A los 38 años comencé la exploración, fué cuando una pareja de amigos hetero muy fetiches me contaron de la Guía; me contaron que habían diversos canales en los que podías conversar con personas de todo tipo. Una noche me encerré en el cuarto del computador y obvio con los sentidos puestos en que nadie cruzara la puerta, comencé a navegar en la búsqueda de aquello que creía me haría sentir pleno.
Toda la vida teniendo sexo con mujeres, pero también toda la vida aguantándome esa represión de poder tocar un hombre, besarlo y más aún poder palpar un boxer, aquello que en sueños "mojados" muchas veces pude hacer.
La verdad se convirtió en una obsesión, esperaba la noche luego del trabajo para poder ingresar a la página de Chat y de esta manera poder expresarme en el canal gay con personas que les gustaba lo mismo que a mi, definitivamente en esa época comencé a reducir el sexo con mi esposa, pues realmente ya no sentía lo mismo por ella, amándola mucho, si, pero no deseándola, pues mi gusto definitivamente era por los hombres.
Comencé a buscar hombres con el mismo perfil, casados y con hijos, pues esto me garantizaría que la persona con la que entablara una conversación tendría los mismos temores míos y de alguna manera me tranquilizaba más, pues esta persona seguramente habría sentido lo mismo que yo durante toda la vida.
La verdad no creo que haya personas que se conviertan en homosexuales después de "viejos" pues cuando comienzas a crecer ya sabes cuál es tu orientación, quizás hoy hay gente más atrevida que sin temores, tienen sexo indistintamente con ambos géneros pues probablemente, esto sea fruto de lo que hoy nos dicta la sociedad.
Por fin contacté una persona similar a mi, casado, con 1 hijo, profesional al igual que yo, y sentí quitarme un peso inmenso pues todo aquello que me había guardado durante tanto tiempo, hoy podía expresarlo sin tapujos, con una persona igual a mi.
Acordábamos ecuentros en las noches en el chat y mas o menos al tercer día le pedí que nos viéramos por la cam... mis manos temblaban, mi estómago sentía cosquillas por saber quien era esa persona con la que durante 3 días había "liberado" todo aquello que en una vida no había podido.
Por fin lo vi y la verdad físicamente no me atrajo, pero el físico en este momento no me importaba porque lo único que quería era verlo desnudo y poder comenzar la interacción virtual que siempre había querido. Luego de verlo, le propuse que nos masturbáramos...me dijo que le era imposible porque su mujer estaba muy cerca. Un leve malgenio comenzó a invadirme, pues el momento que había esperado con ahínco no se pudo consumar; me dijo que al otro día sin falta lo haríamos y no se imaginan la eternidad de espera para que llegara el momento, pues la espera de un día se me hizo como una semana, porque quería masturbarme, el deseo era inmensamente fuerte.
Esa noche me conecté a la hora indicada y 10 minutos después entró él. Sin dar más espera al asunto le pedí que se bajara el pantalón y que suavemente comenzara a tocarse, a lo que él accedió sin problemas. De la misma manera yo comencé a hacerlo para darle un poco de erotismo a la escena virtual, y en un momento ya estábamos los dos frente a frente con el pene en nuestras manos, sacudiéndolo sin parar...fue un momento inolvidable, pues el orgasmo salió a tal presión que si no le pongo la mano, seguro me hubiera empañado la pantalla del computador.
Ahí justo en ese momento pensé..."Ya crucé la línea...nada que hacer", el remordimiento me invadió, pensar que mi esposa estaba convencida de que yo era aquella persona heterosexual que ella eligió para pasar el resto de la vida o quizás una parte de ella.
De ahí en adelante cada que mi esposa y yo teníamos sexo, imaginaba tener a aquella persona conmigo, ahí, justo ahí fue cuando mi relación matrimonial, comenzó a deteriorarse, pues el sexo, es vital para mantener viva esa llama de amor que a mi definitivamente, se me apagó lentamente...
Continuará...








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