Este relato es otra experiencia que vivimos en el viaje a Santa Marta, pero todo paso en el vuelo de regreso. Después de tener un viaje de en sueño con mi novia, nos dirigimos al aeropuerto, nuestro vuelo era un jueves a las 11:30 de la noche, algo cansados pero felices por esa especie de “luna de miel” que vivimos y esos maravillosos paisajes de nuestra reserva natural “Tayrona”.
Mientras estábamos en la sala de espera, le dije a mi novia que se tapara un poco porque estaba con una blusita azul sin brasier, le encanta sentirse libre, por ella andaría sin brasier y sin panties todo el tiempo y más en tierra caliente. Le dije “amor tapate que se te ve un pezón”, cuando le dije esto ella me miró y sonrió, me dijo “pues tápame tu” me quede viéndola y pensé “apuesto que ella se lo descubrió a propósito” la conozco muy bien y sé que hace ese tipo de cosas cuando se pone caliente.
Decidí seguirle el juego, entonces, al acercar mi mano para taparla, le apreté su rico y provocativo pezón café clarito, ella soltó un pequeño gemidito y la tape. El sonido que emitió, hizo que mi pene se empezara a colocar muy duro, y tener esa sensación de que me apretaba el jean. Ella muy picara y sabiendo que sus pezones erectos se marcaban en la blusa, me dijo que iba al baño, se paró y recorrió la sala, y como siempre, las miradas hacia ella no se hicieron esperar.
Mientras la esperaba sentado y con una erección que se me salía del pantalón, no podía dejar de pensar en todas las cosas deliciosas que hicimos en el viaje, en todas las poses, en las mamadas que nos dimos y sobre todo la pasión con la que nos comimos. Mi mente estaba inundada de lujuria y de pensamientos deliciosos; al rato, salió mi novia del baño, esta vez venía de frente y con sus pezones más erectos que nunca, se notaban a través de su blusa. Mientras caminaba, veía como hombres y mujeres de la sala tenían sus miradas fijas en sus tetas y ella solo me miraba a los ojos con su sonrisa picarona.
Al llegar y sentarse a mi lado, lo único que quería hacer en ese momento era sacar mi verga y ponérsela a mamar, sabía que era lo que quería, pero obviamente no era posible, así que le agarré la cara y la mire a los ojos y le di un sabroso beso con lengua, para que todos los que la estaban viendo supieran que esa ricura era solo mía; sin embargo ella me reto, me dijo “te mueres porque te lo mame?, lo tienes bien duro, no puedes disimular tu erección, entonces sácalo”, eso me lo puso mucho más duro, mire para todos lados asegurándome de que nadie estuviese mirando, tenía una revista en la mano, y la ubique de tal manera que al sacar mi pene nadie pudiese ver, entonces lo saque y se lo mostré, en esa sala de espera llena de gente, al hacerlo ella solo sonrió se agacho y me chupo la puntica rápidamente, eso nos prendió muchísimo.
Finalmente nos llamaron para abordar el avión, siempre escojo sillas que estén más o menos en la mitad del avión, ya que me gusta ver cómo funcionan las alas al despegar. Nos sentamos, hablamos un rato de como la miraron en la sala de espera, lo cual me hizo calentar de nuevo, y le dije “Amor, la verdad me tienes muy arrecho y tengo unas ganas incontrolables de comerte”. Ella sonrió y mando su mano al pene, lo apretó y me dijo “¡Que rico! Me encanta que seas tan arrecho, pero ¿Aquí cómo hacemos?”
Eso me mato, hizo que me pusiera a imaginar y a pensar cómo hacer esto posible… pensé “toco en el baño como en la películas” le dije “amor en el baño”… ella soltó una risa y no me dijo nada… sabía que no era algo fácil, así que observe a mi alrededor y me di cuenta que habían muchas sillas vacías y que las del fondo, cerca al baño estaban solas. Le dije “bebe no sé cómo vamos a hacer pero de que te cómo, ¡TE COMO!”. Así que la agarre de la mano antes de que el avión fuera despegar y le dije a una auxiliar que si nos podíamos hacer en los puestos de atrás, dijo que no había ningún problema entonces nos hicimos en la última fila.
El baño nos quedó al ladito, y lo mejor es que las sillas de al lado estaban solas, las del frente también y en las sillas que estaban en diagonal a nosotros estaba un señor y una señora con su hija. Me dije a mi mismo “me voy a comer a mi novia en un avión, ¡Que rico! Otra fantasía que vamos a cumplir”. En ese momento terminaron de dar las indicaciones para el despegue y me di cuenta que después de los baños, estaban los puestos donde se hacen las auxiliares de vuelo y que de ahí salía el carrito de comidas, ¡MIERDA!
Mire a mi novia y le dije “Bebe esto está complicado, va tocar que solo me des una mamadita bien rica y yo te hecho dedito” a lo cual respondió “No estas ni tibio, no me vas a dejar emocionada y arrecha, o me comes completa o no hacemos nada”, esto hizo que soltara una risa y le dije “me encanta que seas tan arrecha, déjame pensar” El avión despego y todo quedo en silencio.
Mientras pensaba en como carajos iba a hacer para comérmela, empezamos a tocarnos la entre pierna mutuamente, y ahí estaban de nuevo esos ricos pezones sobresaliendo, así que mire si alguien nos podía ver y como estaba en el último puesto me sentí seguro, acerque mi cabeza a sus deliciosos senos, la mire a los ojos, le corrí la blusa y empecé a besarlos suavemente, ella solo se relajó y puso sus manos en mi cabeza para presionarme contra ella, lamer esos pezones era la gloria, les daba suaves chupaditas y los mordía, esto a ella la vuelve loca, además que ella es de las mujeres que puede llegar al orgasmo solo mamándole esas ricas tetas.
De un momento a otro me quito de sus tetas porque venía una auxiliar, los dos quedamos muy calientes por esas ricas chupaditas, ya estaba desesperado por comérmela, pero me di cuenta que hacer esto en el baño era muy riesgoso, así que se me ocurrió que en el momento en que los auxiliares sacaran el carrito de refrigerios, no habría nadie cerca de nosotros, y sería el momento preciso para comernos en las sillas, sin pararnos y sin levantar sospecha alguna.
Le conté el plan a mi novia, el cual le pareció un poco riesgoso, pero acepto; esperamos pacientemente a que el carrito saliera y que empezara a repartir los refrigerios de adelante hacia atrás, la emoción nos invadía. Finalmente tan esperado momento llego, paso el carrito por mi lado seguido de las auxiliares, le dije a mi novia “Mi amor apenas empiecen a repartir adelante te lo meto, pero mientas ve chupándomelo”, ella con cara de emoción me abrió el pantalón acerco su húmeda boquita y empezó.
La sensación de que me lo estuviera mamando con todas esas personas relativamente cerca me excito mucho, así que le agarre el pelo y la empecé a mover al ritmo que yo deseaba, quería explotar en su boca, la movía fuerte y rápido de arriba hacia abajo. Entonces, las auxiliares empezaron a repartir los refrigerios desde la primera fila, mire hacia abajo y ahí estaba ella mamándomela, como si no se zaceara, le jale el pelo y saque mi pene de su boca, mi verga estaba totalmente baboseada, húmeda y más dura que nunca, un hilo de saliva unía su boquita rosadita con mi pene.
Ella entendió que era el momento, así que rápidamente se bajó los pantalones, con mi mano le toque la vagina para ver si estaba húmeda o tenía que llenarla de saliva, pero no fue necesario, sentí con mis dedos lo empapada que estaba, me acerque a su oído y le dije “Amor estas bien mojadita, sí que eres arrecha” mientras le metía un dedito. Ella lo único que hizo fue cerrar los ojos y dar un pequeño gemido, se puso de ladito, poniéndome su rico culo a disposición y acerque mi húmeda y dura verga a su vagina, ella me agarro el pene y se lo metió de una.
La sensación de esa vagina tan mojada y apretada mientras miraba que los auxiliarles aún estaban lejos y que ni ellos ni la gente imaginaban que estábamos haciendo era deliciosa, mire a mi novia y se veía que lo estaba disfrutando, cerraba los ojos y se mordía los labios. Los dos nos movíamos a un ritmo rápido y duro mientras le apretaba sus tetas, estaba extasiado, no podía creer lo que estaba pasando.
Nos dábamos mucho placer mientras miraba que nadie se diera cuenta o se parara, los auxiliares y el carrito cada vez se iban acercando más y más, era como una cuenta regresiva de una bomba que pronto iba a estallar. Entre más se acercaban a nosotros más me excitaba y le dije a mi novia “Amor ya casi llegan y esto esta delicioso” esto a ella la volvió loca y empezó a darse más duro y rápido, yo solo veía y disfrutaba del espectáculo de ver eso culo moverse mientras estaba pendiente del carrito.
De un momento a otro, mi novia empezó a parar y a retorcerse de placer, sabía que se estaba viniendo, así que le empecé a pellizcar sus pezones, a ella le encanta esto cuando se viene, y le dije “Vente cosita rica, vente” su respiración se detuvo, por un momento, ella se estaba viniendo. No sé si soy al único que le pasa, pero cuando veo que mi pareja se viene, instantáneamente me dan unas ganas incontrolables de venirme, le dije a ella que me quería venir en su boca, pero ya estaba muy cerca el carrito, así que le saque el pene y ella se volteo y empezó a mamarlo, aun con sus pantalones abajo, chupando como me gusta, atragantándose con mi verga.
La adrenalina y la excitación me invadieron, no pude resistirme más y me vine, a chorros dentro de su boca, cada contracción fue deliciosa, nunca me había venido tan rápido y tan rico, mi novia sonrió y se pasó todo mi semen. Nos subimos los pantalones rápidamente, quedamos muy agitados, un momento después llegaron los auxiliares a nuestra fila ofreciéndonos algo de tomar, Por dentro me reía y les acepte el refrigerio, mi novia y yo quedamos muy emocionados por lo que acabábamos de hacer, solo queríamos llegar a Bogota rápido y a nuestra casa para seguirnos comiendo.
Espero que les haya gustado y que pudiera lograr trasmitir todo lo que sentí, fue algo realmente emocionante.








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1 comentario
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login EntrarExcelente relato, que chevere que hayan logrado su fantasia, me sentí en el avión.