Lo tengo presente pues sucedió hace muy poco, los conocí en un encuentro swinger donde yo me encontraba como invitada, yo vestida con una minifalda negra y una escotada y transparente blusa junto con unas medias veladas de encaje para liguero, no había participado en ese tipo de encuentros, fui por curiosidad y porque he escuchado de la privacidad y el respeto que hay en esta cultura.
Ya en la noche aburrida y con ganas de irme entro una pareja madura pero joven ella blanca con grandes tetas, cabello largo, ojos grandes bonito cuerpo. El alto, velludo robusto.
La verdad cuando la vi a ella me impacto y no pude quitarle mi mirada de sus grandes senos.. Rápidamente hicimos contacto pues a ella al parecer también le guste, se acercaron a la barra donde me encontraba y me invitaron un trago, sin pensarlo lo acepte...
Empezamos a bailar, a conversar a conocernos al cabo de unas horas habíamos hablado de nuestros gustos de los que nos gustaba y no nos gustaba, hablamos de sexo de relaciones de lo que les gustaba a ellos, que por cierto estaban casados (algo que me sorprendió, pues pensaba que esos era un mito) al principio no les creí pero luego me di cuenta de que era realmente cierto y que además tenían hijos. (En el fondo me alegro el momento erótico que ellos compartían.)
Finalmente, y después de conocernos un poco, hablábamos de sexo y de como ella y su esposo les gustaba invitar mujeres a su vida, me contaron sus experiencias y sus relatos me hacían mojar y excitar de tal manera que mis pezones se erectaron de inmediato, tenía una blusa delgada y los dejaba ver claramente erectos... ella los observaba mientras continuaba con su relato, yo cada segundo me sentía más excitada finalmente hubo un pequeño silencio, pues nuestros ojos ya no se miraban fijamente, nuestros ojos se posaban en los senos y cuerpos de cada una, ella me dijo que si quería tocarla…
Me sonroje pero asentí con mi cabeza. Mis manos tímidas tocaron primero su suave o delicado cabello y sus mejillas, pero su mano tomo la mía y la puso en sus pechos, mis pezones estaban al máximo, ella toco mis senos y sintió lo evidente estaba totalmente excitada, bajo su mano hasta llegar a mi vagina. Mis tangas negras y con un delicado encaje estaba total mente húmedas; al llegar su mano a mi vagina y luego su dedo hasta mi clítoris mi excitación era tal que no tuve reparo en quitarme las tangas donde casi todos nos podían ver… Mis instintos lésbicos despertaron.... ella y el me invitaron inmediatamente a una zona más privada donde dimos rienda suelta a nuestras pasiones lésbicas, ropa en el suelo tangas en el piso sostenes volando…
Ella tocaba mis tetas como solo las mujeres sabemos hacerlo con esa delicadeza con la continuidad necesaria para ponerme más cachonda... Bocas, lenguas, besos, mordiscos, labios caricias, cuerpos desnudos, tetas, y vaginas juntas... Nuestras caderas se contoneaban al ritmo de la música electrónica que no paraba de sonar... Mientras tanto el en una esquina con su pene erecto masturbándose viéndonos disfrutar...
Ella recorrió con sus manos cada centímetro de mi cuerpo estoy segura que no le faltó un milímetro sin tocarme, sus labios me tocaron y chuparon como nunca antes nadie lo había hecho, besaban mis pezones, sus dientes mordían suavemente, sus manos apretaban y retorcían mis senos… su dedos se insertaban en mi vagina….
Yo devolví sus caricias con besos largos y apasionados acompañados de mi lengua recorriéndole su boca su cuello sus inmensos y redondeados senos y esos puntiagudos y carnosos pezones que puse en mi boca para chupar y morder, en mi exploración seguí bajando con mi boca mis labios mis dientes y mi lengua hasta su ombligo (ombligo de mama) tire un poco de vodka en él y con mi lengua recorrí cada borde de su ombligo una experiencia que por sus movimientos la hacía temblar y excitar mucho más....
finalmente llegue a su vagina totalmente depilada rosadita y carnosita con dos labios uniformes y un clítoris que me pedía a gritos que lo metiera en mi boca... primero lamí su vulva, mientras bajaba lentamente mi lengua y mis labios probaron sus ricos jugos, mi lengua no paraba de moverse de arriba abajo en círculos adentro y afuera, mis manos picaras y busconas no paraban de escudriñar su culo su espalda y sobre todo sus tetas... sus pezones...
Llegamos dos veces... al final besos y caricias de agradecimiento por esos grandes momentos acabados de vivir. Una experiencia que cuando la recuerdo me hace mojar ahora que la escribo no puedo evitar tocarme recordando los detalles de ese encuentro. Que estoy segura se repetirá pronto.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarQué delicia de relato morenasexual... que bien que lo disfrutaste tanto y que lo harás de nuevo, genial poder presenciar algo tan sensual y bello como ver a dos mujeres que se acaracian y hacen el amor en un sentido que quizás los hombres no logramos imaginar, pero que nos excita demasiado. Hiciste que me viniera imaginando tu belleza, imaginada en parte por las fotos de tu perfil, y la de tu compañera de aventura hermosamente descrita por ti. Espero leer otros relatos y ojalá, que algún día podamos tu y yo encontrarnos.