Una noche, en la cual debiamos ir al aeropuerto, estaba con mi novia en el carro, en el momento se largó un aguacero por lo cual decidimos parar en la finca de unos familiares a esperar que el agua pasara... al fin y al cabo ya no llegariamos al vuelo. Al entrar, lo primero que hicimos fue prender la chimenea, ella que titiritaba del frio busco en mi calor, dandome un abrazo que comenzo a despertar en mi un deseo muy fuerte.
Busque sus labios, primero un timido beso... despues, una furia como el mar de leva, entre beso y beso el deseo se volvio de una brasa a una gran llamarada... Ella comenzo a quitarme la camisa, yo a ella sus ropas. Asi, cuando ya no habia mas por quitar, me lanze en busca de su cuello, mientras la beso le toco los senos y con tentadores roces de mis piernas le toco su clitoris. alli, hecha ella un humedal, comienza a hacerme sexo oral mientras que la tomo en mis brazos y tomando sus caderas formamos un 69 hasta que ninguno de los 2 puede mas con el placer.
Ella, quien es una mujer timida, no me deja mover y pone su vagina sobre mi pene, primero tomandome lentamente, luego mas rapido. buscando cada vez mas penetracion. tomando el mando, la hago venirse, cayendo sobre mi, sin aliento, y sin frio.








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