1, 2, 3,... 9 o más han sido los hombres con los que he tenido algún tipo de vínculo sexual. Estoy segura que si algún día decidiera acercarme a un confesionario el cura sin dudarlo me excomulgaría pues la experiencia que he acumulado tal vez es más de la que debería tener una joven que apenas está acariciando los 24 años de edad.
Debo confesar que por momentos este record no me hace sentir orgullosa, pero inmediatamente después comienzo a pensar en la forma como cada una de estas experiencias me han ayudado a crecer y sobre todo a conocerme. Pueden creer que hace poco más de tres años aguantaba las ganas de venirme por miedo a mojar todo... Si!, me daba tanta vergüenza venirme que esperaba y aguantaba hasta poder ir al baño (¡ estaba jodida!)
Esos 9 o más que me han ayudado a "sacar mis espuelitas" tienen algo en común... Todos han salido de guía. Blancos, morenos, altos, bajitos, paisas, rolos, costeños, han pasado por mis pequeñas y ahora traviesas manos. Con unos aprendí lo rico que es el sexo oral bien hecho, con otros lo delicioso que puede llegar a ser los agarres de cabello y el sexo fuere, usar lencería y juguetes, el exhibicionismo y demás. Ahora sí puedo decir que Sé que, como y cuando lo quiero y lo mejor de todo es que puedo esconder todos mis deseos e intenciones detrás de mi dulce e inocente rostro.








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