Todo comenzó hace tiempo cuando el acceso a internet era bastante limitado y se recurría más a los llamados café internet. Cierto día fui a la terminal del norte y pedí acceso a un pc, cuando me iba a sentar una mujer alta, delgada, ojos grandes, cabello muy largo bastante hermosa y llamativa se levantó del pc que estaba al lado.
por casualidades de la vida, el pc donde yo estaba se dañó y me cambiaron justo para donde había estado aquella flacota. Cuando me disponía a entrar a Hotmail vi que había quedado guardada una dirección de correo y me animé a enviar un mensaje esperando que fuera aquella mujer que había visto; a los días obtuve una respuesta y para mi suerte si era la misma chica, pero lamentablemente no tenía idea quien era yo pues no me había notado ese día; igual seguimos charlando por correo y conociéndonos un poco más.
Aunque ya me había dejado claro que tenía novio y que solo podíamos ser amigos, el día de su cumpleaños decidí ir hasta su trabajo y llevarle unas flores y chocolates, siempre me ha gustado ser detallista o más bien “cachón” como dirían otros. Total yo no perdía la esperanza de poder alcanzar algo más que una amistad, lo cual logré tiempo después cuando por fin pude convencerla de salir a tomarnos algo y como ya teníamos buena confianza le había insinuado que era para salir pero dispuestos a todo…
Efectivamente salimos, tomamos, bailamos, la pasamos chévere y a eso de la 1 am nos dispusimos a salir, yo con la ansiedad y la emoción de que iríamos a algún motel a terminar la noche como se debía cuando ¡oh sorpresa! Ya en el taxi me dijo que se sentía muy indispuesta y que por favor la llevara a su casa, obviamente me cambió el semblante y ella pudo notarlo, me dijo que la disculpara y que en otra ocasión lo haríamos… total, ahí se fue el primer envión.
La segunda vez fue en su apartamento, vivía sola y yo había ido varias veces a saludarla solo de paso pero esta vez me dijo que podía ir a amanecer, nuevamente nervioso y emocionado llegue a su apartamento, charlamos y se hizo tarde, apagamos las luces, nos acostamos pero ella no decía ni hacía nada así que yo aunque bastante inexperto en ese entonces tomé la iniciativa de acariciarla, me hizo una pregunta bastante absurda para ese momento “¿Qué haces?” ,yo un poco más obvio le dije pues que quería hacerle el amor…
Iniciamos ya ni recuerdo cómo pero el caso es que llegamos al punto de que no entraba, (supuestamente desde pequeño soy dizque muy bien dotado) yo como hombre precavido y tal vez creyéndome el cuento de tenerlo grande había llevado un lubricante, un gel que resulto ser bastante caliente y a la vez problemático porque luego de aplicarme y aplicarle un poco a ella me dijo que le ardía mucho y que no era capaz… ahí murió la segunda oportunidad, esta vez a dormir juntos como hermanitos y muy incomodos en una cama bastante pequeña…
Debo decirles que en esos tiempos yo con unos 18 ó 19 años aunque no era virgen si era bastante timido, inexperto o aguevado para mejor decirlo, lo que me dificultaba bastante lograr la misión propuesta con aquella flaca.
Bueno, para no hacer muy largo el relato luego les contaré el tercer intento fallido y el anhelado final feliz.
Gracias por leer, comentar y calificar.








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