Este recuerdo es como un buen vino que dejé reposar por casi un año, quise escribirlo hace rato pero no podía ordenar todas esas sensaciones en un relato coherente. El protagonista es mi primer “amante de guía” el desconocido más encantador con quien me he topado… y aunque nos vimos varias veces por casi cuatro meses nunca dejo de ser eso, un desconocido… y creo que eso es lo interesante… es lo que hace dulce el recuerdo y agradable la nostalgia que me genera.
La primera vez que nos vimos llego tarde, la puntualidad nunca fue virtud de ninguno de los dos, nos tomamos un café y hablamos un rato, habíamos tratado de encontrarnos luego de muchas conversaciones por chat pero no se habían dado las cosas. Jamás había estado tan nerviosa, ayudó su buen sentido del humor y su amabilidad, cuando ya nos íbamos alguno de los dos puso el tema y decidimos buscar un hotel… esta vez quien se puso un poco nervioso fue él (o por lo menos eso sentí).
Cuando ya estuvimos a solas me entró la paranoia ¿y si detrás de toda esa amabilidad me topaba con un psicópata? y para poner más complicada la cosa a mi amigo le gustaba taparme los ojos mientras me acariciaba, luego disfruté tanto esa maña. En esa ocasión pidió hielos y me empapó toda con ellos… el sexo ese día fue increíble, ya en la calle volvimos a ser dos corteses extraños.
Siempre me sorprendía con algún juego, creo que el mejor fue un día que llevo una cuerda para atarme, esta vez quien llegó tarde fui yo pero se lo compensé con un lindo corsé y un entregado sexo oral, él me respondió con crema batida y una soga. Cuando sacó con qué amarrarme pensé que estaba bromeando pero no, me puso sobre la cama totalmente desnuda, subió mis brazos y abrió mis piernas para luego amararme y ponerme toda la crema batida de una lata que había comprado mientras yo lo hacía esperar.
Me tenía tan excitada que por momentos le exigía que me penetrara pero detrás de toda esa amabilidad mi amigo escondía un macho dominante así que me hizo suplicarle dulcemente, perdí esa pequeña batalla de poder, fue delicioso sentir todas esas caricias y estar totalmente vulnerable, el orgasmo fue espectacular, siempre lo era.
No supe mucho de su vida y supongo que estuvo muy bien así, nuestras escapadas vienen a mi memoria con mucho placer.








Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarEso fue realmente encantador, sútil, profundo y sensual. Me encantó.