El era mi mejor amante de turno, él tenía algo así como 23 y yo 18, pero nos entendíamos tan bien en la cama que no desaprovechábamos los momentos, en una de nuestras habituales conversaciones nos fuimos subiendo de tono, pero como vivíamos cerca teníamos la solución en nuestras manos.
El me invito a su casa, yo de una me fui para donde el con lo que no contaba era con que su papa estaría en ella, jajaja.
Cuando cruzo la puerta y me topo con esa sorpresa me puse achantadisima aun así el me guio hasta donde tenía su pc y empezamos a hablar de cosas que nada tenían que ver con nuestras intenciones.
Cerciorándonos donde estaba su padre y que no estaba cerca mientras el atendía una llamada no sé de qué, yo me le metí casi debajo del escritorio y comencé a darle una monumental mamada……. Él no sabía si atender el teléfono o atenderme a mí.
Yo proseguí con lo mío con ese delicioso pene que a duras penas entraba en mi boca, lo cogí como mi juguete favorito, lo succionaba, entraba salía, le pasaba mi lengua en la puntica en forma de círculos, sentía como se estaba mojando y me sabia delicioso, cuando por fin logro colgar esa eterna llamada se sentó en unas escalitas que conducían a su pieza y me puse en posición de seguir en lo mío, con la adrenalina de tener su padre cerca.
De tanta excitación logre bajarme el jeans y ponerme en posición para comérmelo completo, era esa mezcla de adrenalina y placer pero no dude en metérmelo todoooooo, se sentía delicioso, me acomode bien y empeze a subir y bajar en él, a pesar de no podernos ni quitar la ropa, y tener que morderme la lengua en cada engullida para que no nos escuchara.
Cuando por fin pude venirme fue el grito más silencioso, jajaja literal que pude emitir, toda mi energía se recargo en mi clítoris que se quería estallar.
Quedamos tan felices de nuestro encuentro furtivo que muchas veces los repetimos pero con mejores situaciones.








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login EntrarTe mordiste la lengua.