Hola, mi nombre es "Jaguar", soy de Madrid (España). Hace unos meses entré aquí y conté mi historia. La conté aquí en vez de en un foro español para evitar que alguien conocido pudiera leerla y deducir quién soy. En las últimas semanas he entrado un par de veces a buscarla pero no la he encontrado, se debe haber borrado. Desde que la conté hasta ahora, han pasado unos meses y la cosa ha evolucionado, así que he decidido volver a contarla de nuevo y de paso actualizarla. Pero sobretodo busco que me entendáis para aconsejarme, que os pongáis en mi piel para que me deis vuestra opinión porque en estos momentos me encuentro muy perdido.
Ahora mismo tengo 30 años. Cuando tenía 26 lo dejé con Ana, una novia que tuve de varios años y a la que quise como la mujer de mi vida. Fue en abril de 2010 cuando todo terminó. Ese verano, mi mejor amigo Rubén (al que estoy muy unido desde pequeño) decidió animarme porque yo seguía decaído por el tema, y me sacaba muchas noches de fiesta. Nos fuimos de vacaciones juntos a la playa y por las noches ligábamos mucho (la verdad que los dos somos guapetes, él tiene un cuerpo más bonito pero yo soy más guapo de cara), pero él se besaba con todas las chicas que ligaba y yo con ninguna, no podía, no dejaba de pensar en Ana. Una noche me enrollé con una chica y luego me sentía tan mal que borracho en medio de la noche la escribí un sms diciéndola que aún la quería. Rubén (de ahora en adelante R) me decía que no había manera de que yo siguiera adelante si no la olvidaba de una vez. Era fácil decirlo pero a mí no me salía, fue tan especial...
Volvimos a Madrid de las vacaciones y R me recomendó hacerme un perfil en badoo, que es una web de contactos para conocer gente. A regañadientes me hice un perfil. A todo esto, R tiene bastantes problemas en casa (vive con su madre y su hermano pequeño) y yo vivo solo, con lo que muchas veces está en mi casa, sabe que siempre tengo un hueco para él tanto entre semana como los fines de semana (los fines de semana sobretodo). Total que un viernes me habló una chica que me gustó, escribía muy bien, y no parecía interesada sólo en mi físico ni en mi pene, empezó a preguntarme por cosas que las demás chicas no se habían interesado. Me gustó. Decidimos ponernos la webcam para vernos las caras por el skype y estuvimos hablando un buen rato, me dijo de quedar esa noche pero me daba vergüenza. A todo esto R estaba tumbado en el sofá del salón (se le veía al fondo de la imagen) y al moverse ella lo vio y me preguntó por él. Le dije que era un amigo. Me dijo que si me daba vergüenza quedar, que se viniera mi amigo también así yo no estaba tan cortado. Me pareció buena idea, y aunque él estaba muy cansado, le convencí para quedar. Nos duchamos, quedamos en la plaza de Tirso de Molina y estuvimos esperándola 5min hasta que apareció. Era un pivón, guapísima, pelirroja... simpatiquísima. En seguida hubo buena sintonía entre los 3. De hecho enseguida pensé: mierda, para qué ha venido R... jajajaja. Bueno, fuimos a unos cuantos bares y bebimos cerveza hasta estar muy borrachos. De pronto ella nos dijo de subir a su casa, que al parecer vivía muy cerca de ahí. Subimos a su casa y nos dio más de beber. En una de esas mi amigo se fue al servicio y ella se me abalanzó encima. Nos estábamos besando apasionadamente cuando R volvió y se quedó a cuadros. Entonces decidí ir yo al baño pensando que R se había dado cuenta de que sobraba y que cuando yo saliera él ya se habría marchado para dejarnos solos, y mi sorpresa cuando veo que son ellos los que se están besando... WTF!!! Me senté en el sofá y empezó a besarme a mí y luego a él. Estábamos muy borrachos, todo sucedió muy rápido y muy atropelladamente. Él se sacó la polla y la bajó la cabeza, ella empezó a chupársela. Había puesto su culo en pompa así que yo la bajé el pantalón y empecé a comerle lo suyo. Mi amigo se corrió. Ella vino a mi polla y empezó a comérmela hasta que me corrí (tardé pocos segundos, yo estaba a tope). Fuimos juntos al baño a limpiarnos y los dos teníamos una sonrisa de felicidad que no nos cabía en la cara. Sin que nosotros lo supiéramos, ese iba a ser el inicio de una larga historia.
Nos fuimos de allí. R y yo íbamos en el taxi camino de casa recordando la noche de principio a fin, no nos podíamos explicar cómo habíamos llegado a esa situación, estábamos en éxtasis de felicidad, el taxista flipó con nosotros. Luego yo por viajes estuve unos fines de semana fuera. Ya era el mes de noviembre cuando esta chica y yo volvimos a coincidir en el skype (que por entonces todavía era messenger). Era sábado, hacía mucho frío y estuvimos hablando toda la mañana. Nos dimos los móviles (porque no nos los habíamos dado aún) y me propuso quedar esa noche. Para mi sorpresa... me preguntó por R. Le dije que él estaba trabajando y que vendría a mi casa sobre las 9 de la noche (él entre semana trabajaba de guardia de seguridad en unos almacenes de muebles y los sábados en una panadería familiar, el pobre estaba siempre trabajando), así que ella me propuso quedar en una casa porque la verdad hacía bastante frío y el otoño estaba siendo duro, no apetecía salir a la calle. Como ella ya nos llevó a su casa, la propuse que se viniera a la mía. Total, que vino a casa sobre las 8 de la tarde. Yo había preparado cosas para picotear (embutido, patatas, tortilla) y había comprado muchas cervezas y ron. Llegó, tomamos algo y nos empezamos a enrollar. Total que la hora pasó muy rápido y enseguida nos interrumpió el timbre, era R. Subió y tras saludarnos, se fue a la ducha. Total que ella y yo seguimos besándonos y de repente R pasó por el pasillo y ella que estaba mirando en esa dirección le vio pasar y dijo: ven aquí. Total que cuando me giro le veo que entra en el salón solo con la toalla. Ella se la quita y le empieza a chupar. Yo pasmado mirándola y le miré a él, él me miró y levantó los hombros como diciendo "qué quieres que le haga!!!" total que ella se giró hacia mí y me empezó a besar. Me dio bastante asco pensar que acababa de chupar su polla y luego me besaba a mí, pero al menos se acababa de duchar (estaba limpia!!! pensé) y decidí no ponerme en plan finolis y disfrutar de la situación. Me quité la ropa y me puse de pie junto a él, ella chupaba primero una, luego otra... así. Él y yo nos mirábamos con cara de gloria, la tía lo hacía de miedo. Total que R paró el tema diciendo que le perdonáramos, que estaba agotado y sobretodo muerto de hambre. Ella dijo que le parecía bien que hiciéramos un parón para cenar en condiciones. A mí la comida me la sudaba, yo sólo quería follármela y a ser posible que R se quedara en el salón viendo la tv mientras nosotros pasábamos al cuarto. Total que estuvimos charlando y R comía mucho, ella picaba un poco y bebía un poco y yo lo único que hice fue beber, parece que tuve la premonición de que iba a ser una noche fuerte y decidí emborracharme para sobrellevarla mejor. La cosa se alargó 2 horas aproximadamente, al final los 3 estuvimos bebiendo bastante y ya íbamos muy borrachos, cuando ella se fue al baño. Me acuerdo que él y yo nos abrazábamos de alegría por la chica tan espectacular que nos habíamos ligado. Él, como buen amigo, me dijo que realmente el ligue era mío y que si yo quería, él se marchaba, pero le dije que se quedara porque realmente a ella le gustábamos los 2 y creo que no la hubiera hecho mucha gracia que él de repente se marchara. Total que de pronto se la oyó que nos llamaba a lo lejos, fuimos al baño y ahí no estaba, pero estaba encendida la luz de mi habitación, y ahí estaba ella desnuda por completo. Una diosa. Nos abalanzamos encima de la cama y empezamos a hacer cochinadas, mientras uno la besaba, el otro la chupaba el coño, mientras ella hacía una mamada el otro la penetraba. Es decir eso ya era un trío. Pero entonces dijo: Chicos, sabéis lo que me haría muchísima ilusión: que me penetrarais los dos a la vez.
Íbamos borrachos y decidimos hacerlo. Yo me tumbé, ella se sentó encima, y él la daba por detrás. Al principio yo me preocupaba de que las piernas de R y las mías no rozaran, porque me incomodaba un poco. Entonces ella paró y dijo que lo que realmente le gustaría es que le penetráramos por el mismo agujero. Fue en esa posición cuando ella le sacó a él la polla de su culo y la intentó meter en el coño, donde estaba la mía. Él empezó a apretar para que entrara (yo pensé "no cabe, no cabe") y después de mucho apretarla terminó entrando. Madre mía. QUÉ MOMENTO. Fue uno de los momentos de más placer que recordaré en mi vida. Nuestras pollas apretadas para caber en su agujero. Cuando uno sacaba, el otro metía, eso provocaba un frotamieno entre nuestros penes, pero sobretodo viendo los gemidos de placer de ella... éramos un equipo que la daba placer máximo. Decidí pasar de tonterías o mariconadas como el hecho de que nuestras pollas se estuvieran frotando, la pura verdad era que yo me moría de placer y ella también. Terminamos corriéndonos y bueno, sólo os diré que tuve que tirar esas sábanas a la basura, porque (y yo esto sí que no lo había visto nunca) se corrió ella tambén, pero que echó ahí lo que parecía un cubo de agua, estaba todo empapado. Esa noche ella se fue, nosotros aún estábamos muy borrachos y nos despertamos al día siguiente preguntándonos si lo de anoche había sido un sueño o no. Aunque por la noche todo había ido bien, es cierto que el domingo por la mañana lo noté un poco serio y distante, pensé que se estaría rallando la cabeza con el hecho de que hubiéramos hecho cosas un poco homosexuales como frotar nuestros penes. Nosotros desde pequeños nos había pajeado juntos viendo pelis porno, pero como dos amigos normales, sin tocarnos, a mí él no me atraía ni yo a él, por eso nunca había habido problema, pero por primera vez nos habíamos tocado... y de qué manera.
Esta chica me escribía para volver a quedar los tres. Yo empecé dándola largas porque R y yo no estábamos bien. Si entre semana había un par de días que solía venir después de trabajar y quedarse a dormir, esa semana no vino ni un solo día. Cuando hablábamos por teléfono no era él, era un chico callado. Llegó el viernes después de toda la semana sin verle, y le llamé para decirle que hiciera el favor de venir a casa porque quería hablar con él. Además los viernes y sábados nunca fallaba, se quedaba siempre a dormir. Accedió. Nos empezamos a tomar unas cervezas y le saqué el tema, sabía por qué estaba incómodo. Me explicó que se sentía raro haciendo eso conmigo pero no porque hubiera sentido nada, sino porque le rallaba pensar en que parecíamos gays. Yo le expliqué que a mí me pasaba algo parecido pero que la situación de dar placer a la chica había superado con creces la sensación de que nuestras pollas frotaran, que yo le quería como a un hermano y que de vivir una situación como esa, yo sólo podría haberla vivido junto a él, no con otro chico, puesto que nuestra confianza era tan fuerte que superaba cualquier tontería o rallada. Que éramos un equipo (follador) y que nada tenía por qué cambiar, en realidad nuestra amistad había subido un peldaño más alto. La verdad que se puso contentísimo y me dijo que estaba de acuerdo conmigo, pero que no saber lo que yo estaba pensando le tenía sin dormir. Esa noche nos quedamos en casa jugando al Need for speed y tomando unas cervezas. Al día siguiente se fue a trabajar y me escribió ella otra vez. Me dijo de quedar y le dije que perfecto. Le avisé. Por la noche ella llegó otra vez sobre las 8 y él sobre las 9. La cosa fue parecida: cenamos, bebimos y nos fuimos a la cama. Esta vez probamos posturas diferentes: Ella en doggy style, uno detrás de rodillas penetrándola el coño y el otro montado encima de ella penetrándola el ano. Yo era el montado encima. La postura me cansó muchísimo enseguida y decidí cambiar con él, ya que está más fuerte que yo. Ya cambiados, nos dijo que los dos por el ano. Costó meterlas pero pudimos. Me estoy excitando ahora mismo sólo de recordar esa situación. Nuestros penes se espachurraban por completo para caber en el ano, que tenía muy duro de penetrar. El placer era máximo. Lo gracioso de esa postura era que yo a ella no la veía, sólo la oía. A quien veía era a R, de hecho parecía que le estuviera dando por culo, sus huevos rebotaban en mi pene y su culo abierto rebotaba en mis abdominales. Yo moría de placer. Hubo un momento que nos movíamos tanto los 3, que para no perder el ritmo y el equilibrio, tuve que agarrarme a la cintura de él. Parecía que le estaba dando por culo!!!!!! pero sabía que no. Nos corrimos escandalosamente. Ah por cierto, ese día puse una toalla encima de mi cama para evitar sorpresas, jejejeje.
Ella se quedó a dormir esa noche, durmió entre nosotros 2 (mi cama de 1,50 nos acogió perfectamente). Por la mañana cuando desperté ella ya no estaba y R roncaba como un hipopótamo. Me levanté pero ya se había marchado. La encontré en msn y me dijo que se había despertado, fue al baño y como no tenía más sueño, se había marchado. La dije que ningún problema. Cuando se despertó R, estuvimos riéndonos recordando la noche anterior. Le conté que parecía que le estaba dando por detrás y me dijo "no me extraña que te agarraras a mi cintura, los 3 somos un pack y debemos estar unidos para darnos el mayor placer y seguir el mismo ritmo", me gustó que se lo tomara tan bien. Él me confesó que el golpeo de su ano en mis abdominales le dio un placer en la zona que ayudó a su orgasmo. Le dije que tranquilo porque a mí no me había desagradado a situación. Realmente no había nada homosexual en lo que estábamos haciendo. Era una nueva dimensión del sexo que yo acababa de descubrir.
Seguimos quedando con la pelirroja unos cuantos fines de semana después, hasta pasadas las Navidades. Qué pasó después? que R se echó novia y evidentemente desapareció del trío. Él ya no venía tan a menudo a casa (sí entre semana pero los fines de semana se quedaba en casa de Cris, su novia) y yo seguí quedando con la otra a solas. Vale, follábamos y estaba bien, como antes de los tríos, pero yo había descubierto un nivel superior haciéndolo los 3 y era imposible llegar a ello solo con ella. La relación de R duró desde enero de 2011 hasta junio de 2014, 3 años y medio. Durante ese tiempo he quedado con chicas a solas, y alguna vez con 2 chicas a la vez. La verdad, pensé que quedar con 2 chicas me haría recordar los buenos momentos de trío, pero no, aunque pareciera mentira y siendo 100% heterosexual, la experiencia me demostró que dos hombres dando placer a una mujer es más placentero que un hombre con dos mujeres. Total que R y su chica empezaron a tener problemas a principios de año y en junio lo dejaron definitivamente. Sorpresa la mía que después de haberle tenido medio perdido durante el último año, ha vuelto a mí como una lapa, y encima diciéndome que por favor tenemos que volver a quedar con tías que quieran hacer tríos con nosotros. Me confesó que en el fondo todo el sexo que ha tenido con su exnovia no fue ni la mitad de bueno que los polvos que habíamos echado los 3 juntos, jajaja. Le dije que a mí me había pasado lo mismo.
Yo ya había perdido la pista a la otra chica hace muchísimo, así que nos metimos en chats buscando chicas guapas y dispuestas. No hemos tenido ningún problema en encontrar, es más, ya hemos quedado con varias. Nos hemos pasado el verano quedando con chicas y haciendo toda clase de posturas. Él y yo nos dedicamos a darle placer a ella, y si para eso debemos tocarnos, rozarnos, agarrarnos o apoyarnos el uno en el otro, no hay ningún problema, nada es tabú, hemos perdido todos los miedos. Somos unas máquinas.
Entonces, ¿cuál es el problema? Diréis. Pues fácil. En septiembre nos fuimos una semana de vacaciones a Canarias. Allí no pensábamos en sexo, sólo en descansar, playa y cerveza. Un día conocimos a una camarera simpatiquísima, total que bebiendo... y ella siguiéndonos el juego, nos pusimos cachondos y ella nos dijo que la esperáramos a la salida. La esperamos y fuimos al apartamento. Nos sentamos en el sofá del salón, nos bajó los pantalones y calzoncillos y empezó a chuparnos las pollas. De repente agarró las piernas, las subió y empezó a chuparle el culo a R. Era algo que nunca le habían hecho, a juzgar por su cara. Empezó a gemir como un loco. Luego la chica vino a mí (a mí tampoco me lo habían hecho y pensé "a ver si voy a tener algo sucio.....") y empezó a chupármelo. Dios qué gustazo. Luego pasamos a una de las camas y nos lo montamos los 3. Gozamos un montón. Entre medias, entre postura y postura de vez en cuando venía a hacernos felación + beso negro (comida de culo) y la verdad es que era súper placentero introducir eso entre postura y postura. Después del sexo se quedó un rato hablando con nosotros y nos dijo que nunca había estado con dos chicos tan compenetrados, que parecíamos actores muy expertos. De vuelta en Madrid, el último fin de semana de septiembre (día 27) quedamos con una chica con la que ya habíamos quedado anteriormente, una morenita de melena corta tipo Cleopatra, súper atractiva y morbosa. Nos emborrachamos, follamos en casa y se marchó (como las anteriores veces). Fíjate que ella notó algo, qué fuerte... se fue preguntándonos si nos pasaba algo, que nos había notado diferentes. Yo sabía lo que me pasaba pero pensé que había disimulado bien, y al otro yo le veía normal como siempre. Total que se fue. Y todavía sin habernos duchado, le confesé a R: lo de chupar el culo estuvo genial, pero como ella no nos lo hace, me daba vergüenza decirla "oye perdona, me chupas el culo? gracias", jajajaja. Total que él se troncha de risa y me dice que le pasaba exactamente lo mismo, que el placer de chupar el culo había sido algo maravilloso que deberíamos incorporar a nuestras noches de sexo desenfrenado de ahora en adelante. Total que nos dimos un agua y volvimos al salón, eran alrededor de las 2 de la mañana, no era tarde... y seguimos bebiendo cervezas mientras echábamos unas partidas a los coches. Entonces resultó que nos emborrachamos bastante, y yo sin pensarlo dos veces dije lo que no dejaba de rondar mi cabeza: “Joer Rubén, lo que me jode quedarme esta noche sin que la pava nos haya comido el culo”.
Entonces pasó lo que no tenía que haber pasado nunca. Por favor, creedme, no soy homosexual. R me dijo: quizá sea una locura, pero no tenemos por qué quedarnos sin que nos lo coman.
Dejó el mando de la consola, vino a mí, me bajó los calzones, me levantó las piernas y empezó a chupármelo. Joder fue tan placentero que casi no tuve que tocarme para correrme, y eso que me había corrido pocas horas antes con la chica. Me quedé tumbado en el sofá sin saber qué hacer. No quería incorporarme. El muy cabrón se quitó los calzoncillos porque cuando quise darme cuenta, estaba poniendo su culo abierto a la altura de mi boca, se "sentó encima", se lo chupé (pensé “se lo debes”) y se corrió encima de mi torso, justo donde estaba mi corrida. No sé decir si me gustó que me lo comiera o comérselo, sólo sé que fue un gustazo de corrida, sin más. Fui al baño a limpiarme, me quedé ahí encerrado un buen rato sin saber qué hacer, mirándome al espejo, me veía borroso, iba muy borracho. Cuando salí, R había apagado las luces del salón y estaba acostado. Me metí en la cama, apagué la luz. Me dormí. Por la mañana él se había marchado (raro porque los domingos siempre dormía hasta las mil). Desde entonces no le he vuelto a ver, y ya han pasado casi 3 semanas. ¿Qué hago? Socorro...








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login Entrarjejejeje despues de esa mamada solo falta la culiada