Hoy desperté por ahí a eso de las 3am y me visitó la muerte.
Fumamos un cigarro y tomamos una copa de champagne, todo transcurrió entre risas, chistes y caricias.
Después de unas cuantas horas y ya con el hervor del alcohol le hice el amor como un salvaje, tomé su guadaña y la metí tan hondo en su horto que gimió de placer, le besé los dientes descarnados y acaricié sus helados huesos, recorrí mi lengua por su gélido cuello hasta llegar a sus apestosas costillas y finalmente tomó mi pene para meterlo una y otra vez en sus fosas oculares, fue hermoso cuando procedí a cogerle por las nasales mientras me acariciaba los huevos.
Le eyaculé mis más pasionales ideas en el cráneo y dormimos en el sofá abrazados, cansados y enamorados... hasta que finalmente el alba despuntó.








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