Estoy bastante nervioso, no suelo hacer estas cosas, sólo una vez conocí a una chica a través de internet y aunque salió bien, ella era encantadora, no me atreví a proponerle nada más. Hoy conoceré a Ana. No sé nada de ella salvo que le gusta el sexo fuerte y caliente... y una foto, una foto que me ha enloquecido en la que se ve su sexo depilado y húmedo, perfecto, suave, con sus dedos con hilos de flujo demostrando lo ardiente que puede ser. Quiero ver ese sexo, quiero lamerlo y hacer que se humedezca así por mi causa. Quiero notar como se estremece con orgasmos mientras escucho a Ana gemir.
Me ducho y aseo bien. Ella está depilada en la foto, así que yo no puedo ser menos!!! Y mientras me depilo no puedo dejar de pensar en esa foto. No puedo dejar de pensar mientrasen como me gustaría introducir un dedito en ese culo mientras lamo su clítoris. Quiero escucharla mientas me dice que no pare y me agarra la cabeza por el pelo apretando mi boca contra su conchita caliente.
Salgo de mi hotel y me dirijo al lugar de la cita. No conozco Medellín pero hemos quedado por el Poblado, cerca de mi hotel. Veo pasar varias mujeres que pienso que pueden ser ella, pero cuando ella llega no la veo llegar y me pregunta:
- ¿Eres Alter?.
-¿Ana?
-Sí. Soy yo - me dice con una preciosa sonrisa. Me dijo que no era la reina de la belleza pero tiene unos ojos llenos de vida que me parecen fascinantes y una boca que apetece besar apasionadamente. Su voz es dulce y ese acento colombiano me derrite. Su cuerpo destila sensualidad e inmediatamente deseo tocar esas curvas que su vestido insinúa.
Seguimos hablando cosas triviales... ¿Cómo te ha ido el viaje? ¿Te ha costado mucho llegar? … pero en mi mente no puedo dejar de pensar en la posibilidad de que esta noche esa preciosa mujer comparta conmigo su cuerpo y sudemos haciendo el amor hasta el amanecer.
La cena es encantadora, divertida, inteligente, nos reímos y disfrutamos de nuestra compañía. Soy tímido y me cuesta, pero en un momento me atrevo a cogerle la mano y saltan chispas dentro de mi cuerpo. Algo se tensa en mis pantalones cuando la veo reír pensando que esa boca puede estar dentro de poco besando mi cuerpo. Ella se sonroja y se pone nerviosa, veo como sus pezones se han puesto duros en su ajustado vestido.
Le digo que voy un momento al aseo y me levanto disimulando la excitación que me produce Ana. Cuando voy a salir del baño veo que ella está en la puerta y me pregunta... ¿Necesitas ayuda? y me empuja para dentro de nuevo mientras se lanza a besarme apasionadamente. Cerramos la puerta e inmediatamente llevo mis manos a su culo levantando su falda y noto lo suave de su piel. Huelo su perfume. Noto sus senos contra mi pecho. Siento su lengua luchando contra la mía en mi boca. Beso su cuello mientras introduzco una mano en sus braguita para comprobar la humedad de su sexo. Ella acaricia con su mano mi pene erecto y duro por encima del pantalón. Se separa de mí y me dice... - Luego seguimos... - Y me guiña un ojo saliendo del baño rápidamente.
Como puedo me acerco a la mesa y le pido la cuenta al camarero. Salimos y ella me dice que no hay prisa, que quiere bailar un rato. Entramos en un local con salsa y ritmos colombianos. Nos reímos mucho, porque yo soy muy malo bailando, pero ella me enseña, me agarra, se arrima y se restriega contra mí.... lo cual hace que todavía se me de peor bailar. Al final le digo - Por favor, vámonos o va a darme algo... y nos vamos a mi hotel.
Ella quiere ducharse... Se desnuda delante de mí y entra en el baño, sale y me guiña un ojo y yo me desvisto y me meto con ella en la ducha. El agua cae por nuestros cuerpos y el jabón hace que todo sea más deslizante mientras nos abrazamos y tocamos. Ella mueve mi pene lentamente, arriba, abajo y yo lamo sus pechos que reaccionan con una dureza extrema. Me encantan los gemidos suaves que da cerca de mi oído. Le doy la vuelta poniéndola contra la pared de la ducha, me agacho y comienzo a lamerle por detrás, todos los lugares que le pueden dar placer mientras empiezo a meter el dedo en su sexo y noto lo caliente que está. Ella se gira y se arrodilla, chupando mi pene lentamente a ratos y violentamente otros. Me vuelve loco y le digo que lleva tanto tiempo poniéndome caliente que si sigue así no podré aguantar mucho. A ella parece que eso le anima y sigue, sigue hasta que nota que me voy a correr, entonces... saca mi pene de su boca y con pequeños lametones suaves hace que me corra mientras me mira con esos ojos penetrantes que tiene. Nos secamos como podemos y yo la llevo a la cama y le digo que es su turno. Comienzo de nuevo a lamer y acariciar con mis dedos hasta que noto como ella se estremece durante un largo tiempo con espasmos mientras su espalda se arquea... noto el sabor de su sexo en mi boca y el calor de su orgasmo. Mi pene ya está duro de nuevo y aprovechando su debilidad, la penetro, ella gime y no sabe si decir que aún no... o si decir sigue... pero yo sigo y ella se retuerce de placer. Durante mucho rato cambiamos de posturas, nos besamos, paramos, seguimos, despacio, rápido y poco a poco nos acercamos al orgasmo de nuevo. Ella se sienta encima de mí y lentamente se mueve hasta que los dos nos corremos a la vez...
Durante esa noche varias veces volvimos a tener sexo hasta que caímos exhaustos en un sueño profundo.
Por la mañana mi despertador suena y al levantarme Ana no está. ¿Ha sido un sueño? Pero veo su nota en la mesilla. "Gracias por esta noche, nunca la olvidaré" . Yo empaco mi equipaje y pido un taxi para el aeropuerto. Siempre llevaré en mi recuerdo el sabor de Ana...








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1 comentario
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login EntrarRica tu experiencia las mujeres de Medellín son muy hermosas y ardientes me éxito mucho tu relato