Inicialmente viene la etapa de romper el hielo, porque hablar de tríos con tu pareja, con la que te casaste, amas y decidiste compartir el resto de tu vida no es fácil, pero da do que habíamos hecho muchas cosas en nuestra vida sexual, nada fuera de lo común, variar los lugares, posiciones, sexo anal, jugueticos, etc., queríamos ver algo más, algo que le diera más emoción a esos momentos, que rompiera la rutina, ambos odiamos la rutina, por lo menos en nuestra vida sexual.
Hablamos lo que nos gustaría hacer y entre charla y charla descubrimos que teníamos una curiosidad común hacia los tríos, aunque yo de soltero ya había tenido esa experiencia, mi esposa jamás lo había hecho, entonces ella obviamente comenzó a preguntarme como había sido esta experiencia, aquel trio había sido con dos amigas, ella al escucharme comenzó a revelar su gusto por la belleza femenina, sin embargo yo no me quede sin preguntar si a ella le llamaría la atención un trio Hombre-mujer-hombre, esperando su respuesta, la cual esperaba que fuera NO, aclaro, no por egoísmo o machismo, sino porque no me siento cómodo con otro hombre desnudo tan cerca de mi o de mi esposa, ella me respondió que la experiencia que quisiera tener es con otra mujer, ya que el hombre ya lo había elegido y ese era yo, en resumen, me aclaro que no se veía en brazos de otro hombre.
Aclarado el tipo de trio que queríamos, empezamos a pensar con quien podría ser, esta parte realmente no es fácil, aunque ya había tenido esta experiencia, yo estaba en la misma posición que mi esposa, en aquel entonces no tenía ningún lazo sentimental con aquellas chicas, por lo tanto meter otra mujer en nuestra cama era un tema serio y debíamos tener bien claro con quien debía ser, por lo menos esta primera experiencia.
Inicialmente y cabe anotar, cuando hablas de hacer un trio con tu pareja deben estar muy seguros de lo que sienten el uno por el otro, tema claro para los dos, también la confianza con tu pareja, no crean... y que tal que le gusten más las mujeres?, jajaja, eso es un riesgo, o que tal que tu esposa piense que tu disfrutaste más del sexo con la otra chica, jajaja, también era una posibilidad, pero poco a poco fuimos aclarando todas esas incógnitas que rodean el tema, dedicamos buen tiempo a documentarnos, en foros, paginas, libros y hasta en páginas porno que tenían relatos, ahí nos dábamos cuenta que relato era real y cual relato era peliculero, jajaja, pero el documentarnos nos ayudó bastante como pareja a convencernos de querer hacerlo y lógicamente los tips que daban en todos estos medios nos sirvieron bastante.
Y ahora con quién?, esa era la parte complicada, pues aunque en muchos de los lugares donde nos documentamos aconsejaban que no fuera alguien conocido o amig@, queríamos que al contrario fuese alguien de confianza, por lo menos para uno de los dos, en la ciudad que vivimos no es fácil algo así, aunque yo soy de aquí, mis amigas son muy conservadoras, o por lo menos eso aparentan, jajaja, entonces al pasar el tiempo seguíamos hablando casi a diario del tema, mi esposa, que no se queda quieta, por su lado ya había pensado en alguien, ella siempre tuvo una muy buena amiga con la que le gustaba salir a tomar y bailar, la pasaban muy bien y pues ella de hecho en algunas ocasiones trabajaba de acompañante y en ocasiones le compartía sus locuras, entonces se fue convirtiendo en la candidata más cercana, para mi esposa ella llenaba los requisitos, tenía experiencia, era extrovertida, era linda y mi esposa admiraba su porte y su cuerpo y sobre todo le tenía tanta confianza como para compartir a su esposo con ella.
Pues mi esposa se puso a la tarea de contactarla, hablarle de nuestros planes y lógicamente si le interesaba, yo solo la había visto una vez, en un viaje que tuvimos en Bogotá, se contactaron y salimos a tomarnos unos tragos, mi esposa en varios viajes anteriores me había contado que quería que la conociera en persona, pues ya me había hablado muchas veces de ella, a mí me sonó la idea, y comenzaron los preparativos, cuando y como que íbamos a hacer esta primera vez.
La fecha fue llegando y nosotros preparamos todo, la casa la habitación en fin, a pesar de ser su amiga, mi esposa se notaba más nerviosa, aunque salían mucho en el pasado ella nunca le demostró a ella mucho interés en vivir algo remotamente similar a lo que su amiga vivía a nivel sexual, esto le revelaba una nueva faceta a su amiga, la verdad yo también estaba nervioso, no sabía cómo actuar con su amiga, pues cuando ella me conocido, también de los nervios, fui un poco serio y acartonado, jajaja y ahora la estábamos invitando a tener un trio con nosotros.
Para tener un trio, la regla principales que exista un gusto mutuo, esto no es secreto, y obviamente mi esposa lo tenía claro pues cuando me hablo de la posibilidad de que fuera con su amiga sabía que ella era una mujer bonita que lógicamente me gustaría, al punto de medírmele a un trio con ella, dadas las cosas y con ella ya en nuestra casa, comenzó la convivencia en el día, ya que ella viajo desde la noche anterior de Bogotá y llego en la mañana a nuestra ciudad, ese día había partido de Colombia, era el mundial de Brasil, por lo cual compre cerveza y nos vimos el partido, ella, mi esposa y yo, eso ayudo a romper un poco el hielo y a entrar en confianza, aunque la amiga resulto también estar nerviosa, pues sorprendida de su amiga (mi esposa) la cual la invitaba a un trio con quien es su esposo ahora, conociendo como es ella con sus relaciones anteriores, por lo tanto no sabía su amiga si acercarse o no a mi o de qué manera hacerlo, pues temía que mi esposa no se sintiera cómoda con la situación.
llego la noche, todos ya listos para entrar en acción, decidimos primero estar en la sala, escuchar algo de música, vera algunos videos musicales, la idea de mi esposa era que su amiga, teniendo experiencia como acompañante, tomara la iniciativa con un baile sensual o algo así, jajaja, pero su amiga estaba súper nerviosa, mi esposa casi que tenía que impulsarla a que bailara con nosotros, que se pegara un poco a mí, jajaja, su amiga de a poco se fue acercando a mí y yo aprovechaba para tocarla, acariciarla y que ella fura perdiendo el miedo a sentir mi piel contra su piel.
Empezó la nerviosa seducción entre los tres, porque algo si teníamos claro, la idea era divertirnos los tres, siempre lo tuve en mi cabeza y en todo momento halle la forma de tocarlas a las dos al mismo tiempo, pero su amiga finalmente decidió ponerse frente a mi esposa y empezar con ella, se besaron y acariciaron, de hecho con mucha pasión, jajaja, ahí me di cuenta que su amiga como que le traía ganas a mi esposa hace tiempo, jajaja, pues los besos y caricias se prolongaban y de no ser porque decidí entrar en el juego me hubiera tocado verlas comerse solo a ellas, jajaja.
Y así fue, pero al ver a mi esposa notablemente cómoda y excitada, empecé a acariciar a su amiga en la espalda, mientras ella poco a poco besaba el cuerpo de mi esposa, bajando por sus senos, su torso, su cintura, hasta llegar a su vagina, la cual empezó a besar, ya estando ella en esa posición, de rodillas, yo tome acción, le separe un poco las piernas y acostándome en el suelo boca arriba empecé a hacerle sexo oral, la escena era realmente de película, pues los tres lo disfrutábamos mucho y nunca nos imaginamos estar en estas.
Ya calentados los ánimos, empezamos a variar las posiciones, mi esposa me empezó a hacer sexo oral, mientras ella y yo nos besábamos, de repente decidimos subir a la habitación, pues nuestra cama es grande y cómoda, y estando allí, las posiciones variaron, mi propia esposa me dijo que penetrara a su amiga mientras ella me besaba, fue extraño al principio, penetrar otra vagina que no fuera la de mi esposa, pero se sintió bien, mi esposa estaba muy excitada con la escena, pues me besaba apasionadamente mientras sentía como penetraba a su amiga, cambiamos de posición, ahora, la teníamos en cuatro, mientras le hacía sexo oral a mi esposa yo la penetraba desde atrás, podía ver como mi esposa disfrutaba cuando su amiga le lamia la vagina y el clítoris y yo la empujaba desde atrás.
por fin mi esposa decide hacerle sexo oral a su amiga, ella se acomodó con una sonrisa nerviosa, pero se le notaban las ganas de que sucediera y algunos instantes después ella ya estaba gimiendo de placer, se notaba que le encantaba, me sorprendió la destreza que mostraba mi esposa haciéndole sexo oral a su amiga, siendo esta su primera vez en algo así, yo estaba disfrutándolo mucho, aunque todos estábamos muy alcoholizados, pues llevábamos prácticamente todo el día tomando cerveza, jajaja, pero bueno, las cosas fluían bien para ser nuestra primera experiencia.
tuvimos sexo fuerte por un par de horas, nos relevábamos de posición, hasta que el cansancio nos empezó a vencer, lo más chistoso fue que la amiga de mi esposa, obviamente por el largo viaje de la noche anterior y la cantidad de cervezas que tomo durante el día no dio más, pero de qué forma, hubo un momento cuando la tenía en cuatro, penetrándola desde atrás, mientras besaba a mi esposa, note que no tenía ella movimiento alguno y estaba muy callada, mi esposa también lo noto, cuando de pronto dejo de besarme y fue a mirarla, oh sorpresa, estaba profunda, tanto así, que simple y literalmente, le saque mi pene, le baje el culo hacia la cama, la acomodamos, la arropamos y ella parecía muerta.
Ni modos, mi esposa y yo, alborotadisimos seguimos la faena al lado de ella, estábamos muy excitados y deseándonos el uno al otro, fue súper genial, total era un fin de semana de puente, su amiga acababa de llegar y no tenía afán de irse, así que dijimos, mañana será otro día, mas descansados todos y con menos licor, vamos a proponerle intentarlo otra vez.
Continuara...








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1 comentario
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login EntrarBien rico el relato. Nosotros también hicimos un trio con una amiga de ella y fue muy excitante