Quiero compartir una excitante y divertida historia… empezó cualquier tarde de este año, el hombre era un profesor, muy bien vestido, de camisa café de botones, pantalón oscuro, muy masculino, barbado, con mirada penetrante, con ojos color oscuro y mirada profunda que con solo fijarla hacia mi sabía cuáles eran sus oscuras y excitantes intensiones.
Tomamos la decisión de ir a almorzar, hablábamos de historias sexuales, de sus y mis intimidades, esto generó un ambiente de deseo de ambas partes, miraba sus labios y sentía ganas de morderlos, miraba su pantalón se veía como su pene estaba erecto, muy erecto y lo movía, mientras él miraba mi rostro de deseo mordiéndome los labios de imaginar aquella verga dentro de mí.
Estábamos en un lugar público y pasamos por los baños, ambos nos miramos, lo pensamos, pero no tomamos la decisión, había mucha gente, pero mi deseo seguía latente y sabía que el de él también, pensé en que ese día no podía pasar de coger esa verga y chuparla y que luego me la metiera por la vagina, en fin, no se pudo en ese lugar, así que me propuso que lo acompañara a una clase…oh! , pensé que sería muy divertido coquetearle y mormosearlo mientras dictaba su clase, así que decidí irme con él…se veía muy sexi mientras le hablaba a sus alumnos, su voz gruesa y sexi me ponía cada vez más húmeda, mi vagina se calentaba de deseo por él, le mandé un mensaje a su celular mientras daba la clase, diciéndole que se lo quería chupar, de inmediato se le abrieron los ojos y pude notar nuevamente su delicioso pene erecto, ay, pensaba, que tentación tan grande.
Terminó su clase y me dijo que lo acompañara a su oficina a guardar su computadora, alrededor habían otros compañeros de trabajo, en otras oficinas, entramos sigilosamente, él empezó a guardar sus cosas y yo me entretuve con una revista, cuando de repente veo frente a mí, a ese hombre que había bajado su cremallera y había sacado su pene sin bajarse el pantalón, guau!, pensé en lo delicioso que se veía ahí asomado, erecto, grande, con sus venas brotadas y en la punta tenía un fluido transparente y viscoso, no dudé un segundo en metérmelo a la boca, saborearlo y chuparlo, cual delicioso bombón que quieres terminar sin parar, miraba sus ojos, mientras lo saboreaba y veía su cara de enorme placer, me preguntó que si quería que me lo metiera, asentí con la cabeza, de inmediato bajé mi pantalón y me senté encima de su escritorio, de frente a él, mientras él bajaba su pantalón y se preparaba para introducirlo en mi vagina, quería ver su rostro de placer cuando me lo metiera, abrí mi vagina con las manos, la unté de saliva y él lo introdujo lentamente, lo agarré fuertemente de la nalga, mientras lo empujaba para que no dejara de hacerlo, mi vagina lo quería succionar, no lo quería dejar salir, fue realmente muy excitante esta experiencia, lo metía y lo sacaba, esa imagen de esa verga entrando en mi vagina, mientras me tocaba el clítoris hizo que las ganas y el deseo desatara en ambos un intenso y profundo orgasmo que nos dejó sin aliento, me encantó su rostro de placer justo en ese momento, era otro ser…..bueno, fue una gran experiencia, coger con este profe en su escritorio….








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1 comentario
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login EntrarOye que rico relato me senti en vivo tirando con tu profesor yo tambien he comido profesores pero tu experiencia es deliciosa, te felicito por esa experiencia