Mi profe insiste en empezar a escribir y pues por qué no hacerlo del tema que más me motiva?
Todo comienza uno de esos días frecuentes de viaje entre Medellín (lugar de estudio), hacia mi pueblo. A eso de las 6 de la tarde y un poco más, como siempre la tardanza en salir del bus, pude observar que se montaba una chica trigueña que por su modo de vestir modesto e insinuante, me llevo a cambiar de manera informal mi ubicación en la silletería. Sentado allí a su lado, quise mostrarme como un hombre serio y poco confianzudo; sin embargo una vez transcurría el tiempo y se oscurecía el ambiente, desesperado, mi mente me llevo a iniciar una conversación. Como primero me presenté y le expresé lo bella que era.
Esta chica tenía un jeans apretado con desgastes y rotos en su piernas, una blusa corta que le permitía ver su moldeado ombligo. No tenía una ropa muy exclusiva pero su olor decía que era una chica aseada y vanidosa. De su rostro resaltaban sus labios gruesos y un pircing que movía incesantemente en su lengua y sutil maquillaje.
Ella no se mostró indiferente a mi saludo y quebramos un poco hielo, al comenzar a platicar de nuestras vidas. Ella va a mi pueblo a verse con su novio o realmente su amante, pues él tiene pareja. "ya es un hombre mayor, que me ayuda y es muy bueno conmigo" manifestó. Creo que lo anterior me dio pista de que no era una chica con principios conservadores a lo que inicié hablándole de un tema un poco más interesante (del sexo), a lo que ella asintió con una sonrisa. Le pregunte a cerca de sus encuentros sexuales más atrevidos y me confesó que tubo sexo con un novio en un cementerio (jajajaja, eso suena un poco terrible), pero lo mejor fue escucharle decir que "me encanta hacer el sexo oral". Jummm mi corazón ya estaba a mil, y de la misma manera mi verga se potencializaba, más larga y dura que nunca. Mi brazo cada vez rosaba más su cuerpo y ella no era indiferente, hasta el punto de cogernos de las manos y pasar luego a su ombligo y vientre, no dudé en abrir su cremallera y tocar su húmedos y recién salidos bellos, “que pena contigo, no alcancé a rasurarme” susurro a mi oído; su vulva húmeda como un lago y su gallito mediano y túrgido de su arreches. Creo que ya había matado el tigre, el bús llevaba el cupo casi lleno y necesitaba un par de puestos en la parte de atrás, para mayor espacio e intimidad, ya era oscuro. En la mitad de nuestro trayecto, ya habían bajado algunas personas a lo cual, inmediatamente le propuse que nos fuéramos a la parte de atrás para estar más cómodos y así lo hicimos. No pasaba un minuto de sentarnos en nuestro sitio de complicidad, que tomé la decisión de besarla, fue un beso profundo e intenso, pudiese decir que hicimos el sexo lengual. Mi verga no aguantaba mas y se la saqué poniendo su mano derecha en ella. Sin dudar la acarició con fuerza y sin mediar palabras pasó sus labios de mi boca a mi verga. Ella me lo chupaba como un caramelo, el cual presionaba para que le saliera su dulce, era intenso delicioso. solo atinaba a tocarle su cabello y acariciar su espalda. Este viaje se hacía más y más interesante, después quise agradecerle y saqué sus ricos pechos y se los chupé, su pezón duro y grande era delicioso. “Que agradable viaje”, le dije y ella insistiendo en mamármelo me manifestaba que quería que explotara en su boca, Yo muy caballero le dije que por supuesto la complacería. Faltando media hora para mi destino no aguanté mas y derramé mi leche en su boca y su cara, la cual complaciente por sus caricias se tragó. Ha sido mi mejor viaje, se hiso rápido y satisfactorio. Hoy deseo se repita.
Antes de despedirnos con un gran abrazo y profundo beso, nos pasamos nuestros números de cel, pero a los pocos días al llamarla, noté que ya no funcionaba su línea.
Pido me excusen por mi falta de redacción y la omisión de muchos detalles. Muchas cosas son indescriptibles.








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1 comentario
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login EntrarHay que seguir practicando. importante el primer paso. Ah y el relato estuvo muy bueno.