Después de un considerable tiempo de buena plática con mi esposa las dos decidieron darme participación en tan atrevido momento de inocente charla sexual. Siendo motivador el momento ya que los tres teníamos una excelente teoría acerca del tema cada vez nos interesábamos uno del otro llevando la imaginación a límites que no considerábamos como hechos pero que se sentían reales.
Un día mi esposa y yo decidimos hacerles visita a su apartamento ya que estábamos cerca del lugar; para sorpresa de mi esposa y yo ella se encontraba sola, momento preciso para continuar con nuestra intima platica y porque no “PRACTICA”. No pasaron veinte minutos de buena estimulación visual ya que los tres estábamos compartiendo juntos una película porno cuando sonó un llamado a la puerta, era mi compadre, mejor dicho “mi primo”; avía llegado temprano del trabajo, muy cansado y agobiado por su día tan pesado.
Después de unas cuantas palabras con él, decidió acostarse a dormir; pero decidió tomar sueño en la habitación de su hijo por decencia ya que nosotros estábamos viendo una película de “acción”. EL SUJETO CALLO EN PROFUNDO SUEÑO!..
Unos minutos después, volvimos a retomar nuestra lujuriosa aventura en una cama ajena pero calidad para los dos en compañía de nuestra comadre. Al principio era un poco incomodo ya que ninguno quería tomar la iniciativa del tacto aunque no es de negar que yo no paraba de acariciar su largo, negro y abundante cabello mientras mi esposa se dejaba acariciar las manos y los brazos de ella.
En medio de la ternura que estábamos cobijando con nuestras acciones mi comadre empezó a dejarse llevar por la intimidad que nos rodeaba hasta que no aguanto más y girando su mentón hacia el rostro de mi esposa la sorprendió con un delicado beso con sus carnosos labios rosa y acompañado de una fuerte caricia hizo que el lugar se estremeciera logrando que mi esposa en medio de sus caricias respondiera recorriendo su bello rostro seguido de su espalda, y acariciándose cada una terminaron con su primer beso girando sus miradas hacia mi perplejo pero motivado rostro que no contenía el deseo que me llenaba la piel.
Mi esposa con una brillante mirada (algo que pocas veces he visto en ella) y sin palabras comenzó a acariciarme mientras mi comadre deslizaba sus suaves manos por el abdomen de ella. Me sentía como un niño en una caja de juguetes al igual que ellas… sin contenerme me levante un poco de la cama y lance mis manos hacia las dos para quitarles el bracier a cada una.
Era hermoso como se podía contemplar dos tipos de mujeres diferentes semi desnudas en una cama en medio de una peligrosa intimidad ya que era impreciso predecir cuánto dormiría mi primo, pero eso no nos detuvo.
La excitación de mi esposa y yo era extenuante; estábamos maravillados, no parábamos de acariciarle toda la piel a esa mujer blanca de textura suave con unos deliciosos pechos y mi esposa que no paraba de humedecer su abultada vagina con sus manos; el éxtasis que recorría nuestra piel aceleraba nuestros corazones a un límite nunca antes experimentado por los dos pero algo inolvidable en nuestras vidas.
Mi esposa parecía toda una maestra en el placer. Mientras con su mano izquierda le acariciaba la vagina a ella con la derecha estimulaba mi húmedo pene. Yo no paraba de chupar esos bellos pechos blancos mientras masturbaba la cálida y mojada vagina de mi mujer; los besos no cesaban las caricias se confundían entre el color canela de mi esposa y la textura blanca de esa mujer.
No aguantamos mas y comenzamos a bajarnos los interiores con el afán de sentir el coito irremediable que nos llamaba desde lo más profundo de el deseo que inundaba la avitación mi comadre esperaba con afán ver la manera en que yo podía penetrar la morena, mojada y atractiva vagina de mi mujer. Reventándonos de placer, semidesnudos y con temblorosa ansiedad no nos dábamos espera al inevitable roce de mi pene con la vagina de ambas; compartir el fluido de los tres, mesclar los cuerpos y sentir la totalidad de la piel de cada uno.
Cuando las prendas estaban casi a desprenderse de cada uno, un llanto irrumpió el silencio, el niño de ellos despertó y los pasos agigantados de su esposo se sintieron sobre el piso dando fin a tan memorable momento.
¿FIN?








Comentarios
1 comentario
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login EntrarFin???? No creo, esperamos la continuación de los hechos...porque eso así no se puede dejar, toca terminar lo que empezaron.