🔗
Habiamos charlado por medio de mensajes desde la pagina, y en uno de ellos, intercambiamos numeros telefonicos. La llame y luego de hablar un rato quedamos en ir el sabado a caminar al parque arvi, un lugar que ella no conocia y yo frecuentaba, para caminar y tomar fotos.
En esta ocasion, la intension principal era caminar y que ella conociera un poco el parque, ademas de conocernos en persona. Comenzamos el camino y nos fuimos por el sendero ancestral, el cual hoy en dia esta restringido, pues parece que el factor de seguridad ha presentado problemas. Pero en ese entonces no habia inconvenientes, asi que nos fuimos por ahi.
Hablamos rico, aunque poco, pues el entorno invita al silencio, a apreciar la vegetacion y los arboles, a relajarse. Llegamos a un paraje donde se encuentran algunas mesas para utilizarse en caso de "picnic", y estando ahi, encontre una conchita de caracol, la cual le regale. Ella es bastante juguetona, tierna, sensible... al punto de parecer inmadura, pero es solo su manera de ser extrovertida y especial, por eso cuando le di la conchita respondio con un "ayyy que lindoo", y Yo proveche la situacion y sugeri que, para un regalo tan lindo, era valido un beso de agradecimiento. Inicialmente ella penso que era un pico en la mejilla, pero Yo me lance y fui por su boca y le di un buen beso, aderezado con abrazo y agarrada de nalga. Ese fue el principio del resto del paseo, en el que seguimos caminando por el sendero y ocasionalmente, nos enredabamos en otro beso, que poco a poco, se iban sintiendo en "los pisos de abajo".
Ella llevo una camara con la que iba tomando fotos a cada cosita que le agradaba en medio del recorrido, y lo mismo hacia Yo. Sin embargo, mas adelante en el sendero, por la soledad del mismo, nos encontramos con una cazadora, una culebra de montaña que no es venenosa, pero no deja de ser una culebra. El caso es que solo la vi cuando se movia rapidamente hacia la maleza para esconderse de nosotros. Ella al escuchar el movimiento de las hojas, y ver la cola de la culebra meterse entre la maleza, sintio miedo y quizo devolverse, a lo cual le dije que no, pues es mas el miedo que nos tenia la culebra a nosotros. Le explique que era una cazadora, y que ese nombre se lo daban porque caza otras serpientes mas pequeñas, aves e inclusive huevos, pero que no ofrecia ningun peligro para nosotros, a lo que ella me respondio... "y si nos caza que!!", y no dude en contestarle que... "si nos caza, pues aprovechamos y tenemos la luna de miel por aca mismo".
Ella sonrio picaramente ante mi respuesta, y le dije que por ahi habia mucho lugar donde podriamos tener un encuentro sexual casual, a lo cual solo atino a mirar a su alrededor, tratando de mirar donde podria ser ese lugar. Asi que le propuse, "porque no apagamos las camaras, y nos metemos por aca y nos damos la primera cuota de la luna de miel?", a lo que ella respondio, "si, pero... tienes condon?"... y claro que si tenia.
Asi que apagamos las camaras y nos metimos por un asomo de caminito que encontre pero que no llegaba mas alla de 10 metros dentro de los matorrales. Ahi, empezamos de nuevo a besarnos, esta vez mas apasionadamente, mientras tanto, nuestras manos iban recorriendo el cuerpo del otro, generando mas sensaciones agradables y humedas. Terminamos de bajarnos los pantalones, y ya teniamos los torsos desnudos por completo, asi que le dije que se apoyara en un arbol, doblandose para darle desde atras. Asi lo hizo y mientras tanto, me coloque el condon. Empece a tocarle la espalda, las nalgas y termine mandandole la mano a su chimba, rosando sus labios, manipulando su clitoris buscando que lubricara la entrada. Acerque mi pipicito y lleve!!, se introdujo todito, suavemente sentia la diferencia de temperaturas, calido dentro de ella y frio afuera.
Por ser un polvito de rapidez, solo estuvimos en esa posicion, sin embargo, ocasionalmente me acercaba para besarle su bocota y agarrarle sus teticas ricas, firmes y blancas. A los pocos minutos, empece a sentir un ruido, alguien se acercaba, por lo que le dije que nos agacharamos guardando silencio. Terminaron siendo unos ciclistas, 5 o 6 mas o menos, que estaban pedaliando por el sendero, en el sentido contrario al que llevabamos nosotros. Asi que apenas pasaron, nos levantamos y segui la dosis de "huevo campestre" que le estaba dando a la "care-ponque", cuando me dijo que no me demorara mucho pues ya sentia mucho frio, asi que arrecie el paso y le empece a dar mas rapido y duro hasta que... aaahh!! llene el condon de mi lechita.
De ahi procedimos a vestirnos de nuevo y a seguir nuestro camino, aunque ella, empezo a mirar mucho mas frecuentemente a su alrededor y señalaba "aca tambien se puede" insinuando que siguieramos la sesion de "sexo ecologico". Al final, terminamos el recorrido del sendero, fuimos hasta la laguna y el humedal y nos devolvimos, camino hacia la estacion del metrocable. En el camino, una pareja nos ofrecio llevarnos hasta alla y aceptamos. Ellos vivian en una de las fincas cercanas, y no se porque, tocaron el tema de las culebras, a lo que ella respondio que habiamos visto una, "pero que miedo me dio", pero no dijo nada sobre "mi lombricita", de la que no le dio miedo para nada.
Espero que hayan disfrutado de este relato, y claro, que hayan disfrutado tambien el link del video que esta al inicio, donde estamos la care-ponque y yo en un encuentro posterior, ya no en el campo sino en un motel.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarHola....... el video ya no aparece disponible