Hace seis años aún era una adolescente, nacida y criada en USA, con todos los resabios y pendejas propias de su edad y su cultura; pero ya se notaban esos atributos tan distintivos en las mujeres de la familia de mi esposa.
Y la primita se creció, dejos los frenillos, se cortó el cabello y ajusto sus ropas y paso de ser la caprichosa primita de mi mujer a ¡que prima amor!
Pero la metamorfosis también se vio reflejada en su personalidad que con su ingreso a la u reflejaba una loquilla inquietante y seductora. Que gozaba de cada visita a Colombia, aprendió a bailar salsa choque y coqueteaba conmigo de una forma que a mi mujer le parecía descarada.
Debo confesar que el gusanillo de la curiosidad se manifestó en mí en una salida familiar en la finca después de las festividades navideñas, en la piscina esta loquilla usaba una diminuta tanga y jugando en la piscina con o sin intensión me roso muchas veces la verga, al punto que me toco quedarme en el agua para que no se me notara la calentura.
Un días antes de que saliera su vuelo, en una de las discotecas de la ciudad fuimos a bailar con toda la familia para despedir a la prima y su mamá. Cada que me sacaba a bailar era una tortura, la tentación era cada vez más fuerte, su diminuta falda blanca y esa blusa con el profundo escote en v que llegaba hasta el ombligo era lo único que se interponía entre mi calentura y esa cagona.
Salimos de la discoteca y mi esposa le dijo a su prima que se quedara con nosotros esa noche, vi la picardía en los ojos ambas, me reí y luego no fuimos camino a casa. Cuando llegamos yo estaba algo nervioso, mi esposa saco lo que quedaba de una botella de aguardiente y dijo – “esta temprano, porque no charlamos un ratico o jugamos algo”, la prima estaba medio prendida y mal sentada, y yo que la ropa me bailaba.
Fui al baño y cuando regrese mi esposa y su prima estaban besándose en la sala, no lo podía creer, mi esposa es muy reservada con su familia y nuestra vida privada es bastante ajena a sus parientes, pero no hubo tiempo para reflexiones ni especulaciones, estaba que me las culiaba, me dieron una de las mamadas más espectaculares de toda mi vida, nos quedamos hasta las seis de la mañana y fue una de las mejores experiencias que jamás haya vivido.
Cuando las despedíamos en el aeropuerto me abrazo y me dijo –“espero poder venir en el verano, y que la pasemos así de rico”. La experiencia fue tan agradable que quise compartirla con los que lean este relato, yo sé que casi todos hemos fantaseado con un trio con esa familiar de nuestra esposa que esta como quiere, ojala muchos puedan vivirlo.








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