Candelaria era otra persona, esa chica esbelta y delgada de cara bonita y caderas cimbreantes era ahora una espectacular morena, la alimentación balanceada de su ama le había servido a ella para ganar unos kilos más en las partes que más lo necesitaba. Su trasero espectacular lucía tonificado, con dos nalgas perfectas que incitaban los más lujuriosos pensamientos. También su ama le había cambiado su manera de vestir , su ropa interior pueblerina ya estaba en el cesto de la basura, su ama le había comprado lencería muy sexy y su esbelto cuerpo lo complementaba una ropa interior propias de una reina que ella nunca la había imaginado. Sin embargo todavía tenía muchas preguntas que no tenían una respuesta clara, en primer lugar su identidad sexual, cuando le hizo sexo oral a su ama se había sentido muy complacida, su manera de recibir y dar caricias eran muy sensuales, suaves pero intensas, sin fuerza pero impactantes, en cambio con su amo las caricias eran más fuertes, su lengua penetraba su vagina produciendo una inmensa excitación, sus manos la atenazaban creando en ella sumisión y deseos. Era el mismo sexo oral, las caricias eran generalmente las mismas pero ella sentía emociones diferentes. Lo que si tenía claro era que disfrutaba de ambas y esperaba con ansiedad el día sábado en que ambos le ofrecían esa deliciosa recompensa por su trabajo semanal, no sabía si se habían puesto de acuerdo pero ahora su ama el día sábado se quedaba siempre recostada en la recamara esperando su desayuno en la cama, lo hacía casi desnuda pues sabía que Candelaria llegaría a despojarla de su pequeño babydoll para proporcionarle una sesión de sexo oral que la hacía ir al cielo, Candelaria había adquirido unas habilidades especiales para hacer de esos encuentros la máxima expresión de la lujuria, del placer desmedido y la satisfacción de sus deseos más oscuros. Cerca del medio día su ama se iba siempre a alguna reunión y entonces llegaba su amo para recibir de Candelaria ese inmenso placer de una sesión de sexo oral el más ardiente que había conocido, esa morena mamaba su verga con unas ganas tan intensas que lo volvía loco, su verga erecta era para Candelaria como un objeto de reverencia, Candelaria se arrodillaba ante ese falo y con sus dos manos se apoderaba de ese pene inmenso y como un niño que estrena un juguete deseado lo acariciaba, lo gozaba y no deseaba alejarse de él. Candelaria la niña que vio cómo una escena de sexo oral desencadenó una tragedia familiar veía como ahora ese mismo sexo oral le había proporcionado tantas cosas buenas.
Precisamente hoy era viernes y la proximidad del sábado le hacía sentir un cosquilleo intenso en todo su cuerpo, unos deseos morbosos y asfixiantes que normalmente confluían en su vagina,las sensaciones que sentía le hacían caer en la tentación de ir a su cuarto a masturbarse...ah…!!!! …la masturbación… otra cosa que había aprendido y que disfrutaba inmensamente, pero había un pero, un pero que taladraba su cerebro….que se sentiría cuando una inmensa verga como la de su amo penetrara por su vagina..? una cosa era sentir unos dedos delgados y delicados penetrando su conducto vaginal y otra cosa sería sentir semejante cilindro de carne penetrando su vagina y rozando todas esas paredes que estaban completamente vírgenes y desconocían muchas emociones, sin saberlo Candelaria estaba próxima a saberlo.
El tan esperado sábado llegó, pero a diferencia de los otros la pareja salió desde muy temprano, la única instrucción que recibió de su ama era que debía tener la sala bien arreglada, el comedor listo para una cena y que debí vestirse muy sexy….esta última frase la recalcó al mismo tiempo que le guiñaba un ojo, Candelaria se sintió un poquito desilusionada, todo esos deseos sexuales reprimidos no los podía satisfacer. Y tenía mucho que hacer para pretender sacar un tiempito y masturbarse intensamente. Rápido empezó sus labores para tener todo al día cuando sus amos llegaran.
Serían las cinco de la tarde cuando sus amos llegaron, su amo venía eufórico y su esposa no se le quedaba atrás , cogidos de la mano ingresaron a la casa, su amó le estampó un beso en la mejilla y su ama le cogió el mentón y dándole la vuelta le pegó una cariñosa nalgada con un ligero apretón que Candelaria sintió como un mensaje sexual cifrado. Su amo fue a sentarse al sofá favorito, se despojó del saco ,se quitó los zapatos ,luego su camisa ,quedando en una camiseta. Candelaria fue detrás de su ama que con un gesto la llamó a la cocina, ella ligeramente ebria la recibió con un beso en la boca, al mismo tiempo que con sus manos apretaba las nalgas del trasero espléndido de Candelaria. Repuesta del sorpresivo pero efusivo saludo Candelaria recibió la orden perentoria de irse a colocar la ropa más sexy de su guardarropa. Fue a su alcoba y se colocó un juego de interiores que su ama le había regalado, era un breve corpiño que a duras penas cubría sus areolas oscuras y dejaba casi a disposición sus erectos pezones negros. Su minitanga era una seda dental diminuta que por la parte delantera tenía un breve triangulito de seda que no alcanzaba a tapar toda esa vagina que adornaba su realzado Monte de Venus, algunos rizos crespos y negros se asomaban por el apretado panty, por detrás la seda dental penetraba en la raja formada por las dos nalgas metiéndose prácticamente en su culo hermoso. Encima de su ropa interior se colocó una blusa de seda blanca trasparente y una minifalda negra muy ajustada que realzaba sus caderas, su diminuta longitud dejaba ver el hilo dental cuando caminaba….definitivamente era una bomba sexual.
Cuando Candelaria regresó a la sala encontró una pequeña torta, dos botellas de champaña en una hielera, una velita de cumpleaños y sus amos charlando, riendo y acariciándose. Cuando vieron a Candelaria la invitaron a tomar una copa, ella nunca había tomado licor pero no quería pasar por maleducada y aceptó. Su ama la invitó a sentarse en el mismo sofá, mientras ella abrazaba su esposo y lo besaba en la boca con la mano que le quedaba libre empezó a acariciar la pierna de Candelaria, ella se puso nerviosa pero su ama con una amplia sonrisa la desarmó. De pronto el amo se paró para dirigirse al baño, su ama aprovechó para besar apasionadamente a Candelaria, aunque se sentía incómoda la lengua de su ama empezó a tocar las fibras más íntimas de su sexualidad. Las manos de su ama fueron a buscar su sexo y ella deseosa como estaba tenía toda su vagina húmeda. Sus dedos penetraron ese conducto lleno de lujuria, los sacó después de un breve momento, los llevó a la boca y los chupó con fruición. Parecía que estuviera degustando una deliciosa golosina.Candelaria se recostó en el descansabrazos del sofá ,se subió su minifalda, abrió las piernas y su sexo quedó a disposición de su ama que se lanzó a explorar ese sexo ávido de caricias ,chupó una y otra vez y cuando paraba para tomar un poco de aliento metía sus dedos en la vagina de Candelaria que empezó a excitarse enormemente. Las dos estaban tan entretenidas que no se dieron cuenta que el amito ya había llegado y al ver esa escena tan lujuriosa se había puesto tan arrecho que una tremenda erección lo tenía al descubierto ante las dos mujeres. La amita se incorporó del sofá y tomó a su esposo de la mano, lo sentó en medio de las dos y sacándole su verga empezó a mamársela ,con un gesto le indicó a Candelaria que la imitara, el amito quedó a merced de las dos mujeres que se alternaban en acariciar ese inmenso falo, pero el amito no quería eyacular todavía y quitándose toda su ropa se acostó en el sofá, acomodó a su esposa en su verga enhiesta y le pidió a Candelaria que se sentara casi sobre su cara, de esta manera el sexo de Candelaria quedó sobre la boca del amito que ni corto ni perezoso empezó a enfilar su lengua en la vagina de Candelaria que empezó a besarse con la amita que empezó a cabalgar sobre la verga de su esposo. Era matemáticamente un triángulo perfecto, las dos mujeres eran los lados de ese triángulo y el cuerpo del amito era la base de ese triángulo amoroso. Lo curioso era esa conjugación de colores, en medio de esos amantes blancos y rubios Candelaria quedaba como una perla negra, pronto los movimientos sincronizados de los tres empezaron a aumentar la excitación, la verga del amito estaba en lo más profundo de las entrañas de su esposa y su cabezota henchida de pasión arrancaba gemidos de placer a su esposa mientras la lengua del amito también hacía estragos en la vagina de Candelaria que llena de efluvios inundaba la boca del amito, esos jugos incitaban más al amito que empujaba se pene hacia arriba para penetrar más a su mujercita, ellas por su parte se besaban locamente trasladando todas las emociones sentidas en sus vaginas hasta esas bocas cuyas lenguas se entrelazaban en besos ardientes y lujuriosos. Y los orgasmos empezaron a llegar, primero fue el amito que lanzó su chorro de semen inundando la vagina de la amita con una porción generosa de leche caliente que avivó más los deseos libidinosos de esa mujer por Candelaria, la morena se retorcía de placer pues la lengua del amito la había puesto demasiado excitada ,su lengua le arrancaba de lo más íntimo de su ser sensaciones que nunca había sentido. De pronto su cabeza pareció estallar, una lluvia de luces multicolores atiborró sus sentidos y una sensación de ingravidez la elevó muy lejos de ese sofá, parecía haber llegado al cielo, se sentía liviana y parecía flotar, solo la ataba a la tierra las caricias y los besos de la amita que ahora se desfiguraba y parecía inmersa en una tormenta de pasión, su orgasmo fue acompañada de un largo gemido que parecía salir de lo más interno de su ser. Después llegó una aparente calma, la amita y Candelaria se bajaron de su brioso corcel y ambas coincidieron en llegar nuevamente a la verga del amito para deleitarse de las últimas gotas de semen que salían de ese glande rojo y brillante.
El amito blanco se decidió a materializar un sueño que lo desvelaba ,tumbó a Candelaria y abriéndole sus piernas empezó a penetrar a Candelaria, la chica emitió un leve gemido cuando el pene erecto penetró , después el vaivén de una copula desenfrenada empezó a despertar sensaciones intensas en esa vagina virgen , Candelaria se aferraba de las sábanas para disimular las cosas íntimas que sentía, quería gritar, quería arañar, quería decir obscenidades , quería lanzar imprecaciones impúdicas, era un torrente de emociones internas que nunca había imaginado y llegó un orgasmo intenso, era el segundo en breves minutos, con la diferencia que este era más intenso, parecía salir de más adentro, su éxtasis fue arrobador, los sentidos se obnubilaron y luego un descanso largo….un silencio reparador, pero no todo había terminado… el amito estaba muy excitado y tomando la amita la empezó a penetrar, ella enloquecida pedía que metiera más su miembro, y el amito a pesar de que empujaba su pene hasta lo más profundo de esa gruta insondable no sentía la sensación de la vagina virgen de Candelaria, decidió hacer algo que quería hace mucho tiempo un sexo anal con su esposa, soliviando un poco su tronco dejó que el culito de su esposa le diera un ángulo perfecto para romper esa entrada que parecía un fortín difícil de conseguir, sus caricias, sus besos con lengua, su saliva como lubricante y mucha paciencia fueron distendiendo ese esfínter anal apretadito, poco a poco se fue abriendo para dejar ver unas paredes rectales rosadas, su lengua se fue metiendo en esa puerta trasera , luego sus dedos y por último su verga erecta que deseaba coronar una faena apoteósica, su esposa aunque un poco adolorida empezaba a experimentar sensaciones impensables, ese trozo de carne en su culito empezaba a despertar en ella deseos impuros , Candelaria adivinando sus pensamientos arrimó a la cara de su amita blanca su sexo todavía oloroso a semen y esa aroma acabó de enloquecerla , buscó con su boca el sexo de Candelaria, metió su lengua y cada vez que la verga de su marido entraba en su culito ella trasmitía ese movimiento al sexo de Candelaria.
El clímax llegó muy pronto , el amito blanco muy excitado por haber experimentado ese sexo anal con su esposa, super complacido de haberse comido ese culito virgen y de tener dos hembras a su disposición sacó de su cuerpo ya cansado los últimos arrestos y con un despliegue casi animal aumento la velocidad de sus penetraciones hasta que llegó esa eyaculación copiosa que inundó el culito de su esposa con una cantidad generosa de semen blanco , viscoso y un poco pegajoso, su esposa pegada al sexo de Candelaria y con unos deslizamientos largos y prolongados por la vagina de Candelaria le arrancó un tremendo orgasmo casi simultáneo con el de ella. Fue un final feliz, un encuentro de lujuria y placer, una entrega mutua de dos mujeres para un hombre y simultáneamente los deseos saciados de cada uno de su integrantes. Para Candelaria fue el conocer el placer sublime de una relación sexual, para la amita blanca el conocer los insondables secretos y las sensaciones locas del sexo anal y para el amito fue el mejor cumpleaños de su vida, probar y degustar esa desvirgada de Candelaria, esa morena que ahora era su trofeo de mostrar y para completar la faena , romper el virgo del culito de su esposa que había sido tan esquivo por tanto tiempo a pesar de tenerlo tan cerca En una relación en la que todos ganan se cumple sin lugar a dudas una relación perfecta. Candelaria había recibido una recompensa muy grande por todos sus momentos de sufrimiento de su niñez. Los milagros todavía existen aún para la gente de color.








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