bien los jugos de V eran adictivos, ahora yo era el dueño de ambas y les dije que tenían que tomarse mi leche entera, por lo cual, ambas muy golosas se bajaron de la cama y arrodillaron en el piso, yo me pare en frente de ellas y muy profesionalmente me mamaron mi pene, no tarde 1 minuto hasta que detone en sus lenguas que esperaban mi semen como quien sale a la calle a recibir la lluvia o el sol, detone con mudos gemidos lo que quedaba de mi leche y en cuanto las ví juntas se besaban y se limpiaban las gotas de semen de sus labios “ putas las dos” mire a V la besé y le dije, espero que esto se repita.

El día apenas empezaba y los tres madrugábamos al sol con una tanda de sexo descomunal, preparándonos todos para lo que sería venidero el anticipado domingo de pereza y sueño.

— rasju

22 de julio de 2014

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rasju

Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • sexologo21
    sexologo21 · 22 de jul de 2014

    BUENO EXPLICITAMENTE TE DIGO QUE NO LO LEI XQUE MAS BIEN PARECE UN PERIODICO DE 500 PAG ALMENOS SI FUERAS UN POCO MAS CORDIAL CON LOS QUE LEEMOS HISTORIAS PS NOS AYUDARIAS MAS Y MUCHO MEJOR A PODER LEER TU HISTORIA 

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