EL VIDEO
Después de la pequeña orgia que tuvimos Geraldine ,mi esposa y yo ,una noche al calor de unos tragos desprevenidamente intercambiamos algunas conclusiones acerca de ese encuentro, ella estaba feliz porque había seducido a Geraldine y definitivamente una nueva expectativa se abría en su vida , la de satisfacer sus gustos con mujeres. Aunque no me apartaba directamente de su lado si hacía valer sus preferencias y quizás tuviéramos sexo pero siempre con presencia de mujeres. No puse ninguna objeción, de todas maneras si podía entrar a formar parte de esa nueva experiencia lo haría.
Algo sin embargo me daba vueltas en la cabeza, la sodomizada que me hizo mi mujer, al principio lo tomé como un desquite y aunque inicialmente por lo inesperado esa fuerte penetración en mi trasero me dolió… después una sensación de placer inenarrable inundó todo mi ser , al final de cuentas tener ese consolador en el fondo de mi culo me produjo una delicia inexplicable y `por que no decirlo un placer que nunca antes había experimentado.
Por la noche aproveché que mi esposa estaba entretenida haciendo un trabajo en el computador para ir a caminar por el barrio. De pronto se me vino a la mente la idea de ir a ver algo de pornografía en internet , aproveché que en el camino había un café internet para ingresar , era un local pequeño, atendido por un hombre joven de aspecto atlético . En la primera planta había unos videojuegos y unos computadores para internet de estudiantes y gente joven , y en el segundo piso solo había internet para adultos. Subí al segundo piso y me dispuse a ver las páginas web de fotos y videos que pululan en el ciberespacio. Pude apreciar las fotos de muchas mujeres hermosas, blancas , monas y negras, con tetas grandes o chicas, con traseros voluminosos o normales , en fin toda una galería de mujeres desnudas y hermosas. Pero para mi sorpresa esa fotos lujuriosas no despertaron en mi la misma excitación de antes, quizás la experiencia vivida en forma personal en ese trío de ensueño, le quitaba interés a esas fotos. Después de ver a mi mujer con Geraldine en esas escenas lésbicas las fotos de esas galerías no representaban nada para mi.
Aguijoneado por la curiosidad me metí a las galerías de hombres, y ahí empezó una curiosidad malsana de poder contemplar unas vergas impresionantes, las había de todos los tamaños y colores, unas grandes otras cortas , unas rectas otras con ligeras curvaturas, etc. Mirando todo ese tipo de penes , me acordé de ese consolador en mi culo y un estremecimiento me corrió por las venas. Pero realmente con todo ese panorama de vergas me preguntaba cómo sería la sensación de tener una verga verdadera en el culo…otra vez la sodomizada de mi mujer traía a mi mente sensaciones extrañas …coloqué al azar un video, una chica tailandesa muy menuda, bajita , de pelo lacio y largo estaba acariciándose con un gringo grandote , musculoso , con una descomunal verga. Después de un breve preámbulo la chica estaba siendo clavada en forma impresionante, el ano de la tailandesa se había dilatado tanto que el tolete del gringo entraba fácil en esa pequeña puerta que ahora era una gruta grande e insondable.
Estaba yo tan absorto mirando el monitor que no me di cuenta de la presencia del empleado del internet, que había subido a indicarme que el tiempo ya se había terminado y que colocado a mis espaldas también estaba mirando el video , extrañado por mi curiosidad hacia ese tipo de cine porno se había excitado tanto que las imágenes eróticas de esa pareja le habían provocado una tremenda erección, el problema era que esa verga erecta la tenía casi en mi nuca. Al tratar de mirar a mi espalda a ver quien estaba ahí , la punta de la verga casi queda en mi boca, solo el pantalón quedó separando mis labios de esa tremenda erección. Sin quererlo roce con la boca el pantalón y el hombre se excitó, sacó la enorme cabeza de su verga y la puso a escasos centímetros de mi boca. No sé que pasó pero la cabezota de ese pene erecto, roja, brillante y hermosa me provocó una atracción enfermiza y con las dos manos coloqué esa verga en mi boca, al principio no sabía que hacer pero un leve empujón por parte del hombre me indicó que debía chupar esa tremenda verga, asumí que tenia una gran chupeta y empecé a pasearla por mi boca, la sacaba un poco y lamia sus paredes subiendo y bajando hasta sus testículos, el hombre se enloquecía cada vez que le daba esas tremendas succionadas, excitado me cogió de la cabeza y me acerco tanto a su verga que no me daba campo de respirar, lo aparté un poco y pude ver esa verga que a cada minuto que pasaba se veía más provocativa. Otra vez me acordé del consolador de mi mujer, realmente ese cilindro de carne era muy diferente al consolador, aunque esa verga tenía una dureza extrema al mismo tiempo era tierna y rica, me paré de la silla y sin pensarlo dos veces me quité el pantalón y el bóxer, quedé desnudo frente a ese chico musculoso, volví otra vez a chupar esa verga que cada vez me sabía más rico, el hombre empezó a emitir pequeños gemidos y sus piernas a veces flaqueaban haciéndole casi perder el equilibrio. No pude más, quería tener esa verga en mi culo, quería saber que diferencia se sentía respecto al consolador, me coloqué en cuatro y el hombre muy excitado ensalivó ese pene erecto y buscó la entrada de mi gruta rectal , la encontró fácil, tal vez el diestro manejo del consolador por parte de mi mujer había ensanchado mi ano y ya no era ese orificio estrecho de antes. Tomó de nuevo harta saliva en su mano y lo colocó en la puerta de mi culo, yo estaba tan arrecho que con las dos manos traté al máximo de separar las nalgas para que mi esfínter anal se dilatara lo suficiente y recibir esa cabezota que ya estaba lista para ingresa a mi recto. Su cabeza empezó a penetrar , ardía mucho pues su cabeza en forma de una seta era más grande que el cuerpo en sí de su miembro, preocupado porque no entraba de una , el hombre terriblemente excitado volvió y sacó su pene erecto, ensalivó de nuevo la cabezota de su verga y la entrada de mi culo , volvió y atacó mi retaguardia, ahora si entró, su cabeza roja y brillante abrió caminos en mi recto ansioso y el tremendo cilindro se deslizo por mi culo provocándome un gran dolor pero a la vez un inmenso placer. Ahora su verga ya estaba en el fondo de mi culo, traté de adivinar que vendría después, pronto lo descubrí, el hombre empezó a sacar lentamente su miembro arrancándome un gemido de placer, le verdad dolía más saliendo que entrando, ya había salido gran parte de esa larga verga cuando el hombre empujó de nuevo su tolete y se deslizó de nuevo al fondo, hasta tocar la parte más profunda de mi recto, un grito de placer salió sin querer de mi garganta , de nuevo se deslizó hacia afuera, ahora dolió menos pero el empujón que siguió me hizo vibrar las fibras más internas de mi cuerpo, pero ahora el musculoso dueño de esa verga, tal vez emocionado de tenerme clavado empezó a acelerar sus movimientos y ahora esa verga entraba y salía con más frecuencia hasta alcanzar un movimiento acelerado, yo me retorcía del placer, sin querer empecé a mover mis caderas y ese movimiento de rotación hacía que el cilindro de carne frotara mis paredes más intimas provocándome un escalofrío de miedo, el hombre excitado incrementaba sus movimientos , ahora esa verga no necesitaba lubricación , entraba y salía con toda facilidad y yo con los movimientos más acelerados de mis caderas propiciaba un contacto más íntimo. De pronto sentí que el movimiento acelerado se volvía un galope frenético y un grito sonoro retumbó en la pequeña sala seguida de palabras de grueso calibre que daba más impulso a su gruesa verga hasta que llegó su increíble orgasmo, un chorro de semen viscoso y caliente inundó mi culo, una sensación placentera llenó mi trasero, era como sentir una cálida ducha en mis entrañas, cerré los ojos tratando de eternizar ese impresionante momento.
El hombre se paró y agradecido me ofreció su verga para que me saciara con las últimas gotas de semen que habían quedado en esa cabezota, las chupé como si fueran gotas de un néctar solo accesible a los dioses, era saladito, sabía a algo indescifrable, se quedó pegado en mi paladar dándole un bouquet diferente a mi boca.
Cuando miramos al monitor quedamos asombrados, la chica era en realidad un chico, tenía una verga pequeña, pero las cosas se habían invertido, pues ahora el chico estaba penetrando al musculoso gringo, su cara de satisfacción claramente nos decía que ese pene pequeño estaba haciéndole sentir sensaciones muy excitantes al grandote gringo. El chico encima del gringo le besaba la nuca, le mordisqueaba la espalda, con sus brazos atenazaba al gringo mientras con sus manos acariciaban y pellizcaban las tetillas del gringo que daba alaridos de dolor o de placer, las uñas afiladas del chico dejaban sus huellas en la espalda y el torso del gringo que trataba de mover sus voluminosas caderas para permitir más la entrada de la verga del chico. Era un cuadro impactante y me recordaba a David y Goliat, con ese David dueño de la situación y un Goliat sumiso atento a las caricias y embestidas sexuales del pequeño David, después de un rápido galopar el chico dando grito de satisfacción se derramó en el culo del gringo. Agradecido el hombre tomó por la cintura al chico , lo alzó y le dio un beso en la boca, luego se agachó y tomando la verga del chico le secó las últimas gotas de semen.
Definitivamente no importa el tamaño lo que importa es que el dueño lo sepa mover y realmente al pie de un consolador cualquier verga sea grande o pequeña es mucho mejor que una imitación en látex , así sea manejada por unas manos expertas como las de mi mujer.
Al llegar a mi casa ya mi esposa estaba durmiendo, me acosté a su lado y vi el promontorio formado por su precioso culo debajo de las sabanas, se veía inmensamente provocativo, me acosté a su lado , estaba realmente cansado, el cuerpo me dolía como si hubiera pasado por encima de mí un ferrocarril, y qué decir de mi culo, me ardía intensamente, pero al recordar las inolvidables e indescriptibles sensaciones sentidas en mis entrañas consideraba que había valido la pena, me acosté tratando de conciliar el sueño pero una serie de imágenes cruzaban por mi cabeza, todas esas vergas que había visto en el portal de fotos masculinas empezaron a desfilar por mi mente , pero al final solo la imagen de una verga quedó fija en mi cabeza, solo una estaba nítida y clara en mi pensamiento, la descomunal , la bella y apetecida verga de ……Juliette.








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login EntrarMe declaro ignorante ante el tema de sodomizar a un hombre ¿qué lo hace placentero para la mujer y el hombre mas alla de la sensacion fisica?, tiene que ver con el poder y la sumision?