Natalia, así se llama mi nueva asistente contable, empezó a trabajar conmigo hace dos semanas, yo la entrevisté y pasó no por linda (aunque lo es), sino porque en la entrevista se desenvolvió muy bien, la verdad por mi mente nunca pasó una aventura, pues nunca había estado con una mujer, siempre me consideré muy hetero aunque no negaba el gusto por algunas nenas y las ganas de experimentar.
En fin, Naty y yo tuvimos que trabajar hasta tarde, teníamos declaraciones de IVA y RTEFTE que hacer. Yo tenía una falda negra hasta la rodilla y una camisa roja que dejaba ver mi brasier rojo de encaje, Naty por su parte, tenía un sexy pantalón blanco con una tanguita pequeña blanca y una camisa azul con transparencia que permitía ver sus pechos paraditos. Yo la vi desde la mañana y dije, que linda es Naty, pero nunca con intenciones juguetonas.
Mientras trabajábamos, pedimos comida y un heladito con cerezas para el postre. Terminamos de trabajar, comimos y Naty empezó a meter las cerecitas de su helado muy sensualmente a la boca mientras me preguntaba si nunca había fantaseado con una mujer. Yo sincerándome, le dije que sí, que mi fantasía es un trio MHM, a lo que ella me respondió con un tono chistoso, IUCH GUACALA UN HOMBRE, a lo que yo le dije, como así? Eres lesbiana y no me habías contado? Y me reí.
Ella siguió comiendo su helado y me dijo, sí, me gustan las mujeres, así como tú, delgadas, femeninas, lindas. He fantaseado contigo, remató. Yo me tragué entera la cereza que me estaba comiendo, me puse demasiado nerviosa, casi como el día que perdí mi virginidad. Ella lo notó y me dijo que tranquila, que solo se quería expresar, que no me lo estaba pidiendo.
Yo no medie más palabras, simplemente me paré y la besé, ufff, fue un beso maravilloso, ella puso mis manos en sus senos y yo la empecé a tocar con delicadeza, ella me tocaba los míos y me quito la camisa y el brasier, empezó a besarme los senos de una manera tan rica que en realidad nunca lo había experimentado así. Yo empecé a besar los de ella, me encantó, su aroma a mujer era deliciosa, la toqué toda, fue lento y delicioso. Yo la agarraba de las caderas y la acariciaba, ella me miraba y me decía que rico, que la tocara más… Ufff muy ardiente mi asistente.
Ella me bajó la falda y me sentó en mi escritorio, por encima del cachetero me empezó a lamer, luego me los quito y me hizo sexo oral, yo tocaba el cielo, esos labios delicados con sabor a cereza estaban en mi vagina, fue muy rico. Luego se invirtieron los papeles, yo quería probarla, la desvestí besándole las piernas hasta llegar a su vagina, era rosadita, con un clítoris que medio se notaba entre esos dos labios de tamaño perfecto, los bese, les pase mi legua, mordía ese clítoris, la besaba nuevamente, con mis dedos la masturbaba, ella se retorcía y se recostaba en el escritorio para tomarme del cabello y empujarme más hacia su vagina (yo parecía una experta en el tema) aunque solo me dejaba llevar por lo que mi cuerpo pedía.
Nos terminamos de desnudar ambas, y sobre mi escritorio me acosté yo y ella se hizo encima, quedaban nuestras vaginas expuestas al rose y ella se movía delicioso cambiamos de posiciones, ella me enseño muchas que yo no sabía, nos metíamos los dedos, volvíamos al sexo oral, hasta que en tijera ambas terminamos en un orgasmo delicioso. Fue muy abundante, mis piernas estaban mojadas como cuando uno sale de la ducha, ella estaba en estasis. Nos miramos, nos besamos, nos acariciábamos el cabello. Luego nos vestimos, limpiamos mi oficina y nos fuimos, yo la lleve a su casa, antes de que se bajara del carro la bese y le dije, es nuestro secreto.
Y así es, hoy la besé en el baño y le dije que esta noche era mía. Mañana probablemente tendré otro relato para ustedes.
Besos a todos los que me leen.








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login EntrarExcelente relato te felicito