Soy contadora pública, por lo cual visito muchas empresas para asesorarlos con asuntos que a mi conciernen.
En Septiembre de 2014, tuve la oportunidad de dar con una empresa, cuyo dueño es un hombre de 32 años, bajito, no muy guapo, no muy caballero, casado y muy inteligente. Entablamos una relación netamente laboral, en la cual nos llevábamos muy bien. Todos los días trabajábamos hasta muy tarde, 10 u 11 de la noche en la oficina. Con el pasar de los días, la confianza llegó a nuestra relación y empezamos a hablar más allá de cosas laborales. Yo siempre sentí que sus ojos me desvestían cada vez que me veía subir a bajar las escalas de su oficina. Y yo muy puta, le coqueteaba con mis faldas chiquitas y mis tacones altos, aunque en realidad por mi cabeza no pasaba tener sexo con él.
Cierto día mi jefe y yo fuimos a hacer inventario en una bodega alterna, estábamos solos, el tenía un pantalón muy apretado que le marcaba un bulto muy rico, por primera vez pensé en él de forma sexual. Él se dio cuenta de que lo estaba mirando y me dijo, “QUE PASA SI LE DOY UN BESO EN ESA BOCA TAN RICA” yo me reí y no respondí nada, a lo que él insistió “LE PUEDO DAR UN BESO” Yo le respondí, eso no se pide. Eso para él fue más que suficiente porque se me lanzo y me besó, fue un beso muy apasionado, muy sexy, muy rico. De esos besos que te dan ganas de quitarte la ropa, de esos ¡Mientras me besaba me tocaba mi nalga, los senos, yo traia una falda corta la cual me quedó en el cuello. Era delicioso¡ y la adrenalina de saber que estábamos en el trabajo, que su esposa (QUE SIEMPRE LLEGABA SIN AVISAR) lo podía hacer en ese momento, me excitaba más y más.
El siguió dueño de la situación por un rato más, yo era su muñeca, su flaca mamacita, la que lo traía arrecho desde el día que me vio; eso me decía todo el tiempo. Me levantó de las caderas y me sentó en una mesa me corrió para un ladito la tanguita y con su lengua me hizo maravillas, me daba pequeños mordiscos en mi clítoris que me hacían estremecer. Metía sus dedos y sentía como me mojaba; me hizo tan delicioso sexo oral que no pude evitar venirme en su boca, él lo sintió y se volvió loco, gemía, temblaba, me la chupaba hasta succionarme toda, disfrutamos ambos de mi primer orgasmo. Después de unos dos o tres minutos de relax de mi orgasmo, él empezó a lamerme las piernas, yo me quité la camisa, el brasier y la falda, quería estar desnuda para él.
Él me contemplaba como si fuera lo más hermoso que había visto, y eso a mí me generaba una arrechera indescriptible. Cambiamos lugares, ahora mandaba yo. Lo senté en la misma mesa le quite toda la ropa, lo empecé a tocar, el pecho, la cara, las manos, hasta que llegué a ese glorioso pene. Parado, duro, LINDO, con la puntica expulsando placer. Lo masturbé por un rato y lentamente me lo fui metiendo a la boca mirándolo fijamente a los ojos. Me lo metí hasta la garganta, sabia delicioso. Le daba pequeños roses con mis dientes a los cuales él respondía con gemidos. Se lo chupe casi 20 minutos hasta que el me dijo que se quería venir. Tan pronto me dijo eso, empecé a hacerle más rápido, con mi mano lo masturbaba y con mi boca lo esperaba. Así fue, se vino, estaba cargadísimo, quedé llena de semen en mis teticas, mi boca, mi cara. Estábamos extasiados, pero yo quería más. Me empecé a masturbar en frente suyo e inmediatamente su hermoso pene tomaba esa forma dura que yo quería, mientras me veía masturbar él se ponía su condón. Me puso en cuatro y yo solo le dije, házmelo duro, yo soy tu perra. Así fue, me lo metió todo, sin piedad, yo grité; él me tomó del pelo y me estaba dando una clavada maravillosa sentía como sus bolas rosaban con mi vagina cuando lo metía, estaba en el cielo del placer.
Nuevamente tomé yo el control y me hice arriba y medio en cuclillas para poder ver cómo me penetraba (ME EXCITA VER COMO ENTRA EN MI) él me decía mamacita rica deliciosa, flaca mía, no pares¡… En esa posición logramos otro orgasmo ambos, estábamos sudando, temblando y extasiados.
Toda la noche hicimos inventario Jajaja … tuvimos sexo hasta las 5:00 Am, puedo recordar 4 orgasmos deliciosos. Sin duda ha sido uno de los mejores polvos de mi vida.
Ya no trabajamos juntos, pero seguimos teniendo encuentros casuales para desfogar las ganas que se nos van acumulando.
Un beso, gracias por leer. Atenta a sus comentarios.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarHola Amalthea, he leido tus 2 relatos y me parecen lo mejor, sigue por favor escribiendo y rico poder hablar contigo mi skype es 📧