“Felipe”, es un hombre mayor que yo unos 10 años, está tatuado por todo su cuerpo y tiene un pelo revolcado que lo hace ver muy sexy. Lo conocí en guía cereza y en nuestra primera salida, lo que era un desayuno se convirtió en mi mayor fantasía, un trio con una mujer mayor.
Hemos tenido varios encuentros muy apasionados desde que nos conocemos, pero el relato de hoy es de la tarde de ayer.
Yo lo visité en su apartamento para almorzar, me recibió en pantaloneta, con ese cabello mojado y con un beso que me mojó la tanga roja inmediatamente. Así, entre beso y beso terminamos en su cama, él me besaba de pies a cabeza sin quitarme la ropa y tocaba cada centímetro de mí. Luego de muchos besos, yo estaba lista y ansiosa de más. Me hice arriba de él, empecé a besarle ese delicioso pecho y esos brazos llenos de tatuajes. Me quité el vestido y él me quitó el brasier. Empezó a besarme los senos y a cogérmelos duro (él utiliza una fuerza sutil para dominarme, me encanta, yo soy su perra y me queda siempre claro, él manda). Seguimos llenos de besos, de mordiscos y de caricias hasta que él tomó nuevamente el mando. Empezó a besarme las piernas, con su lengua recorría desde mis pies hasta mi entre pierna, me lamia, me chupaba, me mordía, volvía a mis senos, a mi boca, me tenía en éxtasis. Me quitó mis tanguitas rojas y empezó a hacerme un sexo oral tan placentero que tuve un orgasmo casi inmediato. Luego otra vez tenía yo el poder, busqué desesperadamente ese pene y me lo metí a la boca, lo sentía en la garganta, delicioso, lo metía y lo sacaba, lo masturbaba y volvía a mi boca, se sentía caliente, duro, grande¡ delicia¡¡
Lentamente y besándole el pecho fui llegando hasta su boca y estando yo arriba me penetró, empecé a metérmelo todo, me movía rápido, luego lento, él me tomaba del cabello con fuerza y me decía que yo era su perra, cada vez que me decía eso yo me lo metía más duro, más rápido. Hicimos varias posiciones, él siempre llevaba el mando, siempre del cabello y con fuerza confirmaba que yo era su puta y sí, soy su puta y me encanta¡¡. La última posición yo estaba acostada de espaldas y mi cadera levantada, él me tomó del cabello y me cogió con toda su fuerza sentía todo su pene dentro de mí, fue tan delicioso que ambos tuvimos un orgasmo perfecto.
Nos quedamos así por un momento recobrando aliento, un besito y a descansar.
Este tipo es delicioso y por ahora sigo siendo su puta¡








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1 comentario
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login Entraroh que envidia! que rico tener una putica como tu! gracias por compartir