Todo comenzó con mi fantasia de tener sexo anal, 3 meses atrás empezamos a investigar y leer relatos relacionados con el tema, en donde todos decían que era rico, que era una sensación inexplicable siempre y cuando se hiciera con mucha paciencia, excitación y lubricante.
El lunes de esta semana estando en el motel, empezamos a jugar excitandonos cada vez más hasta que sentí como mi novio empezó a meter un dedo en mi cola. Lo iba metiendo a medida que me excitaba con un oral muy rico mientras mi ano se abría y cerraba al ritmo de sus labios en mi vagina hasta lograr meterlo completo, comenzó a meterlo y sacarlo mientras yo empezaba a gemir de placer sin darme cuenta en qué momento colocó lubricante en otro dedo y comenzó a introducir un segundo dedo. La excitación era tan grande que no pude aguantar las ganas de sentir su dura verga en mi vagina y le pedí que me lo metiera (por delante), él sabiendo que era mi primera vez aceptó sin dudarlo para terminar haciendo el amor de forma apasionada hasta caer en la cama exhaustos. Así fue como empezó el camino de perder completamente mi virginidad anal.
El miércoles decidimos ir a un motel ya que en la tarde estuvimos viendo mensajes de hombres que quieren hacer un trío con nosotros y estábamos muy excitados sabiendo que nuestra fantasía está cada vez más cerca de hacerse realidad, pero eso es otra historia que espero escribir pronto cuando la realicemos.
Entramos a las palmas que es un motel en Bogotá muy bueno y tiene habitaciones con temática, la única habitación disponible era Diario de una Pasión, una habitación super hermosa. Habíamos tenido una semana tan dura que le dije “amor, hazme un masaje”, él sin dudar sacó un aceite para masajes de nuestra maleta del amor y me dijo que me recostara en la cama donde empezó a desnudarme hasta quedar los dos desnudos. Empezó por la espalda, el cuello, cintura, después bajó hasta mis piernas pasando picaramente cerca a mi ano y vagina sin tocarlos, luego me colocó boca arriba y empezó a hacerme masaje por mis senos, mi abdomen, mis piernas hasta que empezó a subir otra vez llegando a mi pelvis y empezó a besarme mientras con un dedo iba relajando mi ano metiendolo despacio. Ya entraba y salía el dedo sin dolor y cada vez me excitaba más, al darse cuenta que ya podía avanzar metió dos dedos más fácil que la vez anterior y con menos dolor, al ver que ya estaba cómoda con sus dedos, decidió meter el pipi en mi colita. Yo al sentir el pipi le dije por favor despacio, él entendió y empezó con calma, al comienzo me dio mucho susto y obviamente mucho dolor, cambiamos de posicion y yo me coloque encima de él donde yo tenía el control y podía decidir hasta donde lo metia, mientras cambiamos de posición y sacamos otras cositas de nuestra maleta su pipí se bajó un poco, lo que hizo más fácil meterlo nuevamente. Comencé a moverme despacio, ya no me parecía que fuera tan difícil hasta que sentí como comenzó a crecer su pipí dentro de mi cola dándome mucho placer pero también un poco de dolor, no sabía si seguir o parar pero el placer era más intenso que el dolor así que me empecé a mover más fuerte mientras tocaba mis senos (a él le encanta) hasta que su pipí quedó bien grande y duro como me gusta, ya no me podía mover tán fácil porque me dolía pero quería tenerlo todo adentro así que le dije que quería en cuatro. Mientras cambiabamos de pose me dijo al oído “ya estás lista para una doble penetración” refiriéndose a nuestra fantasía del trío, pero yo no estaba dispuesta a esperar tanto, así que cogí una de las cosas que habíamos sacado antes, un vibrador de 17 cm de largo y 4 cm de grueso, él me miró sorprendido, no esperaba que sus palabras tuvieran esa reacción.
Ya estando en cuatro su pipí entro todo completico sin dolor por mi colita, empecé a sentir su pipí en mi cola y fue muy rico. Sin dudarlo comencé a meter el vibrador en mi vagina, la sensación era indescriptible, ser penetrada por delante y por detrás es algo que nunca había experimentado por lo que estaba muy excitada, me temblaban las manos, las piernas, no pude seguir sosteniendo el vibrador, él se dio cuenta de esto y rápidamente lo cogió y se quedó quieto, yo entendí al instante que quería que yo misma decidiera hasta donde entraban esos dos pipís. Con un poco de miedo empecé a moverme hasta que sentí todo su pipí y el vibrador dentro de mí, era tan rico que no quería sacarlos, pero me encantaba sentir como volvían a entrar mientras me imaginaba que estaba con dos hombres. Él empezó a moverse nuevamente sin parar, lo hacía despacio, suave y de un momento a otro empezó a aumentar el ritmo y se sentía inigualable fue tan rico que me hizo llegar, él al sentir como caían mis fluidos en el vibrador bajando hasta su mano, empezó a moverse cada vez más rápido hasta que lo sacó y sentí su semen en mi espalda, fue una sensación inexplicable. Caímos tendidos en la cama sin hablar, solo se escuchaban nuestra respiración agitada.
Después de esto nos duchamos y decidimos acostarnos un rato en la cama, pero al llegar a la cama era tan grande la excitación que hicimos el amor nuevamente, más despacio, con más besos y caricias.








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login EntrarMe encanto tu relato que riko vivir una experiensa de un trio pero con estos relatos tan exitantes dan ganas de animarce uno yo soy hetero y me gustaria vivir una experiencia de esas saludos