Camila Y Una Deliciosa Venganza De Nuestra Amiga
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 25 min de lectura calendar_today Agosto de 2016

Camila Y Una Deliciosa Venganza De Nuestra Amiga

Era un número desconocido el que llamaba, conteste y la voz desconocida de una mujer: -Hola niño, como estas? No identificaba quien era por la voz. -Hola, Con quien hablo? -Ya te olvidaste de mí? -Tan bien que la pasamos en esas noches alocadas. -No, no sé con quién hablo. Se rio, burlándose....

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Era un número desconocido el que llamaba, conteste y la voz desconocida de una mujer:

-Hola niño, como estas?

No identificaba quien era por la voz.

-Hola, Con quien hablo?

-Ya te olvidaste de mí?

-Tan bien que la pasamos en esas noches alocadas.

-No, no sé con quién hablo.

Se rio, burlándose y me respondió.

-Soy Camila, la amiga de Paola, recuerdas que salimos unas veces los tres y nos conocimos en el apto de ella.

Sí que era inesperada una llamada de ella, pues no tenía noticias de Paola en mucho tiempo y menos que me llamara una de sus amigas.

-Hola, como has estado, a que debo el gusto de la llamada?

-Lo que pasa es necesito pedirte un favor y por recomendación de ella sé que tú puedes hacerlo.

-Pues dime que es.

-No quiero hablar esto por celu así que hagamos una cosa, veámonos mañana en la noche como a las 8 y te cuento bien, puedes?

Me pide ayuda con algo y me lo quiere decir en persona, además es amiga de un viejo amor, es sospechoso.

-Mañana…. Si, claro, dime dónde?

-Nos vemos en cosmocentro, en la plazoleta de comidas, por la entrada del casino.

No tenia noticias de Paola hace mucho tiempo, como unos seis meses, nuestro último encuentro no fue el mejor, otra persona de mi pasado se había interpuesto y a pesar de que solo éramos amigos con derechos, la pasábamos muy bien, ella sabia que tengo esposa y eso facilito mucho esa relación clandestina y de complicidad. Nos conocimos en el trabajo y desde que nos vimos hubo química entre nosotros, disfrutamos de muchas salidas y realizamos nuestras más locas fantasías, era la mujer perfecta para disfrutar de todos los planes.

Recuerdo que lo hicimos muchas veces en su apto, con la disculpa de estar trabajando en unos informes, su mama ni nos molestaba, recuerdo que con ella fui por primera vez y algunas mas a un club swinger. Pero fue precisamente allí donde empezó a terminarse todo.

Llegue puntual a la cita y unos minutos después llego Camila, sonriendo y me saludo de beso en la mejilla. Es una mujer joven agradable, sencilla, pero según Paola de pocos amigos y salía muy poco a divertirse, habían trabajado juntas, tenían una buena amistad ya que Paola era como un Imán para hacer amigos, pero solo dejaba acercarse a su confianza a muy pocos.

-Vamos y nos tomamos algo allá en los barcitos, para hablar más tranquilos.- Me propuso.

Mientras nos dirigíamos a las mezas algo me decía que había algo raro en todo esto. Nos sentamos en las mezas con vista a la calle y ella se adelantó a pedir una jarra de cerveza.

-Debes estar intrigado por mi llamada y haberte citado para hablar.

-La verdad… Si.

-Esperemos a que llegue la cerveza y te digo lo que te quiero pedir.

Ese silencio inquietante a la espera de algo es desesperante, estaba nerviosa, su blusa con escote insinuaban sus pechos pequeños levantados por su brasier, no era una mujer bonita, más bien normalita, aun así tiene unas lindas piernas que las resalta más con esa falda de jean que viste, su cuerpo delgado es atractivo.

-Que sabes de Paola? Me atreví a preguntar.

-Te habías demorado en preguntar.

-Ella está bien, trabajando juiciosa y viviendo con su mama.

-Esta con alguien?, se casó? o esta sola….

-Tiene un novio y está bien con él. Por qué?, es que ya no se hablan, ni se escriben?

-Tú deberías saberlo, ella no me volvió a responder ni el whatsapp, ni el correo, ni el face.

-Por algo será.- Me respondió frunciendo el ceño.

No pregunte nada más, era lo mejor. Por su gesto sabía que no me diría mucho.

Llego la cerveza, nos la tomamos lentamente y me conto de sus cosas, del trabajo, de sus estudios y del nerd de su novio, que solo quería estudiar y no tenía mucho tiempo para divertirse, solo para sexo con ella.

Después que termino su vaso le pregunte: -Entonces que es lo que quieres decirme, cual es el favor.

Sonrió algo nerviosa y con malicia.

-La verdad no sé cómo decirte esto, pero lo voy a decir sin rodeos.

-Quiero que me acompañes a un sitio, me invitaron a una fiesta y quiero ir acompañada, es una fiesta para adultos.

Vaya sorpresa, que me iba a imaginar ese tipo de invitación, hace rato no voy a una.

-Y por qué pensaste en mi para que te acompañara?

-Porque no conozco a nadie de confianza y que se atreva para acompañarme, mi novio es muy aburrido y con el no disfrutaría ir, me diría que no de una. Además Paola me lo recomendó a usted.

-Cuando y donde es la fiesta.

-Es hoy, en el sur, en una casa de ciudad jardín.

-Por qué quieres ir?

-Bueno es que quiero experimentar cosas nuevas y disfrutar de experiencias que no he vivido. Como dijo una amiga, solo se vive una vez, la vida va pasando y te pierdes de experimentar muchas cosas por temor o prejuicios.

-Me imagino que amiga fue-. Esto se ve muy sospechoso, de eso tan bueno no dan tanto, pensé desconfiando de esta invitación.

Pedimos unas cervezas más y nos dirigirnos al sitio. Le habían enviado la invitación a través del celu, tenía un código y el cover había sido de 80 mil. En sus salidas con nuestra amiga en común Camila había disfrutado mucho, sobre todo a bailar, salían mucho en grupo con sus novios. Esa semana ella le había contado de la invitación a la fiesta y Camila al no conocer de ese tipo de eventos estaba con temor a asistir, pero tener de amiga a Paola significaba acompañarla en sus locuras y poco a poco se fue dejando llevar, según me contaba.

-Ella va ir.

-No lo creo, me dijo que no había podido cambiar el turno en su trabajo.

-Hasta donde estas dispuesta a llegar.

-Creo que solo quiero ver y saber como es ese tipo de fiestas.

Llegamos a una de esas casa lindas y grandes de ese exclusivo barrio, por el citofono de la calle nos anunciamos, pidieron un código que ella tenia en su celu y me imagino que por la cámara de seguridad confirmaron que éramos pareja y estábamos solos.

Pasamos a la puerta de la casa, una pareja con antifaz y en ropa interior nos abrió y nos dio la bienvenida.

-Adelante bienvenidos, somos Jorge y Sandra, queremos que disfruten del sitio y del evento.

Una pareja madura, ella rubia de unos 40 pero bien conservada, se le notaba el ejercicio y la cirugía, llevaba una lencería roja muy pequeña, unos grandes y provocativos senos de silicona. Él como de la misma edad, alto y de buen estado físico.

Nos pidió los nombres, nos entregó una ficha y una caja para guardar la ropa.

-Hoy la temática es de antifaces y lencería roja o blanca, cual color prefieren-. Nos dijo ella.

Camila pidió la blanca, estaba muy callada, solo me miraba y escuchaba atentamente lo que decía la anfitriona. Nos cambiamos en una salita improvisada con paneles que separaban una salita del resto de la casa. Camila busco el baño para cambiarse. Se escuchaba música al fondo y más personas adentro.

Camila salió del baño con esa lencería blanca bastante sexy, una tanga muy pequeña y el brasier muy pequeño que solo tapaba un poco más de sus pezones. Nos pusimos el antifaz, tomamos unas chanclas y buscamos a la anfitriona para guardar nuestra ropa.

Nos recibió la caja y nos dirigió al salón principal, -Pueden pedirle el licor de su preferencia a la mesera y que disfruten de todo- nos dijo mientras entrabamos en una gran sala con muebles y cuadros de una casa normal.

Habían unas seis parejas y al fondo se escuchaba algo de más gente.

Todos nos miraron como analizando nuestras imperfecciones corporales, no tenía nervios o miedo, ya había vivido esto antes, pero si era rico sentir esas miradas al tiempo.

Camila estaba nerviosa, lo sentía en sus manos que apretaban mi brazo, una mujer muy atractiva de tanga negra y dos círculos pintados en los pezones de sus senos nos invitó a sentarnos en un sillón en la gran sala, pedí aguardiente y limonada.

Como no era un club swinger como tal, más bien una lujosa casa adaptada para este evento, le daba un ambiente más cómodo y familiar, había muchas luces, aunque con las máscaras a quien le importaba tanta luz.

En la parte de afuera habían dos meseros, otra mujer con un buen cuerpo e igual a la que estaba adentro y un tipo atlético en bóxer y corbatín.

Camila se tomo dos tragos seguidos de aguardiente, le dije que le ayudarían pues estaba muy nerviosa. Salimos a conocer el jardín y la piscina que estaba atrás de la casa, además un lindo yacusi. Nos paramos al lado de un pequeño pino y detalle mejor a Camila. Con esa pequeña lencería blanca se veía muy provocativa, aunque no es una mujer bonita su cuerpo delgado y esas lindas piernas atraen a cualquiera.

-Cómo te sientes? Estas nerviosa?

-Si estoy nerviosa, esto es fuerte, me siento desnuda frente a todos. Todos me miran y me da pena.

-Por lo menos tienes el antifaz para que te ayude un poco y disimules los nervios, solo disfrútalo,

esta primera vez es así.

-Es una sensación agradable, pero igual me da pena.

-Tomate un trago más y eso te hará calmarte y tomar más confianza.

-Como se enteraron de esto.

-Pues fue ella quien me invito y me convenció de venir. Me había contado sus experiencias y lo bueno que la había pasado, así que decidí venir. Me dijo que un médico con el que trabaja le gustan este tipo de fiestas y por eso organiza una cada mes, solo invita a sus conocidos y permite que inviten unas cuantas personas más. Que viniera con una amigo, que mi novio fijo me hacía devolver, ella lo ha aprendido a conocer, ya sabes con es ella.

-Hasta donde estas dispuesta a llegar?

-No sé.

Se sonrió nerviosamente como quien quiere probar de todo pero el miedo no la deja. Quería saber hasta dónde podía avanzar con ella.

-Me imagino que ella te ha contado cómo es esto, como es el ambiente acá, nadie te va a obligar hacer cosas que no quieres.

-Sí, eso me dijo.

-Si te invitan a bailar….?

-Lo haría.

-Y si es un reguetón.

-No pues si.

Sonreí burlándome de su gesto.

-Y conmigo… hasta donde me dejaras.

-Jaa, usted solo me acompaña, no me gustan los hombres ajenos.

-Lo dices por mi esposa?

-No. Por Paola.

-Pero nosotros no tenemos nada, ya ni siquiera es mi amiga.

-Por algo será, dejemos así mejor.

Le serví más licor y le seguía insistiendo para que me dejara tenerla, no quería solo mirar y ya. Pero sus negativas suaves me daban esperanza de que podría tener algo con ella esta noche.

Volvimos a la gran sala donde ya habían más parejas compartiendo, muchas mujeres operadas con tipos maduros, muchas mujeres bonitas y con esa pequeña lencería me calentaban mas la mente.

La anfitriona se presentó y les dio la bienvenida a todos, nos dijo que solo faltaban dos parejas por llegar y que podíamos iniciar con las actividades que tenían planeadas para la noche, así que invito a todas las parejas a la gran sala. Inicio una primera dinámica para romper el hielo y consistía en el famoso tingo tango y al que le tocara debía hacer una penitencia. Muchas mostraron sus senos, otra se atrevió a mostrar su vagina, otra con su enormes nalgas dibujo los números del 1 al 10. Se repartieron tragos dobles de wisky como penitencia, hasta se involucró la anfitriona dejando que le besaran sus senos. Después bailamos, pidieron que apagaran las luces y muchos empezaron sus faenas en la penumbra del salón.

Ya estaba muy excitado con lo que veía, se lo hice sentir así a Camila, quien ya estaba más relajada y no le importaba que me le pegara tanto. Talvez los tragos ya hacían su efecto en ella, pues estábamos por terminar la caneca que nos dieron. La agarraba por la cintura sentía su aroma, su cuello, sus pequeños senos, ella no me rechazaba, pero tampoco me dejaba avanzar más, baje las manos para agarrar sus nalgas pero me las retiro. Debía ser paciente si quería tenerla esta noche.

Ya muchos bailaban desnudos, ver esas mujeres voluptuosas me excitaba más, de pronto la anfitriona dijo –cambio de parejas- a lo que un tipo tomo de la mano a Camila, mientras yo con su pareja, una mujer mayor, pero bien conservada.

-Estas muy emocionado-. Me pregunto sintiendo mi erección.

-Sí, es que el ambiente está bueno y las mujeres están muy buenas aquí.

Se lo dije mirando sus ojos en medio de la poca luz y el antifaz. Sonrió y me siguió hablando al oído.

-Es la primera vez que vienen cierto, no los habíamos visto antes.

-Si es la primera vez, no sabía que hacían estas fiestas por acá.

-Aquí todos somos conocidos, en cada reunión vienen dos o tres parejas nuevas, que son invitadas por alguno de nosotros. La idea es que sea algo exclusivo y que no cualquiera pueda venir, tratamos de que sea gente de bien y con educación, que seamos un grupo no tan grande, por seguridad.

-Qué bueno, pues la estamos pasando muy bien aquí.

-Ya antes habían asistido a una fiesta de estas.

-Pues yo sí, mi amiga es la primera vez que viene y está explorando sus sensaciones de vivir esto.

-Si me imagino, la primera vez siempre dan muchos nervios.

Me seguía el ritmo, se apegó más a mí, sentía sus enormes senos y su cadera, mi erección estaba al límite, una mujer atractiva y con ese ambiente tan caliente más buena la veía.

Termino la canción y la anfitriona anuncio el show. Todos nos dispusimos a sentarnos, la mujer se despido con un -gracias y que sigan disfrutando de la noche-

Camila se tomó un trago más, estaba como alterada, como agitada y me dijo al oído –Esto siempre es así-

-Si, por qué??

-Es por lo que he visto y lo que me dijo ese hombre con el que estaba bailando.

-Pues estas viendo a las parejas disfrutar y no les importa que las vean, a eso vinieron, que te dijo el que te tiene asi.

-Que si quería estar con el y su esposa, para que la pasáramos rico, que desde que me vio le guste y que quería besarme todo el cuerpo.

-Tú que le dijiste.

-No pues nada, que me dejara pensarlo a ver qué pasaba.

-Estas contemplando la idea de estar con ellos-

-No sé, es que todo esto es tan fuerte, tan raro, tan emocionante.

-Es nuevo para ti, por eso estas así como alterada, con todo lo que estás viviendo.

-Y que más te dijo…

-Que ojala siga viniendo, que le de mi contacto para enviarme las invitaciones…

-Te quiere es comer aquí o después, pero te tiene las ganas.

-Pues el señor no está mal, es un hombre atractivo y me rastrillo su cosa, casi me la mete con todo y la tanga.

-Que te dijo ella, es una señora conservada, como una cuchibarbie.

-Pues no mucho, que querían hacer unas reuniones exclusivas, aquí como que se conocen todos.

Llego el show con una hermosa mujer blanca, con un cuerpazo, rubia, grandes senos y buena cola, vestida de policía y un hombre trigueño vestido como de preso, con esas rayas blancas y negras.

Bailaron al frente de todos los asistentes y se fueron quitando la ropa poco a poco. Ella completamente desnuda fue un placer verla, que cuerpazo el de esa mona, cuando llego a mi lugar y se sentó en mis piernas no dude en acariciar esas grandes tetas, de silicona pero muy lindas y provocativas, esas grandes nalgas blancas cubrieron toda mi cadera, era la estriper más linda y más buena que había visto en una fiesta así.

El man paso también por todas ellas y cuando llego donde Camila le puso la mano en su miembro y le toco la vagina por encima de su tanga, ella como asustada solo dejo la mano quieta en el bulto y se dejo tocar sin problema.

El show siguió hasta que la pareja término haciendo sexo en vivo, como deseaba ser yo el que penetrara esa mona tan buena, hicieron algunas poses más hasta que el man la puso en cuatro y la embistió durísimo, ella gemía duro, hasta que el de derramo en su espalda, estuvo bueno el show.

Camila se terminó la caneca de licor, estaba ya alegre, estaba desinhibida, se agarraba fuerte a mí y me abrazaba, se estaba calentando ya. La bese y me correspondió el beso, acaricie sus piernas, su abdomen, sus senos, no me rechazaba, se me daría el poseerla, baje la mano hasta su tanga, estaba mojadita, la metí para tocar su vagina, estaba húmeda, que rico, tenía unos pocos pelitos antes del clítoris, empecé a meter los dedos para mojarlos más y masajear su clítoris, ella soltó un gemido suave, exhalaba aire fuerte.

-Sigan disfrutando de la fiesta, aún falta más, la noche es joven.

Nos interrumpió la anfitriona con su anuncio, algunas parejas fueron saliendo y otras se quedaron para seguir bailando. El tipo con el que bailo Camila estaba mirándonos, no le quitaba la vista a ella, se acercó la mesera y pregunto si queríamos algo más, le pedí una caneca más de aguardiente y más limonada.

-Vamos a conocer el resto de la casa-. Le dije con la intensión de seguir en lo que estábamos.

-Bueno, pero déjame tomar agua primero, esperemos a que la traigan, ya he tomado mucho.

Nos dirigíamos al segundo piso cuando una voz a las espaldas dijo

–Para donde van bandidos y una carcajada-

Era ella, nuestra amiga en común, me puso algo nervioso su presencia y me sacaba de dudas.

-Hola mi Pao, pensé que no vendrías.

-Si vine, no me podía perder tu primera vez aquí. Para donde van, ya se van a comer los dulces. Y su sonrisa burlona típica de ella nos interrogaba, me miro con esos lindos ojos verdes detrás de ese antifaz y me saludo. -Como estas, estas como perdido-

-Bien, la perdida es otra, que no contesta los saludos.

-Ya dejemos eso, vamos es a disfrutar la fiesta, a lo que vinimos.

-Se llevó a Camila de la mano y nos llevó a la sala de nuevo.

Paola es blanca, acuerpada, de caderas anchas, una cola grande, pero senos pequeños, el cabello negreo y largo resaltan sus ojos verdes tan cautivadores y su personalidad sencilla pero de carácter fuerte la hacen atractiva, es como un imán para la amistad con los hombres, pero solo deja acercarse al que la cautiva, la hace sonreír y le da confianza.

Me presento a su acompañante, un tipo joven de unos 24 años a lo mucho, me pregunto cómo había notado a Camila y le conté todo lo que había pasado desde que llegamos, lo demás se lo deje a ella para que le contara a su amiga como se sentía.

Seguimos bebiendo y hablando de todo un poco, estaba frustrado porque Paola había frenado mis intenciones con Camila, ya con ella allí era poco probable que Camila quisiera seguir con lo que iniciamos, salimos a bailar y le dije Camila si podíamos seguir en lo que estábamos.

-No, es mejor que no, Paola está aquí y eso me incomoda, además te estas aprovechando que se me subieron los tragos a la cabeza y que estoy emocionada con todo esto.

-Sabias que ella vendría cierto?-. Le pregunte.

-Sí, aunque hoy temprano me dijo que no podía venir, no le creí mucho.

-Entonces me vas a dejar así iniciado, eres muy cruel, me trajiste para eso o estas ayudando a tu amiga a burlarse de mí.

-Lo quería hacer contigo pero llego ella y ya sabes cómo son las cosas, no quiero tener el hombre de mi amiga.

-Y dale con eso, no soy su hombre, ya sabes que tiene otro y está aquí con ella.

-Si pero igual, eres de ella, es una regla de amigas. Te pedí que me acompañaras porque Paola me lo sugirió, dijo que eres un hombre en el que se puede confiar y respetuoso, que eres un buen cómplice para estos planes y que me harías sentir cómoda aquí.

-Pues gracias por el concepto que tiene de mí, pero en serio me vas a dejar así, no ves que eso es perjudicial para la salud de un hombre-. Suplicaba que cambiara de opinión, mientras le hacía sentir lo excitado que estaba.

-Vaya y se mete a la piscina, con eso se le pasa-. Me quería pegar un tiro, porque apareció ella, no podía llegar más tarde.

Se terminó la canción y Paola la tomo de la mano -Perdón me la llevo, vamos al baño-.

Se demoraron bastante, el man acompañante no decía nada, las parejas seguían bailando y otras ya estaban en grupos para hablar. Me levante y le pedí a la mesera un cigarrillo. Me dijo que afuera en la piscina me los daban. Necesitaba fumar, asi de pronto bajaría esta calentura. Afuera en el balcón que da al jardín vi dos parejas en la piscina y una en el jakusi, fui hasta donde la otra sexi mesera y le pedí un cigarrillo. Me ubique al fondo para no molestar con el humo, un rato después sentí alguien que se acercaba y una mano me tomo por el hombro. Era la mujer con la que había bailado hace rato, -me das de tu cigarrillo-

-Si, claro. Se lo pase mientras detallaba su figura, de mujer madura y recorrida.

-Donde está tu pareja, por que te dejo solito.

-Llego una amiga y se la llevó al baño, ya sabes cómo es eso, se demoran.

-La mujer blanca que llego hace poco con el muchacho.

-Si ella.

-Si, la distingo, ha venido algunas veces, es muy divertida y sociable.

-Así es ella.

-Vamos a bailar, mi esposo quedo fascinado con tu amiga, quizás podamos compartir una buena charla.

-Ok, voy a buscarla a ver que dice ella.

-Tú quieres compartir con nosotros?

-Claro que si, me gustaría-. Ella estaba buena y con esa calentura pues mejor aún.

-Estamos arriba en una terracita del segundo piso.

Cuando me dirigía a la sala ya venía a buscarme Paola, me tomo de la mano y me llevo a unas sillas cerca de la piscina.

-Con que te querías comer a mi amiga.

Le sonreí afirmándoselo con la cabeza, sus ojos verdes me miraban con maldad, con malicia.

-Infiel, no la vuelvo a dejar salir con usted.

-Que ha pasado con tu vida en estos meses sin hablarnos. Le pregunte.

-No mucho, trabajar, aun con mi mama que a veces le dan sus achaques y disfrutar mientras sea joven y bella.

-Eso no lo dudo, y el quien es?

-Un amiguito que me gusta mucho y con el que salgo a cada rato.

-Solo amigo.

-Si solo amigo, ya sabes que no ha llegado el hombre que me ponga juicio. Él es muy joven para mi y es un niño todavía, aun está estudiando.

-Solo “amigo”.

-Que quiere saber, que si me lo como, pues si, me gusta el colágeno. Y suelta su carcajada tan contagiosa.

-Por qué no me volviste a contestar los mensajes?

-Estaba furiosa contigo, teníamos algo y lo echaste a perder, me mentiste.

-Lo sé, de debí hacerlo.

-Sabes que no me importa lo de tu esposa, nunca quise ser la única ni que la dejaras por mí, pero me mentiste, me decepcionaste y con esa otra, que me cae mal.

-Ya me perdonaste.

-No sé, hay que ver qué pasa, de pronto necesito más tiempo. Vamos con los otros, de pronto mi hombre se pone celoso por la demora.

Ingresamos nuevamente al salón, había mucho ambiente pues nos encontramos con un espectáculo de sexo entre dos mujeres, se besaban y acariciaban, era una de las hermosas meseras con una de las asistentes, ya muchos se habían quitado los antifaces, muchos estaban completamente desnudos y se acariciaban sin pudor ante el espectáculo de las hermosas mujeres. Me senté entre Camila y Paola, disfrutaba de esos hermosos cuerpos, de las caricias que se daban ese par de mujeres, se acostaron sobre la alfombra e hicieron un delicioso 69, algunos las tocaban, las acariciaban, ellas estaban concentradas en su placer sin que les molestaran esas manos que las tocaban, luego de un rato de gemidos y placer oral cambiaron a una sexi tijera, que hermoso y sexi fue ver eso, ese acto sexual tan natural era muy placentero.

Paola llevo su mano a mi pene para sentir lo duro que estaba, lo apretó varias veces y me miro sonriendo con picardía.

Se terminó el show de las mujeres, entre ellos se terminaron el licor y Paola pido que fuéramos apara arriba. Los seguí mientras conocíamos las habitaciones que solo tres estaban abiertas, estaban solas, todos estaban abajo, tenían camas grandes con solo sabanas, con televisor en cada una y con videos porno. Entramos a la más grande que tenía vista a la piscina con grandes ventanales.

Paola tomo a su hombre y lo empezó a besar apasionadamente, lo empujo a la cama, se le tiro encima, lo siguió besando y se le movía en su miembro mostrándonos esas grandes nalgas blancas. Tome a Camila por la cintura avanzando hacia su vientre, ella agarro mis brazos para no dejarme avanzar más. Bese su cuello, le daba mordiscos suaves, poco a poco fue soltando mis brazos dejándome avanzar hasta su tanga. Cuando me disponía a introducir mis manos hacia su vagina, ella se apartó y salido diciendo que regresaba. (Dejándome iniciado otra vez)

Me senté en una silla cercana para visualizar la escena mejor, Paola le quito el bóxer y empezó a chupárselo de esa forma deliciosa y salvaje que tiene para hacerlo, así como me lo había hecho muchas veces atrás. Se detuvo un momento para quitarse la lencería, para lanzarme una mirada inquietante y continuar en su gozo oral. Sentí como ganas de irme al verla disfrutar con alguien diferente a mí, pero también me gustaba mucho lo que estaba viendo, se acomodó para ponerle sus vagina en la cara y hacer un 69, de tal forma que mientras se chupaba ese miembro erecto me observaba fijamente con esos hermosos ojos verdes, su mirada me desafiaba y los cerraba ocasionalmente para mostrarme como disfrutaba lo que hacía.

Eres malvada, me estas castigando, te estas desquitando por lo que paso tiempo atrás, esa mente para realizar este desquite es hasta brillante, me tienes con rabia, con deseo, con excitación y con inquietud, hasta donde llegaras o hasta donde podre soportar.

Empezaste a gemir, era lo único por lo que retirabas tu boca de ese miembro, cada vez lo hacías más duro y me lanzabas esa mirada desafiante y burlona. Estabas llegando a tu primer orgasmo, te estremecías, sabía que al darte placer oral llegabas rápido a tu orgasmo, te gusta mucho. Un último gemido apretando tu seno, te levantaste y lo cabalgaste de espaldas a el, mostrándome como te lo introducías en esa vagina apretada, te movías fuerte y te agarrabas los senos, los gemidos continuaban y mi rabia se equiparaba con el placer.

Me enseñabas tus gestos de gozar con este momento, con ese miembro y con migo como espectador, querías que te viera y no te quitara la vista por nada, me estabas retando a ver cuánto soportaba y hasta probando mi orgullo, sonreías de placer y maldad.

Te detuviste para decir –Ven, quiero en cuatro-.

El se incorporó rápidamente, la tomo por la cintura y empezó a embestirla, ya no podía soportar mas, me levante de la silla y mire hacia la puerta, -No te vayas-. Me digiste en medio de tus jadeos.

-No me necesitas-. Le respondí dejándole ver que estaba ganando y que había cumplido su objetivo.

Se apartó de el para dirigirse hacia mí, -Te voy a dar lo que te prometí-.

Me llevo de la mano cerca de la cama, me empezó a versar el pecho hasta quitarme los bóxer, tomo mi pene erecto en sus manos para chuparlo de esa forma increíble, me castigas y ahora me premias, me llevas hasta el límite de la rabia y el placer.

Te devuelves hacia tu novio llevándome de la mano, me haces subir a la cama, te subes nuevamente en el, introduces su miembro en tus entrañas y me acercas a ti para seguir chupando el mío.

Lo introduces todo en la boca, me chupas hasta las huevas, lo disfrutas, eso me lo demostraste muchas veces, cierro los ojos para recordar este placer delicioso que me brindas, lo sacas por momentos para gemir pues además también estas cabalgando ese otro miembro. Apretó tus senos con algo de fuerza como te gusta, acaricio tu cara y tu cabello, ahora me miras con deseo y placer, estoy que estallo, me cuesta controlarme, de pronto te detienes, me pones el condón con delicadeza y me inquietas con tu mirada coqueta, -Quiero que me penetren los dos, quiero que hagan sentir lo máximo, como una perra-.

Ahora ella se sienta en su miembro de frente a el, me pide que la penetre por detrás, -Ese culito es tuyo- Me dice mirándome con lujuria.

Lleva su mano ensalivada para lubricarlo, me hago detrás de ella buscando acomodarme entre las piernas de ellos, he de reconocer que no es muy fácil esta posición, más cuando es la primera vez que lo hago, logro acomodarme buscando la entrada de su puerta chiquito, ese que tanto le había pedido antes y que se había negado pero que me había prometido que algún día seria mío. Entro despacio, la resistencia de su orificio poco a poco va cediendo, ella gime, los movimientos de su novio penetrándola desde abajo tarto de seguirlos para hacer mas fácil la embestida. Logro introducirlo todo, suelta un gemido duro, siento mi pene apretado, siento su resistencia al sacarlo e introducirlo, empiezo a embestirla mas rápido, mas fuerte y sus gemidos son mas fuertes, la tomo fuerte de las caderas, la embisto fuerte, la sensación es increíble, su culo es tan apretadito que logra excitarme muy rápido, hago una pausa, para agarrarla de su cabello como le gusta y la penetro suave.

-¡Sigan, sigan, no se detengan ¡- Pide fuertemente.

Aumento la fuerza pero la penetro despacio, el la penetra más fuerte, mas profundo y eso desestabiliza mi movimiento.

-Duro, duro, que rico, rico-. Dice entre sus gemidos.

El termina con una embestida fuerte que logra movernos, -Si mi amor, que rico le dice-.

-Dame duro por detrás, sigue, sigue-. Me pide.

La tomo fuerte delas caderas y empiezo a penetrarla duro, no puedo aguantar mucho mas, la estreches de su culo me domina, me lleva a una descarga súper placentera, una última embestida con mucha fuerza que junto con sus gemidos hacen de este acto algo único y fascinante, siento que se me todo por mi pene. Aún continúa gimiendo suavemente, respirando duro y poco a poco se dejando caer sobre su novio.

Vuelvo al retomar el control de las emociones y miro alrededor, desde atrás nos observa muy atentos una pareja, me incorporo, me pongo el bóxer y salgo a buscar a Camila.

No la veo en ninguna de las áreas de la parte baja, estará en el baño, no está allí, se habrá ido, vuelvo a subir a la habitación y escucho unas risas en una de las habitaciones, abro la puerta encontrándome a la pareja que bailo con nosotros, la pareja de show y por supuesto a Camila.

-Ven acá-. Me invita ella al verme.

-Estamos hablando de gustos y búsqueda del placer con estas amables personas-.

-Toma, ayúdame que no puedo tomar mas-. Me dice brindándome su vaso de licor.

-Tu sabias lo que tenia en mente Paola, cierto. Le dije mirándola con gesto de seriedad.

-Si, ella me lo pidió, no podía decirle que no a mi amiga-.

-Me seguirás rechazando-. Le pregunte esperando una posibilidad con ella.

-De eso hablamos después, sigamos compartiendo con ellos, estamos en un tema muy interesante-.

Continuara.

— tiago-hades

5 de agosto de 2016

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