MI SEGUNDA LUNA DE MIEL
La voz del capitán sonó nítida en los altoparlantes del avión indicando que estábamos listos para aterrizar en el aeropuerto de San Andrés, sus indicaciones fueron aatendidas por los pasajeros ya que estábamos listos para iniciar el descenso. Miré al lado a mi esposa y estaba ligeramente adormilada, sin quererlo devolví el tiempo y recordé con un poco de nostalgia lo felices que habíamos sido, nos habíamos querido mucho y sobre todo en el aspecto sexual nos habíamos complementado muy bien, pero como todo pasa , lentamente la rutina nos fue consumiendo, nuestros encuentros sexuales dejaron de ser apasionados para convertirse en un ritual que ya conocíamos de memoria. Quizás también ayudó a esta situación el hecho de estar ambos trabajando y llegar al final de cada jornada bastante agobiados de cansancio .Hacía mucho rato no teníamos una relación sexual intensa , solo encuentros ocasionales y sin ninguna emoción.
Aconsejado por un amigo que tuvo una situación parecida decidí hacer un alto en nuestros trabajos y buscar una segunda luna de miel .Por esta razón estábamos buscando una oxigenación a nuestra relación. El vuelo se había retrasado y era ya de madrugada cuando descendimos del avión y nos llevaron al hotel. Hechos los trámites de rigor pasamos a nuestra alcoba y quedamos completamente fundidos.
Era más de medio día cuando nos despertamos, tomamos un ligero almuerzo y nos fuimos a conocer los lugares de comercio tradicionales. Mi esposa iba adelante , ávida de mirar vitrinas , regatear mercancías y de vez en cuando comprar alguna cosa para mitigar su compulsión de compradora. Llevaba un vestido playero y una blusa ligera, debajo llevaba un diminuto traje de baño que le servía de ropa interior. La luz del atardecer dejaba ver a trasluz su cuerpo. Hacía rato no me fijaba en ella detenidamente, su caminar rítmico balanceaba sus caderas y sus piernas todavía torneadas terminaba en una cintura pequeña. Sus hermosos senos aunque un poco caídos no pasaban desapercibidos. No sé que me había pasado que esa mujer tan deseable no despertara mi interés. Al terminar las compras regresamos al hotel, después de desempacar cosas nos duchamos y salimos a tomar algo. La verdad tenía muchas ganas de embriagarme y aprovechando que la cantina era libre nos dirigimos a la barra donde dispensaban los licores. El barman al vernos nos ofreció un copioso menú de bebidas, la mayoría con nombres sugestivos que aseguraban efectos afrodisiacos especiales para la ocasión que buscaba . Le sugerí a mi mujer que pidiera lo que quisiera. Ella se inclinó por los diferentes cocteles para probar cada uno de ellos.
Sin querer me fijé en el barman , era un hombre de color, joven , de contextura atlética como buen isleño, y en ese momento conversaba animado con una joven morena que a pesar de no tener una cara bonita si tenía un cuerpo de diosa. Poco a poco fuimos tomando copas y el alcohol empezó a surtir su efecto. La joven que estaba con el barman se acercó y no dijo que si queríamos pasear por la playa ,miré a mi esposa buscando su asentimiento pero ella que ya conversaba con el barman un poco animada por los cocteles degustados, me dijo que fuera yo con la chica, que ella se quedaba en la barra.
Salí con la chica y buscando la playa nos fuimos conversando, ella llevaba un pequeño bolso en donde había guardado unas latas de licor. Su cuerpo era escultural, llevaba un pequeño short y una blusita anudada debajo de sus senos. El efecto etílico en mi cabeza me hacía verla como una diosa. Sin querer nuestro brazos se rozaron y ella me tomó de la mano, me llevó a un pequeño rincón enmarcado en unas piedras grandes que prácticamente nos escondían de la escasa gente que a esa hora recorría la playa. Nos medio acostamos en la playa y abrió una de las latas de licor, era una bebida fuerte y al tomarla sentí que me quemaba la garganta, ella se rio y tomando un buen trago me acompañó, me dijo que yo le gustaba, que mi madurez le encantaba y quería saber como hacía el amor un hombre de mi edad. Quedé atónito…una linda chica que podía ser mi hija pidiéndome que le hiciera el amor…no supe que decirle…pero la chica tomando un buen sorbo de licor me dio enseguida un beso en la boca y vaciando el contenido de su boca me obligó a tomar el trago…fue como si me hubiera quitado un freno sicológico…la besé apasionadamente y con mis manos desabroché bruscamente el nudo que sostenía sus senos y la blusa quedó a mis pies. Sus hermosas tetas se balanceaban ante mi como dos péndulos mágicos, sus pezones erectos se alzaban desafiantes ante mi boca. Loco de deseo me arrojé sobre ellos para besarlos, para acariciarlos, para lamer sus turgentes pechos y degustar sus pezones erectos, busqué su boca y como loco introduje mi lengua en su boca , nos besamos con frenesí. Estaba muy excitado. Ella con sus manos empezó a acariciar mi miembro viril que perezosamente hasta ahora estaba reaccionando. Desabroché mi pantaloneta y ella con una facilidad pasmosa sacó mi verga y la colocó en su boca. Ahí si fue la locura, su boquita aparentemente pequeña engullía con una facilidad impresionante mi tolete de carne y su lengua recorría toda mi verga prodigándome locas caricias. Se detuvo un momento, tomó un poco de aliento , apuró otro trago y dejando un poquito en la lata lo derramó en la cabeza de mi verga, sentí un ligero escozor pero ella otra vez hizo desaparecer en su boca ese cilindro de carne. Empecé a sentir que un orgasmo venía en camino, los espasmos que lo anteceden me estaban delatando , ella presurosa tomo mis testículos y con sus dos dedos me pego tremenda apretada, un grito de dolor salió de mi garganta pero enseguida el bendito orgasmo se detuvo. Una pequeña risita me decía que era un truco para detener una derramada que todavía no quería. Se despojó de su short y se acaballó en mi verga, empezó a subir y bajar frenéticamente sobre ella, parecía una diestra amazona montada en un brioso corcel, sus movimientos cada vez más frenéticos me hacían temblar mis piernas, su rostro era desencajado de la emoción y sus movimientos más lascivos, ahora era yo que sentía que todas esos síntomas unido a una serie de espasmos me anunciaban la inminente llegada de su orgasmo me acople a su ritmo y muy pronto los dos en una copulación loca y sin límites nos entregamos el uno al otro. Cuando mi orgasmo llegó una cantidad de semen inundó su vagina, era una reserva impresionante. Una leche espesa cubrió su sexo , se derramaba lentamente por sus ingles, junto con sus líquidos vaginales formaban un pequeño hilillo que descendía bordeando su vagina. Ávido de cosas nuevas la acosté en la playa y sin mediar escrúpulos abrí su sexo y empecé a chupar su vagina inundada de esos líquidos afrodisiacos en mi locura me parecían un néctar sublime, una bebida de dioses, lamía sus labios vaginales , penetraba con mi lengua su vagina, y lamía como un loco su clítoris que estaba erecto, lo chupaba y lo lamia con despaciosos y prolongados lambetazos que fueron llevándola a un segundo orgasmo, mientras lamía su clítoris ella se arqueaba de emoción y sin pensarlo dos veces introduje mis dedos en su vagina que parecía una fuente llena de líquidos sacándolos completamente lubricados y sin pensarlo dos veces los metí por su estrecho culito, al sentir mis dedos en su recto otra explosión de locura hizo su aparición, empecé a introducirlos y sacarlos lubricándolos de vez en cuando hasta que note que su orificio anal estaba lo suficientemente dilatado para recibir mi verga. Saque mis dedos y sin pensarlo dos veces ataqué su retaguardia y mi pene erecto se hundió en sus paredes rectales arrancando un grito no sé si de dolor o de placer. Empecé a hundir y sacar mi verga de ese estrecho estuche hasta que otro orgasmo nos fundió como dos amantes que no quieren separarse.
Exhaustos nos vestimos, tomamos despacio un trago y como si nada hubiera pasado nos volvimos al hotel. Ella prudentemente se despidió antes de llegar y desapareció por una callecita lateral, no sin antes dejarme su número telefónico en un pequeño papel.
Como estaba sediento por esa faena amorosa llegué directamente a la barra, pedí una cerveza fría y empecé a tomarla lentamente. Noté sin embargo que habían cambiado de barman. Me dirigí a mi habitación con la cerveza en la mano, al llegar noté que la puerta estaba medio abierta, entré silenciosamente y me asomé a la alcoba…lo que ví me dejó pasmado…mi esposa de rodillas en la cama estaba pegándole una mamada al barman que nos había recibido….mi primer impulso fue de arremeter contra ellos, pero un instinto malsano me frenó para ver que hacía mi esposa sexualmente con un extraño… su comportamiento conmigo siempre era muy limitado…pero ahora lo que veía me descontrolaba …. la verdad era impresionante como mi esposa atacaba esa verga impresionante…además de ser una verga larga su diámetro la hacía parecer como un pistón de un motor. Para observar mejor me escondí prudentemente en un sitio que me daba una espectacular vista. El barman la hizo acostar y colocando una almohada en sus caderas la acomodó de una manera tal que su sexo se ofrecía como una ofrenda impresionante, su vello púbico elegantemente rasurado con el corte que llaman de bikini hacia las veces de una señal incitante que indicaba donde estaba la entrada de ese coño hermoso, la verdad al ver a mi mujer en esa posición me excité, su monte de Venus sobresalía nítido resaltando de paso una vagina que se ofrecía como una concha abierta esperando una penetración fálica, era realmente hermosa, nunca la había visto así pues hacíamos el amor con la luz apagada, producto de sus tabúes sexuales …el barman empezó a lamerle su sexo su lengua penetraba una y otra vez en su vagina, y con lamidas penetrantes acariciaba su clítoris que se presentaba erguido, parecía un pequeño penecito erecto capturando caricias de miedo, mi mujer se estremecía en la cama llena de lujuria, sus manos aferraban la sabana y la apretaban queriendo desfogar en ese gesto la lascivia que le carcomía sus entrañas. Cuando mi mujer estaba temblorosa de emoción el barman arremetió contra ella penetrándola sin compasión, su verga se hundió en su vagina, no comprendía cómo podía alojar en su concha esa verga desmedida, el barman inició su balanceo y cada vez que su verga se introducía y salía arrancaba gritos de placer de mi mujer…ví cómo su orgasmo llegó pleno de lascivia…su cuerpo parecía un resorte que se contorsionaba indicando su nivel de excitación….mi mujer quedó desmadejada pero el barman manejando su eyaculación no se derramaba todavía…quería más…volvió a despertar el apetito sexual de mi mujer lamiendo su coñito húmedo…lentamente su libido fue en aumento enardeciendo esa mujer que yo desconocía…y ahora el barman tomando bruscamente a mi mujer la volteó , le colocó la almohada de tal manera que su pelvis y por ende su culo quedó muy levantado…desde mi posición estratégica vi un cuadro absolutamente erótico…la vagina de mi mujer se presentaba ahora como una tentadora vianda lista para degustar ….pero un poco más abajo su culo era de un esplendor impresionante…su ano un poco oscuro contrastaba con el blanco de sus nalgas…inicialmente estaba apretado pero el barman con su lengua empezó a penetrarla y mientras su lengua más lamía la resistencia de ese culito iba disminuyendo…al principio era un orificio inexpugnable…luego a medida que la lengua del barman iba distensionando el esfínter anal el apretadito huequito empezó a relajarse y mi mujer en un impulso premeditado comenzó a cerrar y apretar su culito…el negro vio una aceptación tácita en esos movimientos de mi mujer para que la penetrara y se dispuso a lubricarla con su saliva a la vez que pasaba una y otra vez sus dedos lubricados con los líquidos vaginales de mi mujer …introdujo primero un dedo…luego dos…hasta que el culo de mi mujer se abrió como un camino fácil de penetrar , el negro alisto su descomunal verga para penetrar ese culito provocativo…
Y ahí si me perdí el control…porque ese culo que mi mujer tantas veces me había negado no podía ser de otro hombre…ese culo tenía que ser mío …porque el virgo de la vagina esa mujer fue mío y el virgo de su culo también tendría que ser mío…..salí inesperadamente de mi escondite y bajé al barman de la cama de un empellón…el sobresalto del barman fue mayúsculo…cayó a un lado de la cama…mi mujer con lo arrecha que estaba no se dio cuenta y yo tomé el puesto del barman … sin decir nada metí mi verga en ese culo que tantas veces había deseado y que ahora lo tenía a mi disposición…la penetré con rabia…con lujuria…con lascivia…mi mujer recibió el embate de mi verga y llena de nuevas emociones se movía intensamente para lograr que mi verga se metiera en la parte más profunda de su culo…. y mientras con su dedo se masturbaba intensamente su clítoris mi verga abría caminos en su recto hambriento de nuevas emociones…
Pero el barman una vez se repuso de la sorpresa y presa de un orgasmo aplazado temporalmente, con su verga descomunal en la mano y descontrolado por haber perdido de un momento a otro su fascinante presa no encontró sino el culo mío al alcance y de rabia reprimida o lujuria o arrechera me metió su verga en mi culo…al principio solo sentí un dolor tenaz pero a medida que su enorme verga penetraba en mi recto la verga del barman lubricada en los jugos de mi mujer se deslizaba suave por mi culo arrancándome gritos de lujuria, el negro enardecido de pasión empezó a empujar su verga y el impulso que el negro le daba a su verga para penetrarme más hacia que mi verga penetrara más a mi mujer por su culito…cuando el barman llegó a su orgasmo sentí todo una lechada en mi recto…era una copiosa derramada caliente y espesa que lubricaba las paredes de mi culo…como un efecto dominó la derramada del barman apuró mi derramada y al intensificar mis movimientos ayudaron a la máxima penetración de mi verga en el culo de mi mujer que sintió como un borbotón de semen inundo su culo y sintiéndose poseída al máximo por detrás obtuvo su tercer orgasmo……
Al final terminamos los tres en la cama, comentando las incidencias de ese encuentro inusual que había oxigenado una relación a punto de extinguirse…y ahí si empezó mi segunda luna de miel !!








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