El matrimonio es una institución fantástica, a lo largo de los 9 años que llevo casado, las experiencias que he vivido con mi esposa son de una diversidad enorme, muchas alegrías, algunas tristezas, pero todas ellas enriquecedoras de una forma u otra.
Después de pensar en retrospectiva, he llegado a la conclusión que nuestro matrimonio ha tenido es múltiples fases, por ejemplo, de novios el sexo era una prioridad, era delicioso como esa mujer llena de experiencia en la cama se entregaba totalmente a mi sin ninguna inhibición, después, cuando la rutina del matrimonio empezó su amenazador letargo, llego la distancia, la cual manejamos perfectamente gracias a la tecnología.
Hoy en día, todos somos unos productores de porno innatos, fantaseamos con cada uno de los videos, relatos o cámaras en vivo que nos brinda la red, eso hacer volar la imaginación y como consecuencia llegan esas fantasías.
Eliza es una mujer hermosa, delgada, con unas téticas que a pesar de no ser grandes se ven divinas cuando están libres de brasier, un culito redondo que esconde un ano apretadito y lo mejor de todo, una vagina excepcional.
Siempre pensé que los años apagarían el deseo, pero ese cuerpo rico aun me hace parar la verga cuando la veo con sus diminutas tangas caminando por la casa.
Ella, disfruta con el sexo, pero su libido es como una montaña rusa, cuando está en un pico alto es impresionante, cuando ocurre lo contrario es en ocasiones frustrante pero sin llegar al extremo de fragmentar nuestra relación, al final siempre la entiendo.
Desde hacía algún tiempo trate de proponerle un trio, pero la respuesta fue un rotundo no, aunque la fantasía si ha sido un manjar que nos hemos servido en la cama. Hasta que el destino nos llevó a la siguiente experiencia.
Eli siempre tuvo muchos pretendientes, incluso después de casada la seguían llamando o escribiendo en secreto, las conversaciones notaban las ganas que le tenían pero sin llegar nunca a lo explícito. Cierto día, un exnovio de la universidad la contactó para contarle que se encontraba en Cartagena y que quería verla, ella aunque lo pensó, le saco el cuerpo diciéndole que tenía compromisos y no se pudo concretar el encuentro. Por su cabeza empezó a rondar la idea de reencontrase con su exnovio, pero cualquier duda la resolvió sobre el miedo o la pena de mentirme.
Sin embargo la idea le seguía dando vueltas. Ya que pasaba mucho tiempo en la casa, un día decidió dedicarse una tarde para hacerle culto a su rico cuerpo, se depiló las piernas, se plancho el pelo, se arregló las uñas y decidió afeitar su chocha completamente, por lo general solo retiraba un poco de bello que cubría su vulva, pero ese día su clítoris empezó a crecer y su humedad hizo que la cuchilla recorriera todo ese paraíso. Al final termino masturbándose imaginando ese encuentro con su exnovio.
Debido a mi intenso trabajo, una noche llegue muy cansado, por lo que tome una ducha y me quede dormido mirando televisión. A la madrugada un sueño húmedo en el cual ella me era infiel me despertó, obviamente una erección inmensa y al verla a mi lado decidí chuparle las tetas y tocar sus labios de esa hermosa vagina, la gran sorpresa que me lleve cuando sentí su vagina muy húmeda y mucho más cuando su reacción fue un pequeño espasmo de placer, pero lo mejor estaba por venir, en medio de su excitación pronunció un nombre que hasta ese momento me era desconocido, "yesid" era quien albergaba sus fantasías en sus sueños. De repente despertó y me retiro la mano para seguir durmiendo, yo no aguante las ganas y termine masturbándome pensando en los acontecimientos que habían encendido mi libido.
Al día siguiente le conté lo sucedido, su risa nerviosa la delataba pero lo tomo de la mejor manera.
A la siguiente semana, "Yesid" se comunicó con ella, debía viajar a Cartagena para unos asuntos de negocios y por ser fiestas de noviembre no encontró hotel, entonces se vio en la obligación de pedirle alojamiento. Ella no le respondió, me imagino que para pensarlo sin tener la necesidad de darle una respuesta inmediata, lo medito mucho, por un lado sentía la necesidad de ayudar a un "amigo", por otro, no le gustaba mucho la idea de meter a ese hombre que invadió sus pensamientos a nuestra casa y finalmente por otro, no descarto la posibilidad de volverlo a tener cerca y en la intimidad. Al final, y para sorpresa mía me lo consulto. Yo, como no sabía quién era el necesitado, no le vi ningún problema a lo que accedí con gusto y sin pensar nada morboso. (Lo juro)
A la siguiente semana llego Carlos Yesid, lo recibimos y ella me lo presentó como Carlos, al parecer el segundo nombre solo lo utilizaba la gente de mayor confianza. Charlamos un rato y lo instalamos en la habitación de huéspedes. Ese día Eli me dio la mejor mamada que un hombre puede esperar, su lengua parecía que nunca hubiera disfrutado de un glande inflamado, sus manos masajeaban mis guevas y un dedo estimulaba mi culo, lo cual ella sabe que me vuelve loco, al final su boca quedo inundada de semen el cual trago estando en éxtasis.
Al día siguiente, salí a trabajar y acerque a Carlos a su lugar de reunión. En la tarde el regreso a la casa la cual estaba sola, su cabeza de hombre nunca había abandonado la posibilidad de volver a tener a mi mujer cabalgándole, por lo que irrumpió en nuestra habitación a husmear el cajón de la ropa interior de Eli, su pene reacciono como un resorte cuando encontró los ligueros, tangas, hilos diminutos y medias a media pierna de Eli, no resistió y tubo que masturbarse eyaculando de una manera descomunal sobre su pecho. Exhausto decidió tomar un baño, fue cuando Eli entro a la casa, encontrándose en la salida del baño sorpresivamente, él tenía su toalla atada a la cintura, pero su pecho desnudo dejo pasmada a Eli, tenía unos pectorales marcados y un abdomen sin marcar pero sin gordos. Al ver a Eli, el pene de Carlos reacciono y el al darse cuenta pidió disculpas y siguió a su habitación para vestirse. Ella alcanzó a notar como un bulto empezaba a izar una carpa y su cara se sonrojo.
Al llegar a su habitación, Eli no aguanto las ganas y de hizo una paja que la dejo sin aliento.
Llegó el viernes y yo tenía que trabajar toda la noche, Eli no confío en su cordura por lo que ese día decidió irse para donde su amiga y paso allá la noche.
Al día siguiente, Carlos llego a las seis de la tarde y nos invitó a comer, sin embargo, por las fiestas, Cartagena se vuelve intransitable, por lo que decidimos cocinar en la casa, al término de la cena, saque una botella de whisky y le ofrecí un vaso a Carlos, empezamos a charlar de cosas irrelevantes, cuando se nos unió Eli, me dijo
-amor, no hay un trago para mí?
A lo que le serví un whisky y se lo entregué no sin antes darle un beso apasionado que hizo sonrojar a Carlos. Los tres estábamos en pinta muy hogareña, mejor dicho, ya dispuestos para irnos a dormir, Eli tenia puesto uno de sus vestidos cortos que usa para dormir, sin bra y con una tanga blanca muy pequeña adelante y un encaje en la parte de atrás que embellece ese hermoso culo, yo tenía puesto un pantalón de cuadros rojo sin calzoncillos y Carlos una camiseta y una pantaloneta.
Llevábamos tres whiskys, para mi esa cantidad aun no hace ningún efecto, pero Eli si empezaba a desinhibirse un poco, por eso la conversación empezó a subir de tono, ella empezó a preguntarle por las novias que había tenido Carlos, a casi todas ellas las había conocido en la universidad. Carlos pregunto cómo nos conocimos, cuando mi corazón casi se sale de mi pecho cuando ella conto que habíamos tenido sexo la primera noche que salimos juntos, el también reacciono, casi escupe el trago que llevaba a la boca y empezamos a hablar de experiencias sexuales del uno y del otro. Note que Eli estaba sentada muy cómoda, se notaba que el vestido no estaba aprisionado por ninguna de sus piernas y que Carlos la miraba mucho, entonces Eli dijo
-voy al baño
Se levantó y abrió sus piernas dejando ver la tanga a Carlos lo cual hizo que su verga saltara, en ese momento me di cuenta que tampoco tenía calzoncillos.
Al regresar Eli, lance mi disparo, les dije:
-cuéntenme como fue cuando ustedes se acostaron.
Eli se quedó estupefacta, y después de unos segundo de silencio eternos me dijo:
-te molesta?
A lo que le respondí que para nada, pero que mejor se tapara que a Carlos se le iba a romper la pantaloneta.
Ella estallo en risa, ya el trago había hecho su efecto, Carlos pidió disculpas y cruzo las piernas. Entonces lego el momento que siempre había esperado, Eli se me acerco y me dio un beso de los que me paran la verga y yo reaccione mandándole una mano a sus téticas, Carlos se levantó y se despidió, entonces Eli le dice:
-no te vayas.
Me miro buscando mi aprobación a lo que respondí con un ligero si, ella se sentó en el centro del sofá dejándole espacio a Yesid, el cual ocupo pensándolo dos veces, su cuerpo temblaba al igual que el mío, entonces ella lo beso, un beso que parecía que sus bocas se fueran a fusionar. Yo procedí a correr las tiras de su vestido para dejar al aire esas tetas y empecé a besar una, recordé cuando le preguntaba a Eli en la cama si no le gustaría que yo le chupara una teta y otro hombre la otra, entonces Carlos siguió mi ejemplo, Eli se retorcía del placer, busco mi verga con su mano derecha y la de Yesid con la izquierda y empezó a masajearlas. Entonces me levante y les dije, voy por condones.
Cuando regresé, Yesid estaba completamente desnudo, Eli estaba arrodillada en el piso con la verga de Yesid en la boca, le masajeaba las guevas como lo hacía conmigo, entonces, abrí un condón y se lo alcance para que ella lo tomara con la boca, así lo hizo y puso sus labios en la cabeza de su verga para que al metérsela, el condón se desenrollará cubriendo ese palo que quería explotar, era un poco más grande que la mía sin ser descomunal.
Eli se levantó, se sentó dándole la espalda a Yesid y con la mano introdujo su verga en esa vagina que emanaba chorros de placer, entonces abrí el otro condón y ella hizo lo mismo con mi verga, era sencillamente un sueño cumplido, Eli se sacó mi verga de la boca para gemir en su primer orgasmo.
Carlos al ver so también se derramo, estaba algo avergonzado porque no había durado nada pero era algo muy excitante, le dije, fresco que hay muchos condones, entonces Eli se levantó, le quito el condón y empezó a chupárselo para ponerlo otra vez duro, mientras tanto yo levante su vestido y corrí esa tanga que parecía que acabara se salir de lavado, le empecé a dar verga y a tocar el culo. Pero aún faltaban sorpresas.
Eli me dijo - ve por la crema anal!!!
Mas se demoró ella en decirlo cuando ya estaba abriendo el tubo, empecé a humectar su culo con crema para el sexo anal metiendo mis dedos, cuando me dice.
- él ya está listo y yo también, efectivamente su verga ya estaba dispuesta, entonces se sentó encima de Yesid metiendo su verga en la chocha y parando el culo para que yo le metiera la mía. Grito pero me dijo que di por el putas se lo sacara. Le dimos muy duro y ella se mecía como si fuera la última vez que fuera a hacerlo hasta que dijo que le avisáramos si alguno iba a llegar.
No fue necesario avisar, yo me salí de su oscuro roto y me quite el condón, ella se dio cuenta y se arrodillo en el piso para que descargara mi semen en su cara. Yesid al ver eso hizo lo mismo, logrando que los dos nos derramáramos al tiempo sobre su sonrisa de satisfacción.
Terminamos exhaustos. Nos dimos un baño y a la cama los tres. Eli durmió en medio de los dos. Al otro día, Yesid alisto su maleta y se despidió de nosotros como los mejores amigos, muy agradecido por todo obviamente y nosotros volvimos a nuestra vida normal. Continuamos teniendo el mejor sexo que siempre hemos tenido y yo me masturbo regularmente recordando la mejor película porno que mi retentiva me permite reproducir.








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1 comentario
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login EntrarQue delicia de experiencia, que duerte la de yesit co ese hospedaje tan maravilloso, fue espectacular Felicitaciones