Era una noche de jueves me presente en la recepción de un lejano motel, solicite una habitación para anticipar una de tantas cosas que siempre he querido…
...yo quiero cumplir una fantasía con mi amante, por eso, le envié una carta con instrucciones pidiéndole que la cumpliera a cabalidad en todos los requisitos....
...deseo pasarla súper bien, quiero saciar mis mas profundas fantasías ya que no tengo el tiempo suficiente para compartir con él porque mantiene de viaje en viaje y hay que avivar la relación de una forma u otra ya que los encuentros se han vuelto escasos...
...además si no doy esos pasos no se que hare...estaré perdida en los brazos de otro aparecido que realmente me haga sentir viva, pero aún creo en él…
...solo basta un par de minutos para sentir el llamado a la puerta, espero escuchar “Yo soy el fontanero y vengo a cumplir un servicio”…
Sin embargo, me detengo en detallar que tipo de instrucciones le he dejado, solo pensar en ello me pone cachonda, y mi mente se quiere adelantar a lo que va acontecer, le escribí lo siguiente:
…”Te dejo una bolsa con cosas que quiero que uses cuando vayas a nuestro punto de encuentro, ni por el putas dejes la gorra roja, deseo vértela puesta de medio lado. En la bolsa encontraras un uniforme de fontanero, con unas herramientas, una toalla pequeña y un par de cervezas, entre otras cosas que a lo mejor se podrán usar. Ten presente que me hare pasar por una mujer casada fogosa y ansiosa ya que mi esposo nunca esta conmigo, mantiene viajando por meses y estoy muy ganosa de sentir una verga. Llamare a tu celular solicitando un servicio de plomería, sígueme el juego de lo contrario no tendrá sentido lo que quiero fantasear. Cuando llegues tocas a la puerta”…
… Te abriré, me presentare como KASSANDRA y tú como el fontanero… EL QUE TODO LO ARREGLA… nos damos las manos y sin querer soltarme me miraras detalladamente de arriba abajo y de abajo arriba como si quisieras comerme con la mirada, me dirás que mujer tan hermosa. Me reiré porque me gusta lo que dices. Donde está el lavamanos preguntaras, recuerda las herramientas tenerlas puestas alrededor de tu cintura, te acostaras en el suelo boca arriba mirándome morbosamente desde mis pies hasta cuando tus ojos lleguen donde comienza mi minifalda. Haces un gesto con la boca y tratas de verme un poco mas imaginando que es lo que estoy escondiendo entre mis piernas. Me dirás que tienes calor y yo te ofreceré una cerveza de esas que llevaste en la bolsa, saldré por ella…
Para continuar en lo que decía aquella nota de instrucciones, les diré que paso tal cual lo había imaginado, mejor imposible…que arrecha me he puesto, tanto que comienzo acaríciame mis pezones desnudos con un trozo de hielo que acompaña el whisky que me estoy bebiendo en al balcón de aquella habitación del motel donde me encuentro, recuerdo cada minuto vivido, como no recordar aquel momento en donde todo empezó, ahí en el baño, cuando me pidió las cervezas, así continuaba la nota y así pasaron las cosas:
… Mientras estas arreglando supuestamente el tubo, mirare la piel que muestra tu pecho al descubierto ya que te dejaras caer las tirantas del uniforme y estaré ansiosa de acariciarlo. Allí acostado boca arriba comienzas a preguntarme porque una mujer tan hermosa esta sola…. Y yo te contestare… - “que llevo mucho tiempo sin ver a mi esposo” y tu suspicazmente dirás - “es decir que hace mucho tiempo nadie te acarician esas tetas tan preciosas”. Me reiré pero eso me pone muy nerviosa a tal punto de que la cerveza que estoy tomando se me riega entre mis pecho. Tú automáticamente te paras y tratas de limpiarme con la toalla pero esta se cae y quedaran solo tus manos tocándome las tetas acariciándolas en su contorno. Dirás que ricas están, riéndote con picardía pero te disculparas por tu imprudencia y yo con una sonrisa nerviosa diré - “que rico se sintió”, mi pezón se puso duro. Hace tiempo no sentía esto.
Ahora las famosas instrucciones se habían vuelto una realidad deseada, en fin…uuuummmmmm
El me miró detenidamente cuando estaba abajo del lavamanos y noto que no utilizaba pantis ya que mi concha se veía claramente rasurada y disponible, cosa que lo puso muy cachondo. (Aquí te daré un pequeño tiempo para que te imagines que puedes hacer con lo que estas mirando). Pensé por un instante tener tu vergota jugando entre mi conchita. Se disculpó de nuevo pero esta vez entre dientes dijo algo como - “que cuca tan rica”. - ¿Se te olvido ponerte calzones? Le conteste – “mantengo con mucho calor y me gusta estar así de fresca. Además nunca se sabe en qué momento se puede llegar a necesitar esta libertad”. Se dio cuenta que le di permiso para lo que quisiera y lo aceptó con una sonrisa, una mirada de deseo y un pequeño gesto con sus ojos (un guiño) y un movimiento insinuoso con sus labios.
Termino supuestamente el trabajo de la tubería. Se puso muy cerca de mí. Pude sentir su respiración y su corazón agitado. Me dijo “mira como me tienes” y coloco mi mano en su dura y erguida verga. Comentó - “me parece imposible que tu esposo desperdicie tu hermoso cuerpo, si yo fuera él en este momento estaría jodiendo contigo”… Yo también excitada me puse al tenerlo tan cerca y escuchando los oprobios que me decía, me iba calentado el ambiente. Mientras tanto me acariciaba mi cara, mis senos, me dio besitos en la nuca y mucho más, susurrándome al oído le pregunte - “¿que quieres hacer conmigo?” Llevo sus manos al borde de la minifalda que tenia puesta y comenzó a levantarla. La subió muy eróticamente de un lado a otro lentamente y se repetía la operación pero cada vez que volvía a bajar la falda esta cada vez está más arriba. Tenía un estilo único y muy agradable. Su delicioso chimbo se iba acercando cada vez a mi coño llegando a tan espectacular punto de que ya la podía sentir ardiendo para dejarlo penetrar mis lubricados labios. Estaba haciendo todo esos movimientos siendo muy coherente a lo que me estaba diciendo. Sentí sus muslos desprotegidos, sentí como entra el aire por entre sus piernas, disfrutó de mis manos como lo acariciaban por todas partes. Me toco con sus dedos mi clítoris ardiente haciéndome gemir, me fue metiendo los dedos suavemente untándose de mi mojada y babosita cuca. Me pregunto sutilmente cuando tenía los dedos en mi concha… - ¿No te gustaría que cambiáramos mis dedos por mi verga? - ¿No te gustaría sentirla bien adentro en tu cueva y porque no en tu culote? Agitada estaba me puse caliente con sus palabras y sus caricias, no tuve otra cosa que dejarme llevar por ese momento de arrechera y decirle sin pronunciar palabra alguna que sí. Quiero sentirlo adentro. Quiero disfrutar como lo metes, como lo saca lentamente, fuertemente, rápidamente…. ¡Que ricoooo!, le gritaba con todas las ganas…. - “POR FAVOR COMEME, CULEAME RICO, HAZME TUYA…y él replicaba - “TE VOY HACER SENTIR UNA MUJER DE VERDAD PORQUE HA LLEGADO TU HOMBRE”. Y en ese preciado instante todo se torno a la fiel realidad de nuestras verdaderas personalidades disfrutando un buen polvo con mi amante que siguió al pie de la letra lo que yo me había inventado…mi fantasía.








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login Entrarmmmmmmmmmmmm, me encantaría ser tu fontanero.