Mi relato es real, para much@s tal vez no sea la gran cosa, no hay sexo anal ni filial aquí, pero es una de las experiencias más excitantes que he tenido. Todo comenzó cuando empecé a chatear mucho con alguien que conocí en tinder, él es de Francia y me gustaba mucho como escribía en español con algunos errores, además es 7 años menor que yo, es muy guapo y atlético lo cual lo hacía todo aún más emocionante. Los dos somos muy tímidos y creo que por eso demoramos tanto en vernos personalmente. Además por su trabajo aquí, solo tiene tiempo libre después de las 10pm.
Un martes en la noche a eso de las 11, me escribió: “Hola! qué haces?” , le respondí que estaba en mi casa ya en plan de acostarme, hablamos por un rato y en forma de chiste me dijo que ya venía para acá. Yo no le creí porque ya una vez lo había dicho y me había quedado mal, lo cual me había dejado con rabia por algunos días. El hecho es que me escribió al momento después diciéndome que venía ya en un taxi, que él tenía mi dirección pero que le diera alguna indicación. En ese momento yo ya supe que era en serio y me puse muy nerviosa, creo en un segundo ya estaba temblando un poco, muy excitada y muy mojada sólo de pensar que ya venía en camino, que no podía decir que no.
Yo tengo 33 años y he tenido noviazgos largos la mayoría del tiempo, pero además varias relaciones casuales, osea que no era normal que estuviera así de nerviosa y tan excitada sin siquiera haber visto antes a este chico en persona, aunque creo que eso mismo aumentaba las ganas. Las fotos que nos habíamos enviado por el celular cada vez se tornaban más calientes pero nunca desnudos totalmente, yo creo que eso nos tenía a punto de explotar a los dos. Él me había confesado que se había masturbado algunas veces con mis fotos, y le gustaba preguntarme si yo había hecho lo mismo, y quería saber cuáles eran mis favoritas. Obviamente yo también me había masturbado viendo sus fotos y leyendo lo que nos habíamos escrito en el chat, una de mis fotos favoritas es donde se le marcaba muy bien su pene erecto debajo del bóxer ajustado que tenía. Sólo me bastaba con esa foto para tener un orgasmo en menos de un minuto. Una de sus favoritas es una donde se ve parte de mi abdomen y las piernas, estoy acostada boca arriba en mi cama con las piernas cruzadas y con unas tangas rosadas… un poco caídas.
Volviendo a la noche inesperada, mi francés candente me preguntaba desde el taxi que como iba a reaccionar yo cuando lo viera? Y además me decía: “no esperes a que yo hable, yo simplemente te voy a dar un beso tan pronto abras la puerta”. Yo le respondí que después de ese beso lo iba a llevar a mi cuarto. Y así fue. A los minutos me avisaron de portería, escuché el ascensor subir y al mismo tiempo yo sentía como estaba cada vez más y más excitada. Me escribió desde afuera del apartamento diciendo: “ábreme que ya estoy aquí”, le abrí la puerta, nos sonreímos con cara de susto, me beso primero tímidamente con sus manos tomándome la cara, y luego con más deseo. Yo lo tomé de la mano y lo llevé a mi habitación, tratando de no hacer mucho ruido para no despertar a mi hermana que vive conmigo.
Una vez en la habitación no nos podíamos contener, en menos de un minuto, sus manos estaban debajo de mi ropa, y las mías tratando de quitarle el pantalón. Lo sentí excitado desde el primer beso en la puerta. En este momento en mi habitación escuché por primera vez su vos y él la mía. Me dijo: “estas temblando!” y se rio un poco, y yo le respondí “ pero tú también”. Nuestra timidez no podía ser una barrera en este momento, y a pesar de los nervios nos estábamos disfrutando cada centímetro. Mi piel es suave y aunque no tengo un estómago muy plano o firme, mis senos, mis labios, mis piernas y mi cola son sexies y envidiables, como yo soy más baja que él recuerdo que me abrazaba fuerte contra su cuerpo y su pene aun dentro de los bóxer, y en el abrazo me halaba un poco hacia arriba con sus manos en mis nalgas. A los segundos nos acostamos en mi cama, pero el ataque de deseo no paraba, yo ya había notado que estaba mojado y hasta pensé que ya había eyaculado, pero era solo su lubricación. Tan pronto me tuvo acostada bajó a terminar de quitarme los pantalones, me besó por unos segundos alrededor de mi tanga, en los muslos y con su lengua corrió mi tanga hacia un lado, buscó mi clítoris, y jugó con él unos segundos que ojalá hubieran sido horas! … luego yo me senté queriendo buscar su pene para tocarlo y besarlo un poco, pero me dijo que esto lo tenía muy excitado, que quería penetrarme. Se acostó boca arriba y pude ver finalmente en vivo este pene que me tenía penando en sueños eróticos por varios días. Era mucho mejor en vivo que en fotos. Grande, muy erecto, palpitante, y besable… me acerqué y le di una chupada que no se esperaba pero corta, no quería que se viniera aun. Me senté sobre él y sentí como me penetraba, creo que es el pene mas grande que he tenido dentro de mí, me dolió un poco mientras me acomodé y después lo monté con todo el deseo acumulado que nos teníamos. El tenía la espalda un poco arqueada y lograba levantar sus caderas (y a mí que estaba sobre él) haciendo que yo sintiera una penetración aun más profunda.... yo estaba a punto de tener un super orgasmo pero quería que fuera al mismo tiempo que él… me aguanté un poco, disfrutando todo, su piel contra la mia, el olor de los dos sudando, la forma como me penetraba, su expresión de placer y morbo, sus manos aprentandome la cintura y halándome hacia su cuerpo. Finalmente acabamos casi al tiempo, yo con un orgasmo largo y delicioso, y el con una eyaculación larga que lo hizo gemir varias veces.
Después nos quedamos sin saber que hablar o que decir, hablamos un par de bobadas mientras nos vestíamos, y luego se fue. Esto ya hace tres meses y ya nos hemos visto dos veces más, y de una forma parecida, casi no hablamos, nos devoramos como si el mundo se fuera a acabar, y después regresamos a esa timidez de siempre. Espero que se repita mas veces...








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1 comentario
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login Entrarque buen relato, corto pero sustancioso