Ingresé a guía con mucha curiosidad en varios aspectos (SEXUALES PRINCIPALMENTE). Entre tantas invitaciones, unas de mi agrado y otras no tanto, llegó una en especial . Era un hombre, bastante interesante a simple vista, unos 2 o 3 años mayor que yo, profesional. Me dejó un mensaje bastante intrigante, nada sexual, me dejó su whatsapp y las ganas de saber más de él.
Lo agregué inmediatamente, pero antes de hablarle vi su foto de perfil, obvio todo entra por los ojos. Lo vi y pensé ESE HOMBRE ES DE TODO MI GUSTO, lindos dientes, elegante, bonito¡¡
Hola, lo saludé y me presenté, él muy amable se presentó… Hablamos de todo, de los tipos locos que me habían hablado, de las experiencias de ambos, de nuestros oficios, nuestros gustos, etc. Todo fue muy ameno, y él no fue muy “morboso” por el contrario fue un caballero, lo cual me excitó.
Poco a poco las conversaciones fueron subiendo de tono, a tal punto de tocarnos y enviarnos fotos muy excitantes… Ufff, solo escribirlo me excita. Ver su pene erecto por mí aun si conocerme era una locura.
Las cosas no podían quedar solo en sexo telefónico, ya necesitábamos vernos, desfogar toda esa pasión, esas ganas. Acordamos una cita, en un centro comercial, comer, y luego “comernos”. Por cosas de la vida, no pude salir temprano de la oficina ese día y el tenía pico y placa… Que haríamos¡¡ Yo no podía esperar más, no con mi vagina pidiéndome a gritos que él me penetrara. Le dije que nos viéramos en su oficina, esperábamos el pico y placa y salíamos, la idea era conversar mientras tanto.
Llegué a su oficina, MUY NERVIOSA¡¡ y esperé a que él se dirigiera por mí a la recepción. Mientras esperaba miraba mi celular. De repente un hombre altísimo se paró en frente mío, lo miré y con una sonrisa y un besito corto me saludo. NO LO PODÍA CREER¡¡ ERA MEJOR DE LO QUE YO HABÍA PENSADO. Tomamos el ascensor, hablando cosas de trabajo, llegamos hasta su oficina, me senté y el empezó a organizar documentos, desocupando un amplio escritorio que posteriormente sería testigo de una deliciosa comida.
Hablamos de todo; cuando él se sentó en su silla y me dijo, VEN AQUÍ, señalandome el lugar donde él estaba. Yo me paré como un resorte y le respondí, claro señor, Ud. manda. Me cargo en sus piernas y me dio un beso que inmediatamente me hizo mojar, me tocó los senos, me decía lo linda que era y lo mucho que le encantaba mi cara de maldad. Nos besamos mucho, fue un momento muy pasional. Yo solo pensaba que quería ser penetrada YA… suavemente me quito la camisa y siguió agarrando mis senos duro, con esas manos gigantes… me tocaba los pezones y me los chupaba como si su vida dependiera de ello, yo estaba muy excitada. Después de un rato besándonos y el tocándome y me voltee y empecé a moverme, se sentía duro y parado, delicioso. Me dijo que me pusiera en 4 recostada sobre el escritorio, yo muy obediente lo hice inmediatamente; el me bajó el pantalón y me dejó en unas tanguitas pequeñas color gris de encaje (YA ME HABÍA DICHO COMO LE GUSTABA LA LENCERÍA) se bajó el pantalón y el bóxer y empezó a acariciarme suavemente por encima de mi tanga con su pene Ufff, se sentía excelente. Yo estaba al borde de el éxtasis, me voltee y lo empuje a su silla para que se sentara, me arrodille lo mire con cara de puta y sin pensarlo dos veces me lo metí todo a la boca, se sentía el sabor de la excitación, estaba muy mojado, delicioso, me empecé a tocar mientras se lo chupaba, así fue por un rato mientras el respiraba hondo y decía que le gustaba. Me paré, y mientras él seguía sentado yo me voltee y me senté sobre ese delicioso pene… solo se sintió el gemir de los dos cuando su pene entro en mí, se sentía caliente, se sentía duro, se sentía delicioso. Me empecé a mover, rico, hasta que el me agarro de las caderas y me hizo parar pues estaba muy excitado y ambos queríamos mas¡. Nos paramos y me llevo con sus manos hasta la pared, era difícil caminar pues aun tenía mi pantalón y mis tacones puestos. Llegamos a la pared y él me cargó… es un hombre fuerte, me encanta. Me quité un lado del pantalón y así cargada me penetro… una y otra vez me penetro así…. Fue delicioso, era todo lo que me había imaginado. Después de un rato así, volvimos al escritorio para ser penetrada en cuatro… yo con mi mano se lo cogía y me lo metía, era delicioso sentirlo tan mojado, ese olor a lujuria y a placer me volvía loca… Volvimos a la posición inicial… me senté en ese pene duro y parado que era para mí sola y me empecé a mover lento y luego rápido, duro y después suave hasta que ambos acordamos que no podíamos más, le dije que se viniera en mi para sentirlo… el asintió y se vino, sentía su leche dentro de mí, tan pronto lo sentí me vine, me sentí satisfecha.
Después de reaccionar de semejante polvo tan rico, nos limpiamos, nos vestimos, hablamos un rato, yo me tomé un vaso de agua, él se fumó un cigarrillo, salimos y nos despedimos. Fue demasiado excitante, y todo fue gracias a GUIA ¡








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