Mi Primera Experiencia Sexual Fue Con La Novia De Mi Hermano.
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 5 min de lectura calendar_today Enero de 2015

Mi Primera Experiencia Sexual Fue Con La Novia De Mi Hermano.

De joven, muchas ya habían sido mis fantasías y mis manos mi mejores aliadas; uno de mis hermanos estudiaba en la nocturna pero vivía a una cuadra cerca donde mi abuela, él era mayor que yo 4 años y tenía una novia linda de 18 años, cabello negro lizo, tez blanca, ojos negros y expresivos....

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De joven, muchas ya habían sido mis fantasías y mis manos mi mejores aliadas; uno de mis hermanos estudiaba en la nocturna pero vivía a una cuadra cerca donde mi abuela, él era mayor que yo 4 años y tenía una novia linda de 18 años, cabello negro lizo, tez blanca, ojos negros y expresivos realmente eran muy bellos, 160 de estatura y un cuerpo delgado pero con grandes senos y buena cola, lo único que no combinaba era como dicen rodillijunta – patiapartada. En fin empecé a petición de mi hermano acompañar a su novia (Llamémosla Cata) a la casa en las noches, pues ellos siempre se veían en las tardes antes de que mi hermano fuera al Colegio a estudiar; a mí, esa mujer Cata me fascinaba y ya era parte de las películas que me hacía en mi mente para jugar conmigo mismo y darme placer.

Cata vivía en el segundo piso al lado de mi casa. Fue así que en cada ida y venida cuando mi hermano me pidió que acompañara a Cata a su casa; empezamos a conocernos y a vernos con otros ojos. Yo, sin novia y solo, me pregunta si tenía novia en mi colegio, pues nunca me veía con ninguna niña en el barrio. Yo decía que si por no quedar mal pero anda más solo que un hongo. Así pasaban los días y yo besando mi brazo o mis manos imaginando que la besaba a ella, imagina besarle esos senos que dibujaba en mi mente pues siempre le veía su lindo rostro y su reservado escote.

Un día al acompañarla a casa luego de verse con mi hermano, la conversación se puso de un tono más caluroso, pues ya la pregunta no fue si tenía novia, si había besado, sino que me pregunto si ya había tenido sexo. En mi mente - si claro con mis manos; pero no presumí y le conté que no había tenido relaciones aun (oh Si era virgen), ella se sonrío con picardía, le conté que hacía mucho no daba un beso y me sincere diciendo que tampoco tenía novia.

Fue así que la invite a mi casa y entramos a mi cuarto, solo con el protesto de seguir conversando, nos sentamos en unas sillas frente a mi mesa de tareas, fue entonces que entre tema y tema le pedí si me enseñaba a besar, ya que hacía mucho no daba un besito. Mi cuerpo temblaba y trataba de disimular los nervios que tenía, ella accedió y fue así que se me acerco y empecé a darle tiernos besitos como ya en mis fantasías la había besado, no quede contento con ello pues con un segundo beso que duro bastante alrededor de 20 minutos, mi pene se fue poniendo erecto.

Ya no eran besos tiernos, su lengua se confundía con la mía y el respirar se tornaba más agitado, mis manos algo inquietas hacían masajes en su espalda, y ella acariciaba mi cabello empujando su cabeza para sentir más mi boca contra ella, como queriendo comerme; poco a poco mis manos ganaban más terreno y ya abarcaban más que su espalda, empecé a ir bajándola a su cintura y un poco más con algo de temor, pero al no recibir oposición seguí tocando, ella a su vez me abrazaba y se estremecía guiándome a que quería más, de repente nuestros cuerpos se inclinaron de la silla donde estábamos, casi que nos caemos, y así sin dejar de besarla apasionadamente la tome de las manos y la acerque a mi cama donde me abalance sobre ella.

Ya me había tomado confianza y ya no temblaba, a fuera nervios, ya no son obstáculo; había cruzado esa barrera y mi cuerpo empezó a frotarse con el de ella, aun con ropa abrió sus piernas y yo me acomode sobre y en medio de ella, empujando mi pene erecto para sentir su sexo, mis manos tocaban su nalgas y poco a poco las subí hasta sus senos; los codiciados senos, mis besos ya abordaban más que su boca, tiernos besitos en sus mejillas, en su rostro y bajando suave por su cuello, fui desabrochando la blusa y esos senos querían ser descubiertos, ser liberados, como a muchos y aun me pasa se me dificulto desabrochar y soltar su sostén, por mejor decirlo no pude, algo que ella soluciono, fue ese momento tan especial para mí y empecé a besarlos.

Muy apasionado y lleno de excitación me encontraba, ella no quería parar, sentí un apretón con su brazos y un gemido enternecedor, tanto placer con ropa y en ese instante con suaves abrazos y más sutiles besos me fue enterneciendo, consintiendo como a un niño, calmando mi arrechera y dándonos un tiempo de respiro, seguíamos aun con los pantalones puestos, sus piernas abiertas y yo ahí, refregándonos nuestros sexos.

Ya pasaba algo más de la media noche estando en esa gran aventura, con la novia de mi hermano, con voz suave me dijo - ha sido muy bello pero por esta noche está bien, fue así que hasta ahí quedo esta escena, nos acomodamos la ropa y a su casa la acompañe, la despedí como amigos que éramos y volví a mi cuarto con mi pene aun erecto y mojado, pues si, había alcanzado a eyacular pero no me había dado cuenta, estaba aún necesitado a la espera de ser aliviado de mi fieles aliadas. Esta fue la primera vez que sentía a una mujer y aun así seguía virgen.

— arthurmed

27 de enero de 2015

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