Mi relación con él es de encuentros esporádicos en donde vivo experiencias diferentes a las compartidas con mi esposo pero con una completa complicidad por parte de él.
Con mi amante mantenemos una charla constante por chat donde vivimos calentándonos planeando futuros encuentros, es así como hemos conocido mucho de nuestros gustos y esto hace que nuestros encuentros estén llenos de placer, locura y excitación.
Para este encuentro quise sorprenderlo, como siempre llegamos a la habitación de nuestra habitual residencia, donde siempre nos comemos a besos apasionados apenas cerramos la puerta. Hemos encontrado un gusto mutuo por las caricias fuertes, esas que sientes como quieren atravesar la piel y así comenzamos a devorándonos con la ropa aun puesta. Cuando ya él estaba antojado por desnudarme, lo tendí en la cama, le quite sus zapatos y le pedí q esperara ya que pensaba ponerme más cómoda.
Fui al baño y al salir le dije que había venido a investigar un caso de infidelidad, la expresión de su rostro fue deliciosa, vi salir esa mirada lujuriosa y sorprendida. Yo parada en la puerta con una gorra de policía, un vestido corto negro con esposas a la cintura, medias de liguero y botas; me acerque a él y le dije que necesitaba requisarlo y empecé a desabotonar su camisa y toque su pecho muy suavemente para luego bajar a sus pies y fui subiendo poco a poco, le comente que veía algo sospechoso y que necesitaba quitar su pantalón. No sorprendida pero si deleitada encontré ese miembro duro y mojado por lo cual empecé a limpiarlo lentamente con mi lengua y acariciándolo completamente, él no aguanto y se levantó y me tomo en sus brazos con fuerza en lo que me besaba y me llevo frente al espejo, poniéndose detrás mío veíamos nuestros reflejos mientras nos acariciábamos, la excitación era total y me pidió que hiciéramos el 69; deguste su verga dura en mi boca en tanto sentía su lengua y sus dedos dándome placer, estaba completamente húmeda por la sensación, ya no aguantaba más, quería sentirla completa dentro de mí por lo que me levante y me subí en él y empecé a moverme desenfrenadamente por la ardiente sensación en lo que él bajo la cremallera de mi vestido y acariciaba mis senos.
Momentos después me tomo de la cintura y me tiro a la cama, quitando mis tangas empezó a hacerme un delicioso oral, él ya sabe cómo tocarme para enloquecerme de placer hasta hacerme llegar en su boca. Seguimos besándonos desenfrenadamente, yo besaba su pecho con su camisa aun puesta y lamia su oído sintiendo su fuerte respiración, estos son momentos de extremo deseo que me fascinan, luego como le encanta empezó a antojarme con la punta de su miembro sobre mi clítoris poniéndome en un estado de locura y ansiedad que me hace rogarle a gritos por sentirla dentro de mí y solo cuando él lo decide la introduce con fuerza, lo cual da una deliciosa sensación de placer con solo sentirla entrar. Ya en este punto el deseo es total, sus arremetidas son fuertes, siento completa su verga entrar y salir, en lo que yo acaricio con fuerza su pecho, sus brazos, su cabello y siento sus besos apasionados hasta que siento como llega dentro de mi y veo su rostro de satisfacción y cansancio. Termina de forma ideal besándome ya suavemente con ternura y diciéndome que nunca dejo de fascinarle y que le encanto la forma en que lo sorprendí.
Esta es una parte de uno de nuestros encuentros que mi esposo pudo ver en un video que le hice y que disfruta enormemente, para él es una mezcla de celos y rabia que lo hacen desearme aún más y nos lleva a unos encuentros sumamente deliciosos. Él sigue feliz de ser un cornudo y me incita a que lo siga haciendo.








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