Encuentro con mi ex
Hola a tod@s quiero contarles este relato que me sucedió hace un mes. Mientras lo recuerdo y lo escribo no puedo evitar masturbarme. Todo empezó un sábado por la noche cuando recibí un mensaje de Alejandra en el face que solo decía hola, ¿estás ahí? Inmediatamente lo vi supe que había una buena oportunidad para volver a estar con la mujer que me había sacado los mejores polvos de mi vida. Ella una mujer de 1 72 con un cuerpo súper excitante piernas gruesas, culo grande como de tía veterana y unos senos algo caídos pero talla 34 mejor dicho a sus 34 años esta como quiere. Le respondí con los saludos normales y cuadramos para salir un rato a bailar. Bien juicioso me bañe me rasure y salí en su búsqueda. Eran ya como las 10 y 30 y llovía a cantaros cuando llegue a su puerta estaba algo mojado pero eso paso a un segundo plano cuando ella abrió la puerta con un vestido medio transparente que dejaba ver bastante sus pierna las cuales brillaban por la crema de manos que tenia puesta. La parte de arriba de su vestido también dejaba ver sus buenas tetas que con la misma crema me invitaban no solo a tocarlas sino a saborearlas. No alcance a saludarla pues estaba anonadado con tanta sensualidad. Ella tampoco pronuncio palabra y me beso.
No lo podía creer, mi pene estaba que se salía del jean y no había ni siquiera ingresado a su casa pues estaba en la puerta y no habíamos intercambiado palabra alguna. Lentamente y continuando con los besos la fui llevando hasta la pared más cercana y continuamos besando nos por unos minutos más hasta que nos falto el aire o eso creía yo, pues con su mano en mi hombre fue dirigiéndome hasta su tanga brasilera que se veía por su corto vestido. Era increíble todavía no me saludaba y ya quería que le besara su vagina. En cunclillas tome su pierna derecha y la puse sobre mi hombro para que la mamada fuera más cómoda, luego corrí sus brasileras y empecé a morderle la entrepierna acercándome cada vez más a su vagina desnuda y húmeda. Una vez allí le di una combinación de besos chupadas mordiditas y lengua y sentía como su vagina estaba más jugosa que antes y como sus gemidos iban creciendo y su mano me acariciaba mi cabeza. Estuvimos así por unos minutos hasta que con su mano tomo la mía y llevo mi rostro hacia el suyo para continuar con los besos en una mezcla de jugos vaginales y saliva. Esta vez eran unos besos descontrolados y nos pasábamos la lengua por los labios con gran rapidez como si nuestras bocas no nos fueran suficientes y quisiéramos devorarnos.
Mientras nos besamos Aleja intenta quitármela correa pero no era capaz así que le ayude y me baje mi pantalón y mis bóxers más abajo de las rodillas esperando una mamada como las que ella sabe dar. Para sorpresa mía la mamada no era lo que seguía pues recostó su espalda en la pared tomo mi pene con su mano y yo que ya había entendido el mensaje tome su pierna derecha y la sostuve con mi mano para poder penetrarla cómodamente allí los dos de pie. Cuando introduje mi pene sentí el calor que irradiaba su vagina estabas súper calientes y mojada inclusive mi pene entraba y salía sin mayor dificultad a pesar de que según ella hacía días que no culeaba. Después de unos segunditos pared y me puse un condón. Mientras lo hacía Aleja me tomo de la mano dirigiéndome a la cocina con algo de dificultad pues aun tenía mis jeans puestos jeje. Una vez allí ella me pidió que me sentara en el mesón, era increíble pues era lo primero que le escuchaba además de sus gemidos claro esta y era también la primera vez que era ella la que dirigía todo el espectáculo de las veces que nos habíamos acostado. Así pues, que como buen niño me senté allí e intentamos continuar pero la física no nos ayudo así que mejor la coloque con las manos sobre la nevera y yo me hice atrás y empecé a penetrarla de nuevo con gran potencia, seguimos allí un rato pero estábamos tan emocionados que nuestra fuerza movía la nevera entonces decidimos irnos para la habitación. Cuando nos dirigimos allí me di cuenta que la puerta de su casa seguía abierta pero como ella vive en el tercer y último piso no le di importancia.
Una vez en su habitación, me acosté en su cama y ella se ubico encima de mí y empezó a cabalgarme de una manera salvaje. De repente se detuvo y se saco mi pene de su vagina, yo no entendía que pasaba, para retirarme el condón de mi pene. Volvió a metérselo de nuevo y pude sentir realmente cuan caliente y húmeda estaba su vagina. Duramos unos minutos más y luego pasamos al misionero posición en la cual pudimos llegar juntos en un maravilloso orgasmo. Ella me pidió que no retirara mi pene y nos que damos un momento así hasta que yo me baje de encima de ella y mientras ella se paraba de la cama a buscar con que secarse el sudor pude ver el chorro de semen y jugos vaginales que chorreaban de su vagina e iban directo a la sabana. Descansamos un rato acostados y con el ventilador encendido a pesar de la noche fría de afuera. Luego retomamos y lo hicimos de nuevo pero eso es otra historia. Espero les haya gustado bye bye








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1 comentario
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login Entrarmuy bacano tu relato espero no se hallan entrado los ladrones.