Una Navidad Diferente
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 8 min de lectura calendar_today Enero de 2016

Una Navidad Diferente

Estaba impaciente en el aeropuerto pues el viaje que esperaba estaba un poco demorado, me paré del asiento de la sala de espera y me dirigí a una librería, recorrí los estantes de exhibición pero ante la pila de libros que había opté por comprar una revista, también había muchas para....

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Estaba impaciente en el aeropuerto pues el viaje que esperaba estaba un poco demorado, me paré del asiento de la sala de espera y me dirigí a una librería, recorrí los estantes de exhibición pero ante la pila de libros que había opté por comprar una revista, también había muchas para escoger sin embargo me llamó la atención una revista que en su portada tenía una modelo casi desnuda , era una chica de color poseedora de una silueta espectacular. Sus curvas insinuantes y muy sexis eran una invitación al pecado. La compré y me dispuse a hojearla mientras llegaba el vuelo. No acababa de hacerlo cuando los altoparlantes del aeropuerto anunciaron la llegada del vuelo 547 procedente d Madrid. Abrí mi bolso y saqué una cartulina que traía enrollada con el nombre de la persona que esperaba. Su nombre era María del Pilar y era la nueva esposa de mi tío Eduardo. Había un pequeño problema, no tenía ni idea quien era y como era. Me imaginé en primera instancia una mujer cuarentona , quizás un poco obesa, de gafas y peinado informal, una mujer común y corriente. Cuando los pasajeros llegaron al sitio donde estaba distinguí una mujer elegante, alta y de buen porte, cuál no sería mi sorpresa cuando se dirigió a mí y con voz de acento español me pregunto si yo era Clara. Asentí con voz entrecortada , me abrazó y me dio un beso en la mejilla. No lo podía creer, estaba ante una despampanante mujer, era alta de una belleza deslumbrante, y su cuerpo era espectacular. Me tomó del brazo y me llevó a esperar el equipaje. Una vez superado este trámite tomamos un taxi y nos dirigimos a mi apartamento , en el corto trayecto me pidió que la llamara Pili y mirándome a los ojos me dijo en un tono muy bajo que era muy bonita y colocándome una mano en mi pierna me la apretó con firmeza, yo sentí que me excitaba pero me quedé callada. Cuando llegamos al aparta estudio me asaltó una duda. Yo no tenía sino una cama grande y un sofá cama que pensaba habilitar para mi huésped, pero al bajar las maletas y no tener donde colocarlas Pili las acomodó en el sofá de tal manera que sólo quedo disponible mi cama para dormir. Sentí mariposas en mi estómago, sería que tenía que compartir la cama con esa belleza de mujer ? Pili sacó de una maleta pequeña una botella de vino y con gran naturalidad me pidió que la acompañara a un brindis por el viaje sin contratiempo y por haber encontrado una sobrina política tan preciosa. Creo que me ruboricé pues ella sonriendo me dijo que la pasaríamos muy bien. En una hielera colocó la botella de vino a enfriar y despojándose de su abrigo me comentó que quería ducharse para sentirse cómoda. La ducha de mi aparta estudio estaba muy cerca de la cama y sus vidrios dejaban al descubierto a quienes lo usaban , nunca me había preocupado por eso pero en este caso la sola idea de ver esa mujer desnuda duchándose en mi baño me lleno de interrogantes. Pili con un desparpajo impresionante empezó a desnudarse delante de mí, primero fue su vestido que cayó al suelo en un abrir y cerrar de ojos, luego se zafó el brasier dejando al descubierto unos inmensos senos que terminaban en unos pezones grandes enmarcados en una areolas de un color negro. Sentí que se me iban las luces, nunca había contemplado unas tetas tan maravillosas. Mire hacia la parte de bajo, unas tangas rojas que tenían un hilo dental en su parte trasera dejaban ver un par de nalgas turgentes y de un color miel. El hilo se metía entre esos glúteos como un delgado límite y solo tapaban el apretado ano en ese culo hermoso. Se metió a la ducha y empezó a bañarse, al empezar a jabonarse empezó a frotar sus senos y sus manos deslizándose en sus hermosas tetas empezaron a acariciarse sus pezones que como si obedecieran a un impulso predeterminado se irguieron como dos estandartes parados y desafiantes. Casi petrificada en mi cama veía como Pili me mostraba ese cuerpo deslumbrante y con sus atrevidos movimientos me incitaban a abrazarlos y besarlo con pasión. De pronto su voz cálida me llamó y casi en un tono de súplica me pidió el favor que le alcanzara el jabón pues se le había caído y sus ojos llenos de espuma no le permitían ver donde estaba. Timidamente me acerque a la ducha , tomé el jabón y se lo alcancé. Al verla de frente pude apreciar toda su belleza, sus senos turgentes eran una tentación, sus pezones erectos provocaba chuparlos y acariciarlos sin limitaciones, y su sexo era de locura. Un monte de Venus espléndido adornado con una mata de vello púbico negro y ensortijado dejaba ver unos labios vaginales abiertos y carnosos y arriba de ellos un clítoris prominente resaltaba erecto como un pequeño pene de un rosado intenso. Me retiré de la ducha y seguí disfrutando de esa belleza. Al salir de la ducha me pidió el favor que le alcanzara una toalla y la secara en su parte posterior. Tomé la toalla y temblando de la emoción la sequé como pude. Pili no sentía el más mínimo recato de estar desnuda a mi lado. Se acabó de secar, hizo un turbante con la toalla y la colocó en su cabeza, tomó una camisola y se la medio colocó, luego tomó dos copas y sirviendo el vino espumoso propuso un brindis. Las escenas que había visto me habían excitado demasiado, sentía un nudo en la garganta, las manos me sudaban y un inquietante hormigueo en mi cuerpo me llenaba de emociones encontradas. A pesar de estar en un clima ligeramente frío yo estaba acalorada, tomé de un sorbo el trago de vino, lo sentí como un delicioso líquido que disipaba mi calor. Luego Pili sirvió otro trago y acercándose a mi me pidió que la dejara admirar mi pelo. Sus manos empezaron a acariciar mi cabellera y en un descuido sus manos se deslizaron hacia abajo rozando mis senos que ante las escenas vividas ya tenía los pezones erectos, suavemente desabotonó mi blusa y con una facilidad pasmosa desabrochó mi brasier, mis senos quedaron a su disposición, los buscó ansiosamente con su boca y empezó a lamer mis pezones erectos, con suaves movimientos alrededor de los pezones fue llevándome a un estado de frenesí inexplicable, mientras su boca se deleitaba con mis senos sus manos ansiosas se deslizaron a mi sexo, suavemente me despojó de mis tangas, sus dedos empezaron a explorar mi vagina, estaba muy húmeda, impregnada de todos los líquidos que mi excitación habían producido. Primero fue su dedo índice, penetró muy suave creándome una sensación de placer deliciosa, luego fueron dos dedos los que se alojaron en mi vagina que ahora estaba encharcado de secreciones vaginales, ella sacó los dedos , los chupó con ansia y volvió a incrustarlos, ahora fueron tres, los movía dentro de mi vagina en movimientos circulares haciendo un movimiento más intenso cuando se aproximaba a mi clítoris. Sus caricias me enloquecían , desesperada empecé a frotar mi clítoris .En un movimiento desesperado producto de mi excitación cogí la cabeza de Pili y la acerqué a mi vagina, ella empezó a lamer mi sexo y su lengua comenzó a explorar mi vagina, no podía controlar mu lujuria, apretaba la sabana de la cama para atenuar la arrechera que tenía, me mordía los labios y acercaba más la cabeza de Pili a mi sexo pues quería que penetrara en él para saciar mi lujuria. Los lengüetazos de Pili empezaron a surtir efecto, de un momento a otro la mente se me obnubiló, miles de estrellas brillantes pasaron por mi cabeza y un orgasmo me sacudió violentamente dejando toda una descarga emocional en la boca de Pili, sus movimientos acompasados me sacaron no uno sino tres orgasmos seguidos que me dejaron sin aliento. Pili con sus labios llenos de secreciones vaginales me besó en la boca y la dejó impregnada de ese producto de mi lujuria. Tomó las dos copas y sirvió otro trago. La champaña helada resbaló por mi garganta rápidamente , disipó un poco la sed pero no la calmó. Pili sirvió otro trago y lentamente nos tomamos el contenido .El alcohol me produjo una somnolencia repentina pero Pili era una mujer muy ardiente. Antes que el sueño me venciera volvíó a besarme y sus manos nuevamente fueron a parar a mi sexo. Me dio vuelta y besándome en la nuca empezó a deslizar sus labios por toda mi espalda. Sus manos se posaron en mis nalgas y empezó a acariciarlas mientras sus labios seguían bajando. De pronto sus manos abrieron suavemente mis nalgas y cuando menos pensaba un dedo suavemente se insertó en mi ano, fue inesperado y al principio me dolió un poco pero luego el dedo lubricado volvió a entrar en mi culito, era solo la punta del dedo pero Lili con una maestría impresionante empezó a darle movimientos giratorios que empezaron a excitarme nuevamente, sacó su dedo y ahora fue su lengua la que se metió en mi culito deslizándose suavemente pero causándome una sensación de locura. Empecé nuevamente a sentir esa deliciosa sensación que precede al orgasmo, Lili muy atenta lo notó enseguida y haciéndome girar me colocó boca arriba, tomó una almohada y la colocó bajo mis caderas, mi sexo ahora levantado por la posición quedó a su entera disposición. Su boca fue directo a mi vagina, su lengua empezó a lamer mis labios y luego a lamer impúdicamente mi clítoris, creí que sus caricias ya las había probado todas pero en el momento en que su lengua me ponía a punto para un próximo orgasmo sentí que sus dedos penetraban mi culo. Ella con la meticulosidad de una amante empezó a girar sus dedos dentro de mi culo , fue lo máximo, esa caricia de esos movimientos atenuados pero constantes dentro de mi culo sincronizados con los movimientos de su lengua acariciando mi clítoris me llevaron al `paroxismo total. Sentí que subía al cielo y volvía y que cada una de las fibras de mi cuerpo querían estallar de emoción. Un grito ahogado por la mano de Pili en mi boca fue el epílogo del orgasmo más delicioso que haya tenido en mi vida.

Quedé exhausta, cansada pero no saciada, otros dos tragos de champaña refrescaron mi garganta, de pronto un sopor se apoderó de mi cuerpo y las dos tetas descomunales de Lili sirvieron de almohada para tomar un reparador sueño.

— oscar-eduardo

9 de enero de 2016

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