Hoy me desperté con el mañanero entre ceja y ceja, pero no cualquier mañanero, “La Cascada”.
Te imaginé durmiendo a mi lado desnuda dándome la espalda, suavemente me acerco y recuesto mi pecho contra tu espalda, acomodo mis piernas entre las tuyas y me pego contra tu cola; sigues dormida a pesar de estar bien avanzada la mañana. Te monto el brazo y lentamente y entre dormida me lo abrazas, haciendo que roce tus senos, los acaricio, suavemente los toco por todos los lados, muy delicadamente, mi instinto se va despertando... y el tuyo lentamente también, acomodas tu cola empujando mi pene, que lentamente se va endureciendo. Acaricio tu hermosa cabellera y luego la corro hacia la almohada, te beso los hombros, el omoplato, la espalda, ahora te retuerces y aprietas mi mano contra tus senos, yo encantado los cojo, apenas me cabe una pucheca en mi muñeca, paso de la una a la otra, sin descuidar ninguna, las acaricio, y rozo su aureola y los pezoncitos, ya están duros, al igual que mi pene, que ya se desliza entre tus piernas y siente tus jugos lubricándolo todo.
Suavemente volteas tu cabeza y te correspondo con deliciosos besos, tus labios se sienten suaves, nuestras lenguas se entrelazan y exploran al interior del otro, mi mano recorrió todo tu vientre y ahora se encuentra en tu vagina, mojadita, deliciosa, te retuerces y mi pene ya está a mil.
- Buenos días mi amor, como dormiste?
- Mmm más rico…
Y me das más besos, yo simplemente los correspondo, son deliciosos.
Levemente me empujas y quedamos boca arriba, tú a mi lado empiezas a subir tus piernas sobre las mías, ahora subes tus caderas, luego te ayudo y subes tu espalda sobre mi pecho, sigo acariciando tus senos, es que me encantan, me encantas toda.
Tu cola se mueve recorriendo mi pene, que ahora está durísimo, y trata de encontrar su camino, estiras tu mano por entre tus piernas y lo coges, lo acaricias, ahora lo guías hasta la puerta, con la cabecita toca todos tus labios, estás súper lubricada y te sigues retorciendo, lo pones en la entrada y al darme cuenta yo empujo lentamente… hhhhhhaaa!! te siento como descansas, estoy dentro de ti, pareces desfallecer, pero también yo, suspiramos.
Estás calientísima. Te sigues moviendo lentamente, vas cogiendo tu ritmo y te penetras con él, yo también me muevo pero muy poco, me es difícil maniobrar, pero disfruto el momento, cada vez te mueves más, yo también y trato de meterlo hasta el fondo, se siente delicioso, y tú lo disfrutas al máximo, lo sé por tus movimientos. Siento como respiras, acelerada, llenado todos tus pulmones, así como te estás sintiendo llena, lo sé porque te rodeo con mis brazos, acaricio tus senos, cada una de tus costillas, tu vientre y me estiro hasta tu clítoris, está alerta, lubricado y te estremeces, jadeamos juntos, al mismo ritmo, hasta quedarnos sin respiración,
- me vengo
te alcanzo a decir, aceleras el ritmo y yo trato de descargártelo lo más profundo posible… Son segundos electrizantes.
Mermamos el ritmo, nos quedamos inmóviles un buen rato mientras recuperamos la respiración, disfrutamos en esa posición sin cansarnos; mi pene lentamente va perdiendo rigidez, siento el semen bajando por mis bolitas. Ahora cambiamos de posición, nos acostamos mirándonos, nos damos besitos, nos abrazamos pensamos que todavía está temprano y nos volvemos a dormir.








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