Mi Esposa Conoce A Toño ( Tercera Parte Y Final )
Relato de comunidad Fantasíasschedule 6 min de lectura calendar_today Agosto de 2015

Mi Esposa Conoce A Toño ( Tercera Parte Y Final )

Y llegó el siguiente encuentro. Toño me llamó varias veces por celular y me dijo que mi esposa lo había dejado loco de deseos, que deseaba masturbarse varias veces al día recordando el último encuentro pero que iba a estar una semana en ayuno de sexo para cargarse bien de todo el semen....

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Y llegó el siguiente encuentro. Toño me llamó varias veces por celular y me dijo que mi esposa lo había dejado loco de deseos, que deseaba masturbarse varias veces al día recordando el último encuentro pero que iba a estar una semana en ayuno de sexo para cargarse bien de todo el semen posible. Por el otro lado me confesó mi esposa… Amor ya me siento lista para Toño, dile que venga el siguiente sábado… y así se lo hice saber, y me dice él… no puedo aguantar al sábado… nos vemos en tu casa compadre…

Conversé con mi esposa sobre qué ropa se iba a poner para ese encuentro. Dijo ella que quería estar lo más sexual y hermosa posible. Así que fuimos a una tienda exclusiva y se compró un vestido negro de seda semi transparente, bastante corto, con flores rojas muy discretas sobre el fondo negro, muy escotado del busto y espalda, era casi un pañuelo sobre su cuerpo. También unas medias negras transparentes que se le veían hermosas sobre sus muslos muy blancos. Su abuela paterna es francesa, de quien creo heredó lo caliente y la piel blanca.

Lencería negra y zapatillas ya tenía de sobra. Así que todo estaba listo. Toño llegó puntualmente a las 8 de la noche y se veía muy ansioso. Tomamos unas copas de vino. Claro que a este punto ya los tres estábamos en más confianza y con menos nerviosismo. Ella se sentó como la vez anterior frente a nosotros, presumiendo sus hermosas piernas enfundadas en las medias negras transparentes. El vestido era muy corto y al sentarse ella se le subía más, dejando ver el borde decorado de las medias, y ella no hacía nada por bajarse la falda para que los dos pudiéramos admirarla. De repente se paró y le dijo a Toño dando una vuelta, Toño, dime qué te parece mi arreglo… Te gusto ? Mi amigo se paró de un golpe y se acercó a ella besándola en los labios y tomándola por la cintura. Luego se puso a sus espaldas y la abrazó tomando sus pechos con sus dos manotas mientras se seguían besando, para luego meter su mano por debajo de la falda del vestido y pude ver que deslizó la mano por debajo de la tanga, tocándole su parte más íntima, a lo que ella respondió con un suave gemido de placer.

A todo esto, yo estaba sentado acariciándome la verga que casi quería explotar por la erección que ya tenía y disfrutando aquella caliente escena.

Toño le bajó el cierre del vestido y se lo quitó por abajo, dejándola en zapatillas, medias, tanga y bra solamente. Le dio la vuelta y le bajó los tirantes del bra a los lados, para poder bajar las copas y liberar aquellos deliciosos pechos, se sentó en el sillón y chupaba los pezones, lengüeteando aquellas dos exquisitas bolas de carne, que saltaban gozosas por las caricias. Toño se quitó rápidamente toda su ropa y quedó desnudo en la sala de mi casa. Le dijo a mi esposa… Rossy hermosa, ya no puedo más, déjame entrar en ti por favor, estoy que reviento…

Mi esposa sonrió y no dijo nada. Se tomó la tanga deslizándola por sus piernas y se liberó de ella. Se recostó en el sillón apoyando la cabeza en el descansabrazos y abrió las piernas en el aire, invitándolo a la penetración. Y le dijo… Cariño despacio por favor, soy muy estrecha, no me vayas a lastimar con esa cosota... Y dicho esto, llevó sus manitas a su vulva y con sus dedos tomó los labios menores, tirando de ellos a los lados para descubrir la ardiente gruta y le dijo…métemela toda por favor… despacio…

Toño apoyó la cabeza de su verga en la entrada y empujó suavemente como ella pedía. Mi mujer comenzó a gemir suavemente y le decía… Qué rica la siento, me llena toda, qué gruesa, me encanta… Lento por favor… Toño tenía los ojos cerrados por el placer que aquella cerrada vagina le estaba dando, la metía y la sacaba empapada de los fluidos femeninos. A cada embestida entraba uno o dos centímetros más, mi esposa se tomaba los pechos con sus manos, se pellizcaba los pezones, con los ojos cerrados por el placer y su boca entreabierta, su respiración agitada. Sus piernas se veían hermosas, totalmente abiertas con las medias negras, entregándose totalmente a mi amigo. A pesar de que la bombeaba, no terminaba de entrar toda esa gran verga en la estrecha cosita de mi esposa. Entonces Toño puso sus tobillos sobre sus hombros. Y le dijo relájate linda… te la voy a meter toda… Y en esa posición hizo presión, y por fin toda la verga desapareció en aquella deliciosa y apretada cavidad haciendo temblar de placer y pasión a mi caliente esposa… Decía ella Uyyyyyyyyy Toño qué delicia… nunca me había sentido tan llena por un hombre… Y confieso que esto sí me dio celos y enojo, pero ya lo que estábamos haciendo no tenía reversa. Era más la calentura que los celos.

Ella le pidió a Toño… dame más rápido por favor, más fuerte, ya no me duele… me quiero venir… y él comenzó a incrementar la velocidad de sus embestidas, la sacaba empapada de sus jugos y la metía de nuevo hasta los huevos, haciéndola casi gritar de placer…hasta que llegó el momento en que ella arqueó su espalda y enlazó con sus piernas la cintura de Toño, al mismo tiempo lo besó en los labios, yo sabía que se estaba viniendo, es multiorgásmica, y Toño dio un grito de placer, yo sabía que mi esposa estaba contrayendo los músculos vaginales apretando la verga, ella sabe hacer esto muy bien y se siente como si una mano apretara la verga, y así Toño soltó varios chorros de semen dentro de ella, lo supe por la cara que puso y por sus gritos.

Así estuvieron ensartados besándose varios minutos, y por fin Toño sacó su complacida verga de la vagina de mi esposa, dejándola abierta y dilatada, nunca había visto tan abierta su cerrada vagina como en esa ocasión, por el grosor de aquella verga y los restos de semen aparecían saliendo lentamente entre los labios. Aún así le puso la verga en la boca a mi esposa para que se la limpiara, y ella le dio una última mamada, lo hizo sentir otro orgasmo casi sin semen, porque ya se lo había vaciado todo en su cuerpo y no quedaba casi nada.

Yo por mi parte me vine masturbándome viendo la escena, tuve un poderoso clímax que quedé viendo estrellas de colores.

Descansamos algunos minutos para reponernos, ella fue al baño a secarse su parte íntima y yo saqué una botella de brandy. Nos arreglamos la ropa todos y seguimos conversando unas horas más como buenos amigos.

Posteriormente Toño se fue a otra ciudad por asuntos de trabajo y ya no lo pudimos ver más. Mi esposa me preguntaba por él, me decía que quería verlo nuevamente pero ya no se dio la oportunidad. Sin embargo por lo menos una vez pudo ella disfrutar de aquella gruesa verga y recibir todo su semen, con la píldora del día siguiente evitamos el embarazo y todos quedamos felices.

— terminator63

18 de agosto de 2015

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terminator63

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Soy hombre heterosexual

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