Ella y Yo empezamos a hablar, luego de que intercambiamos teléfonos por el chat de la página a la que había ingresado. En la primera vez que hablamos por teléfono, recuerdo que me gaste toda la recarga de 10mil pesos que había recién realizado.
Nuestras conversaciones eran largas, muy amenas y con el pasar de los días, eran más sabrosas, pues se sentía la energía erótica a través del teléfono. Su voz colabora, pues es demasiado sensual, y por teléfono… Ay Dotora!! Llego el día de nuestro primer encuentro, y gracias a Ella y su entereza para cumplir, tenía licencia para hacer todo lo que Yo quisiera, así que después de encontrarnos en persona y estar unos momentos juntos charlando, caminando y besándonos, como era quien decidía que se haría, me dirigí hacia un motel donde nos soltamos las riendas.
Desde ese primer encuentro, me fascino el hecho de que le gustaba hacer mucha bulla mientras la penetraba, y estando ahí en el motel, la cosa se ponía buena. Recuerdo que de las primeras cosas que hice fue bajar a donde "Vagina Andrea", así habíamos bautizado en las conversaciones largas, amenas y eróticas su pedacito de cielo, y la lamí intensamente por un buen espacio de tiempo, pasándome de la raya en la sutileza y suavidad, pues me devoraba por completo esa linda vagina, succionando con mucha firmeza alternando con roces de lengua en todas las intensidades y direcciones, cuando ya muy parolito me dispuse a penetrarla. Sus pezones pequeños, pero muy parados y duros, y sus tetas completamente, de concurso. Fue una grata sorpresa cuando empieza a gemir de manera casi exagerada, y cuando quise dármelas de “conservador” pidiendo que bajara el volumen, pues alguien podría pensar que la estoy matando, muy precisamente me respondió la ninfa reprimida en su interior, "que rico que me mates a punta de pipi".
… Ay ay ayy. No me daría cuenta, hasta después, que esas palabras me habían inyectado unos pensamientos riquísimos.
Gracias a que le gusta expresarse más duro de lo normal cuando es penetrada, muchos de nuestros encuentros fueron en motel, pues las veces que lo hicimos en su casa, siempre temía por el "que dirán" de sus vecinos del edificio, pues si era en el día, o en medio de la noche, siempre serian sonidos fáciles de distinguir y escuchar, a través de las paredes. Aun así, la almohada siempre estuvo dispuesta a ahogar sus gemidos, y con el tiempo, fue aprendiendo técnicas de respiración que le permitieron ponerle “mute” a los gemidos y trasladar parte de esa energía a otros lugares para mucho más disfrute.
Con el pasar de los días y de los encuentros sexuales, íbamos exponiendo más nuestros placeres. Hubo un tiempo en que nos íbamos pal motel, y antes de llegar comprábamos frutas, como bananos, piñas, mangos, etc. para comerlos mientras nos comíamos. Yo disfrutaba mucho cuando introducía un banano en "vagina Andrea" y desde ahí me lo comía y ella mientras tanto, disfrutaba y ejercitaba sus “Kegel” y saboreaba otra fruta mientras tanto. Tambien gustaba mucho de ser clavada a lo perrito mientras se comia una fruta. Recuerdo una vez comiendose un mango, el morbo que me dio, viéndola como devoraba ese mango, como ruñia esa pepa… me imaginaba Ella ahí comiéndose otro pipi con esas ganas, como alcanzamos a hablar, mas no llegamos a concretar.
La cúspide de mi placer, llego cuando un día le pedí que hiciera algo, temiendo que no me complaciera.
Al estar penetrándola y ella expresándose como tanto me gustaba, los ánimos iban creciendo, al punto en que empezó a insultarme de la manera más sensual que lo ha hecho.
Malparido!! ... Me clavas riquísimo!!... Jueputa que rico como me haces sentir!!
Esas palabras eran como un turbo para mi mente y quería seguir clavándola como se merecía, hasta que me atreví a pedirle que, además de continuar diciendo esas cosas, que llevaba mucho tiempo aguantándoselas, tratando de mostrarse muy pulcra, cuando le encanta realmente escuchar todo tipo de palabras sucias e insinuantes, deseaba que me diera cachetadas en la cara mientras la está clavando en posición de misionero. Cuando me escucho mi petición se contuvo y me dijo que no, que no quería hacerme daño, pero después de tanto insistirle, acepto dándome unas cachetadas mientas Yo estaba clavándola y con el pasar de los encuentros, lo fue haciendo más frecuentemente acompañando las cachetadas con unas lindos insultos, que siempre, lograban darme más poder y hacerme sentir como invencible. Sé que la practica en si suena bastante “freak”, sin embargo, permitía que existiera ese desfogue extra que sexualmente no se lograba, ese fetiche extra.
En ocasiones, después de darnos mutuamente aquello que el otro pedía, me decía preocupada, que si no me dolían sus golpes, contándome que había cerrado el puño en vez de darme palmadas en la cara, o que lo había hecho devolviendo el golpe, dándome con la parte de atrás de la mano. Sinceramente nunca sentí dolor alguno por alguno de sus golpes, ni me resulto morado o señal alguna, solo cerraba mis ojos y disfrutaba, a lo cual solo podía responderle de la manera en que lo sentía. Esos golpes y cachetadas, viniendo de ella y sus hermosas manos, eran caricias para mí... me fascinaba que ella lo hiciera muchas veces mientras me insultaba, era una especie de viagra porque duraba muchísimo mas dándole clavo, y mucho más me demoraba en eyacular.
Tenía Ella la costumbre, de terminar con su orgasmo personal, para lo cual me pedía que la penetrara quedándome quieto, mientras Ella estaba acostada boca abajo, Yo sin apoyarme sobre su cuerpo y con mis piernas abiertas, para Ella poder cerrar sus piernas y apretar más su vagina, mientras con una de sus manos se realizaba “la colaboración” de estimular su clítoris simultáneamente. En esos momentos, en los que Ella me utilizaba para masturbarse me sentía feliz siendo utilizado para tal fin, mirando ahí en primerísima fila semejante espectáculo, pues a pesar de tener mi pipicito dentro y Ella estarse moviendo como garota en carnaval, sus gemidos eran más íntimos, más personales… ya no se preocupaba por permitir que los escuchara Yo, porque ya eran para su interior, para su mente sensual.
Sinceramente, fueron momentos de mi vida que atesore en mis recuerdos de manera muy especial, pues tanto los encuentros sexuales en cualquier momento, así como las conversaciones abiertas y sin tapujos, fueron uniéndonos en aspectos más personales. Entre los temas que tocábamos en nuestras conversaciones, estaba el hecho de que Ella quería una relación estable, a lo cual le respondí, que no me sentía capaz de sostener una relación estable pues tenía otras amigas con quienes existían encuentros sexuales esporádicos. Además sabía que es una Mujer altamente deseada por colegas de su profesión, así como por casi cualquier hombre que la encontrase en cualquier lugar. Uno de ellos fue un compañero de "iglesia" con quien me conto que alcanzo a tener sexo, sin embargo, también me conto que, aunque habían hablado sobre el tener una relación estable, a nivel sexual no se sintió convencida de que era la persona ideal. Una cosa es poder charlar con alguien agradablemente solamente, otra cosa es poder hablar y tener sexo agradablemente, me dijo Ella frente al tema.
Durante el tiempo que estuvimos juntos como compañeros sexuales, fueron muchas las satisfacciones que tuvimos, sin embargo, por sentimientos encontrados, nos alejamos varias veces, hasta la última vez, cuando ya estaba expresada mi posición.
Esa fue la última vez. Ella ya tenía sabido el hecho de que existían otras Mujeres, y ella, aunque no lo compartía sabía que el nivel de satisfacción que lograba conmigo no era igualado por alguno de los otros hombres con los que había estado, así que acepto nuestros encuentros casuales. Sin embargo, hace un año, me dijo que Yo no la respetaba y que nunca me lo iba a perdonar, todo porque le dije que no podía acompañarla en la misa de su iglesia el día de su cumpleaños... lastimosamente, no comprendió mis razones.
De todas maneras "Dotora"... te sigo llevando en mis recuerdos eróticos.








Comentarios
1 comentario
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login EntrarYo creo que loo querian convertir a su religion, pasarlo al Frente, aplaudirlo, darle 10.000 abrazos... y como ud Dijo que NO, pues para ellos no ser de su grupo de FE, es como tocar el infierno.Yo tambien tuve una "amiga" muy apegada a su religion, y con el tiempo descubri que realmente son sectas de Odio, que solo buscan CAPTAR, ovejas que paguen el Diezmo, y claro Contagiar sus creencias al mayor numero de incautos posibles, pero que Bueno que se pasa con ellas, buen relato