En enero del presente año, viajé a la Costa Atlántica de Colombia, un pequeño tour por Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. Soy de Bogotá, tengo 24 años, soy profesional y tengo mi trabajo así que decidí darme unas buenas vacaciones.
Desde diciembre del año anterior estaba hablando con esta chica, una Barranquillera, la llamaré Mariana. "Conocí" a Mariana por una de las muchas plataformas online para hablar con gente de todo tipo, pero ella, una chica, que para sus cortos 20 años, parecía ser toda una mujer salvaje esperando por despertar.
¿Por qué lo digo? Desde que empezamos a hablar, las charlas se fueron tornando más y más calientes, más sucias, y confiezo que eso me encanta. Cada noche, era mejor, hablábamos por horas, nos decíamos de todo, ella, decía ser una dama en la calle y una puta en la cama. Hasta ahi, sólo palabras.
Desde ese momento se me ocurrió que tal vez, durante mi viaje, podría ver a Mariana, y hacer realidad eso que tanto hablábamos, quería hacerla MI PUTA, quería abrirla de piernas y comerle esa vagina, ponerla en 4 y darle como a toda una perra, tal y cómo ella me lo describía en nuestras conversaciones.
Llegó enero y llegó el viaje, a Mariana le dije que en Barranquilla estaría el 4 de enero, pero que antes estaría en Santa Marta y en Cartagena. Pasaron los primeros días del viaje, y no la llamé, no le escribí, quería mantener la distancia para después no dejar ni un espacio entre ella y yo cuando nos encontraramos.
Llegué el 2 de enero a Cartagena, para estar dos noches, y el 4 viajar a Barranquilla, durante mi estadía en la 'Heróica' le escribí. Le dije que ya estaba próximo a llegar a su cuidad, que tenía muchas ganas de verla, ella es una chica de esas típicas costeñas de familia de plata, fitness, estudiante de Medicina, en fin... una delicia.
Pero aquí viene LO MEJOR DE TODO: como yo le dije a Mariana que llegaba a Barranquilla el 4 de enero no habíamos hablado antes, y yo suponía que ella estaba en Barranquilla, cuando dentro de la charla me dice. "Mi amor cómo así? Yo también estoy en Cartagena!"... En ese momento se me aceleró todo, ella estaba en la misma ciudad que yo, antes de lo planeado, quería verla YA!. Desafortunadamente cuando hablamos, era casi la 1 de la mañana, como siempre, y de la calentura, empezamos a hablar, de comernos, de que quería que la culeara, que quería ser mi puta, que estaba sola en Cartagena en el apartamento de su papá, que quería recogerme, que me recogía a las 4 de la mañana, que quería que la bañara en leche ya.
Yo estaba demasiado caliente, pero, pensé con cabeza fría y le dije: "Mi amor te espero mañana a las 4 de la tarde en la Plaza de la aduana en el Centro Histórico" ya que era tarde, estabamos un poco lejos a pesar de estar en la misma ciudad.
A las 2 de la tarde del otro día me llamó, me dijo que si al fin nos veíamos, le dije que por supuesto, pensé que me fascinaba su acento costeño. Llegó la hora, y me arreglé, salí del hotel, y fui al centro histórico, Mariana me escribió por Whatssap, me envió su ubicación, estaba cerca. A los 5 o 10 minutos me llamó me dijo que estaba en carro, que saliera por la torre del reloj y ahí llegaba. Salí, y llegó en un carro, un Ford Fiesta, era ella, tantas ganas tenía de verla, quería comermela frente a esa dichosa torre del reloj, me subí al carro, nos miramos, y nos dimos un beso, corto, pero muy diciente. Empezamos a hablar de una cosa y de la otra, cosas sin importancia, los dos sabiamos que teníamos muchas ganas. Yo siempre he sido bueno para hacer reír a las mujeres así que fue fácil romper el hielo, veía sus piernas, llevaba un vestido blanco con lineas azules, era divina, me fascinaba y al tiempo quería hacerla mía, MI PUTA.
Llegamos a su apartamento, o bueno, al de su papá, en el sector de Crespo, un lindo apartamento pequeño y con vista al mar. Mariana me dijo "quedate ahí" no entendí en ese momento el por qué, pero me quedé ahí, parado, a la entrada de ese apartamento, ella mandaba en ese momento y para mi estaba bien, no soy de esos hombres que se opongan a las cosas, trataba de complacerla. Cuando la escuché decir "amor, ven!" me dirijí hacia el interior del apartamento, crucé la sala y llegué a una especie de Star, y ahí estaba ella, en un sofá, ofreciendome su culo, sus nalgas, en 4, no lo podía creer, esa niña de 20 años, mi fantasía en las últimas semanas, y ahí estaba, me acerqué y me arrodillé ante su culo, puse mis manos y sus nalgas, le dije "mi amor cuántas ganas tenía de esto!" le pasé mi lengua por toda su vagina y su culo, ese sabor delicioso, era el mejor culo del mundo, el de mi perra, ella era mi puta, y le dije que me lo hiciera saber. "Tú sabes que soy tu puta!, lo soy desde la primera vez que hablamos", me dijo, le chupé esa cuca como si no hubiera un mañana, me encantaba tener ese culo solo para mi.
Me levanté y me quité la camisa y el pantalón, quedé en boxers. ella se dió la vuelta, se paró, me besó y me sentó en el sofá, besandome fue bajando por mi abdomen, mirandome siempre a los ojos, llegó a mi pené, mirandome, con esa cara de puta, de niña mala, me fascinaba, cada palabra con ese acento delicioso, "Quieres que te la chupe?" Sí, "Quieres que tu PUTITA te la chupe? LO NECESITO!, le dije. Me bajó los boxers y la miró, y se la metió toda a la boca, la chupaba de arriba abajo, despasio, lento, era una experta, lo mamaba delicioso la muy puta, Mariana era una experta mamadora, con sus 20 años y la chupaba como la mejor, la agarré del cabello, me levante, y empecé a follarle la boca, a empestirle esos labios, yo sabía que le gustaba así, me lo había dicho antes, la agarraba fuerte del pelo, la miraba, le decía puta, perra, zorra, le decía que era mia y ella solo alcanzaba a afirmarlo con su cabeza. Me escupía la verga y se la metía a la boca de nuevo, Mariana, mi puta, era la mejor, me tenía en el cielo. "Te gusta papi?" me fascinaba que me hablara como una puta. "Pegame!" me dijo, al principio lo dude, pero despues, mientras tenía mi verga en su boca, le pegué una pequeña cachetada, le gustó, y a mi me calentó mucho más.
Estuve a punto de venirme pero antes de eso, le saqué la verga de su boca, se puso de pié y la levanté en mis brazos, la llevé a la cama, nos acostamos, mi puta se colocó de espaldas, a mi lado, como en cucharita, me ofreció sus nalgas de nuevo, coloqué mi verga en la entrada de su vagina y comencé a darle, la agarraba del pelo, le agarraba sus tetas, ella movía su culo para ayudarme con los movimientos, gemía, "Siii dame, sigue, sigue perro, dame como a tu puta, soy tu puta, tu perra, culeame!" yo le daba cada vez mas duro, le agarraba el culo, las tetas, no aguanté más, le dije que me iba a venir y me dijo "vente dentro de mi, quiero sentir esa leche caliente". Tal vez fue muy idiota, ahora que lo pienso, pero en ese momento me calente tanto que le di duro y me vine dentro de ella, fue delicioso, la rellené de mi leche, le di leche a mi puta, a la mujer que deseaba desde hace mucho, a mi costeña, a Mariana.
"Qué rico!" me dijo, quedé exhausto, pero Mariana quería mas, se puso en 4 y me empezó a mostrar como escurría mi leche saliendo de su vagina, era una sucia, una puta, y me fascinaba, era mejor de lo que esperaba, me dió un show mientras yo me recuperaba, empezó a masturbarse estando en 4, con el semen que le escurría por medio de sus piernas empezó a dilatarse el ano. "Quiero que con esta misma leche, me comas el culo, quiero tener el sexo más sucio de mi vida, yo se que tu puedes, no hay nadie más sucio que tú" me dijo. Mariana estaba dispuesta a todo, era el resultado de tantas noches, tantas palabras, tanto desearnos. Yo, en el fondo (como todos los hombres) soy un animal, sucio, primitivo, lo acepto. Así que me levante, me hice detrás de ella y empecé a meterle poco a poco la verga por ese culo, estaba estrecho, con lo que quedaba de mi leche trataba de dilatarlo. lo esupía, ella trataba de verme, "eres la más perra y sucia de todas" le dije, lo es y le encanta. Le di verga por ese culo, se lo reventé a vergazos, la escupí, la cogí del pelo y le partí ese culo en 2... ella se vino, gemía como la mejor perra. Gemía para mi.
Hicimos varias posiciones, en su casa, en la cama, en el sofá, contra las paredes, fue el mejor sexo que he tenido, Mariana me pajeo frente a su cara y recibió mi leche.
Esa noche, dormí junto a ella. Estaba en el cielo, era como un sueño, estar en Cartagena con esa mujer, acabando de tener el mejor sexo de mi vida.
Ahora, aunque sabemos que estamos lejos, hablamos, nos calentamos, ella viaja a Bogotá, o yo viajo a Barranquilla, su ciudad, cada vez que puedo y nos comemos. Mariana es mi puta, y dice que siempre va a serlo, yo intento disfrutarla mientras dure, espero disfrutarla lo suficiente, como para lograr ser el mejor sexo de su vida, así se coma otras vergas con el tiempo. FIN.
- Espero les haya gustado a todos, y a las chicas, un beso grande, espero sus mensajes. Saludos! Andrés.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarExcelente relato..!