A través de las Redes Sociales, nos encontramos. Lo que comenzó como una amistad, poco a poco fue subiendo de nivel, hasta llegar al día, en que decidimos encontrarnos y hacer realidad nuestros deseos.
Habíamos intercambiado fotografías. Nos habíamos enviado notas de voz con mucho picante, hablamos de lo que queríamos y lo que soñábamos.
Así que nos propusimos hacer realidad todo lo hablado. Eran las 6 de la tarde, cuando ella salía de trabajar. Yo antes de llegar la mandaba notas de voz. Era nuestra primera vez, y el susto o los nervios se apoderaban de nuestros cuerpos.
Ella me esperaba para ir a un lugar donde estaríamos solos. Pero sentía miedo que alguien pudiera observarla, ya que estaba comprometida, pero quería hacer realidad, ese deseo que invadía su cuerpo. Quería sentir que otro hombre distinto a su pareja, la tocara, la acariciara, la besara y la hiciera tocar el cielo con sus manos, con su lengua y con todo su cuerpo.
Aceleramos para llegar a motel. Antes que nada, ella se tomo una cerveza bien fría. Yo la tome de la mano y la lleve hasta la cama. Deje su bolso en una mesa. Nos acostamos y empezamos a hablar.
Con mis dedos fui tocando su rostro. Baje mi mano hasta sus senos. Le quite la blusa amarilla que llevaba puesta. Ella me quito mi camisa. Intente acariciar su vagina. No permitió que mis dedos llegaran hasta su clítoris. Pero un hombre debe seguir adelante. Persistir. Hasta lograr llegar al punto deseado.
Le solté el botón del jean. Y comencé a bajarlo. Ella se oponía. Hasta que mi lengua acaricio y chupo sus senos. Baje a su ombligo. Y llegue a su vagina. Y solo así, me permitió quitar el pantalón y dejarla solo en su tanga blanca que llevaba para esta oportunidad.
Me desvestí rápidamente. No podía perder la oportunidad, pues ya había logrado avanzar. Baje su tanga y me concentre en hacerle un buen sexo oral. Ella ya se soltó y dejo el miedo o los complejos a un lado, pues la diferencia de edad, ya no era un problema. Ella con 45 y yo con 33, solo queríamos disfrutar ese momento y hacerlo inolvidable.
Ella tomo la iniciativa y se monto encima de mí. Recorrió mi cuerpo dándome besos apasionados desde mi boca hasta mi pene. Me hizo el sexo oral de manera apasionada.
Ella me pidió que la penetrara. Abrió sus piernas. Se movía locamente. Llevaba días que no sentía tanto placer. Nos movimos de la cama a un sofá que hay en el lugar. Luego regresamos a la cama. Yo abajo y ella encima. Así fue que pudo lograr llegar a la excitación por primera vez. Intercambiamos de posición. Ahora era yo quien estaba encima y pude eyacular por primera vez.
Acostados uno al lado del otro, nos besamos muy delicioso. Ella quería un poco más y yo estaba allí para complacerla.
Ella con sus manos me masturbo para hacer que mi pene, volviera a ponerse erecto. Luego utilizo su boca y cuando ya estaba listo, se subió encima de mí y comenzó a moverse. Que delicia. Es excitante poder expresar cosas hermosas que nos hace sentir el placer.
Continuamos haciendo el amor. Pero yo le pedí que se acostara boca abajo y la penetre. Intente que rozara su ano, pero ella me dijo que en otra oportunidad. Que no estaba preparada. Por ello, la volví a penetrar por su vagina y tomándola por el pelo, suavemente, logre que volviera a excitarse. Y así llegar juntos de nuevo a la plenitud de la excitación, hasta venirnos al tiempo.
Yo se que para muchos este extenso relato, no llame mucho la atención. Lo único importante es que para mí es una nueva experiencia. Que me ayuda a seguir creciendo en este mundo maravilloso. Y que no importa la edad. Lo que realmente importa es que se puedan APROVECHAR LAS OPORTUNIDADES QUE SE NOS PRESENTEN EN ESTA VIDA.
WHATSAAP 🩷








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar