Descubriendo A Ana
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 7 min de lectura calendar_today Julio de 2015

Descubriendo A Ana

Hace 7 años mi mejor amiga, con la que andaba para todo lado, me presento una vieja con la que estaba hablando… Ana, una mujer de la región andina, como su gran mayoría demasiado atractiva 1.70 m, delgada, trigueña, buen culo y unos senos para mi perfectos, de esos que caben en la mano....

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Hace 7 años mi mejor amiga, con la que andaba para todo lado, me presento una vieja con la que estaba hablando… Ana, una mujer de la región andina, como su gran mayoría demasiado atractiva 1.70 m, delgada, trigueña, buen culo y unos senos para mi perfectos, de esos que caben en la mano fácilmente y con una personalidad lanzada, pasaban los días entre conversaciones calientes por “Messenger” donde nos decíamos que nos gustaba, como era un polvo ideal, como le gustaba que la clavaran, uno que otro día una video llamada para calentar un poco el ambiente sin llegar a enseñarnos más allá de la ropa interior, hubo una tanga que en especial se quedó en lo más profundo de mi mente, un azul cielo algo tierno, comenzaba desde su en brasilera bordeaba sus caderas con dos pequeños cordones que se unían a una maya que cubría su monte e iba por el otro lado de su cadera hasta el hilo, sentíamos una pequeña atracción a pesar del medio por el que comenzábamos a conocernos, nos entendíamos muy bien y teníamos mucho en común. Por fin se presentó el momento de conocernos, veríamos si lo que hablábamos en chat seria realidad o una excitante fantasía que alimentamos por muchos meses. Llego el tan esperado día, hablamos por teléfono y quedamos de encontrarnos en un supermercado en la 80 con Colombia, nos tomamos un par de cervezas mientras que entrabamos más en confianza. Luego de varias cervezas me pide que la acompañe a su casa pues debía organizarse para ir a trabajar, gustoso y con una picara idea la acompañe, cerrando la puerta de su casa, la abrazo por detrás beso su cuello y luego la volteo para enredarnos en un caliente y deseoso beso, ella se recompuso indicándome que sus padres aún estaban arriba pero que pronto saldrían, me ofreció algo de tomar mientras hacíamos algo de tiempo para la salida de sus padres.

Al cabo de unos 15 minutos de conversar sus padres salieron, sin haber terminado de cerrar la puerta ella ya se estaba acostando sobre mí, reanudando aquel pasional beso… aquella “blujeaniada” hoy por hoy está entre las mejores de mi vida, cansados con la ropa y algo incomodos en su sala me cogió la mano y me arrastro hasta su cuarto, antes de arrojarme a su cama en el marco otro beso congelo el momento, comencé a desabrochar su jean para poder jugar con ese delicioso culo que ocultaba aquel denim, mi excitación fue mayor cuando descubrí esa sexy tanga que llevaba, aun la recuerdo perfectamente, acaricie su culo, lo cogí mientras ella jugaba con su lengua, cada vez estábamos deseándonos mas, interrumpí el juego con mis manos para quitarle la blusa, y dejar al descubierto esos pequeños y deliciosos senos, Ana aprovecho quito mi camisa y comenzó a pasar su lengua por todo mi torso, bajo por mi abdomen que para entonces estaba marcado, desabrocho mi correa y jean con toda la paciencia del mundo, cuando por fin logro hacerlo, no dudo ni un minuto en deslizarlos hasta el piso junto con mis boxes, torpemente me quite los tenis como pude y logre liberarme de mi ropa, subió tan lento como bajo, disfrutando cada centímetro de mi cuerpo, mostrando lo mucho que deseaba saborearlo, me beso y en medio de aquel beso me lanzo a su cama… No podía creer lo caliente y atrevida que era Ana, sus palabras y mensajes realmente no reflejaban sus actos… teniéndome acostado camino hacia mí, se montó sobre mi cuerpo como si fuese a cabalgarlo, puso su hasta ahora desconocido pan sobre mi verga, y soltó su brasier, lo dejo caer a un lado y de nuevo bajo por mi cuerpo besándolo, llevándome a cerrar los ojos y disfrutar del roce de sus labios con mi cuerpo, de repente devolvió sus besos por mi entrepierna, paso su puntiaguda lengua desde mi nies hasta la punta de mi verga, me tenía en éxtasis, de repente comenzó a subir de nuevo con sus besos, para mi sorpresa cuando se sentó de nuevo no tenía jean, el sentirla más cerca me calentó demasiado, hizo que me levantara y la besara mientras mis dedos buscaban sus jugos, quería olerlos, lamerlos y sentir lo más profundo de esta encantadora mujer, comencé a acariciar aquel prominente monte, sentí como sus jugos empapaban aquel trozo de tela, ella teniéndome sentado se paró frente a mí, comenzó a bajarse la tanga dejando al alcance de mi lengua y boca aquellos jugos que con su olor provocaban mis mas carnales deseos, sin embargo no dejándome gozar de su aroma se sentó sobre mi retomamos uno de los tantos besos y comenzamos a movernos buscando exprimirla mas, pasados unos minutos de juego, me acuesta de nuevo, se sienta de espaldas a mí, poniendo todos sus jugos y su vulva sobre mi pene, jugando con ellos, frotándolos contra sus labios, dándole su sabor y aroma a mi verga, comenzó luego a deslizar su cuerpo hacia atrás, quedando en un 69, donde casamos sin mayor esfuerzo, el tener ese aroma, y poder sentir ese sabor en todo mi rostro hizo que casi me viniera, ella sin pensarlo dos veces se tragó toda mi verga… no podía creer la capacidad de esta mujer para saber qué hacer en cada momento. Sentir el calor de su boca y vulva en mi cuerpo era indescriptible, su clítoris estaba duro, no paraba de lubricar, mi rostro ya tenía su olor, ahora solo quería estar dentro de ella, comencé entonces a jugar con mis dedos, mientras que mi lengua recorría sus labios, la gire, y teniéndola acostada boca arriba pude dedicarme a complacerla con mis dedos y lengua, paraba su pelvis para permitirme saborear todo de ella, recorría desde su ano hasta su clítoris con mi lengua… mis dedos ya comenzaban a moverse por ambos orificios, su ano se estaba dilatando y su vulva apretando mis dedos, perdió el control sobre ella y me pidió que la clavara de inmediato, saque el condón de mi bolsillo y antes de ponérmelo lo chupo de nuevo, estando sentado sobre el borde de la cama y con el condón puesto ella se sentó sobre mí, pero esta vez dejándome entrar en lo más profundo de su ser, sentir su calor, la humedad de sus besos y como subía y bajaba comiéndose mi verga me tenía a mil, quería tenerla toda adentro, me recostó en su cama, y puso sus piernas paralelo a mi torso, no había nada de mi verga por fuera, se apoyó en mis piernas y recostó del todo, sintiéndome en sus paredes, moviendo su pelvis cada vez más fuerte, de repente se estremeció y sentí como mis guevas se llenaban de sus jugos, sus brincos para mi placer se incrementaron, ya para entonces se había posado sobre mí, sentía sus tetas, su respiración, mi verga entrar y salir casi que del todo de ella… no iba a lograr soportar mucho tiempo sin venirme, la cogí de su culo y comencé a controlar el ritmo, algo cansada se hizo en cuatro a bordo de la cama, y me pidió que la tratara y le diera como una puta, que hasta ahora había sido algo tierno y comprensivo pero que deseaba sentir mis guevas rebotar en ella, comencé las embestidas, suavemente, incrementando de a poco el ritmo, cuando iba alcanzando un ritmo frenético paraba y bajaba a saborear sus jugos, y volvía a seguir con el bombeo, estaba demasiado excitada, quería sentir como verga la llenaba, tenía su ano a mi total disposición y mis dedos comenzaron a penetrarlo, mis embestidas seguían su frenético ritmo y mis dedos dilataban cada vez más su ano… sus gemidos y gritos llenaban la habitación de lujuria, estaba extasiada, empezó a mover su cadera, la nalgueaba y me pedía más, de repente tuvo un orgasmo que estremeció todo su cuerpo sentirla así hizo que me viniera dentro de ella su orgasmo se prolongó por mis bombeos, sus ojos estaban idos, no relajaba su cadera… sentí como cada bombeo de mi verga apretaba sus paredes, quede tendido sobre ella con mi verga aun adentro… le bese el cuello, me recosté a un lado, ella se giró hacia mí, nos besamos y en un acto instintivo bajo a limpiar mi verga de la poca leche que aún quedaba en ella.

Reposamos unos minutos… luego algo cogidos de la tarde nos bañamos juntos y salimos hacia su trabajo.

Hoy en día Ana es una gran amiga con la que tengo un maravilloso sexo ocasional.

Los invito a leer mis otros relatos:

guiacereza.com/tale/view/15224/sintiendo-la-leche-de-mi-primo

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— sanbisex-

21 de julio de 2015

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