!EL ÚLTIMO! Un Polvito Más A Nadie Le Cae Mal
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 4 min de lectura calendar_today Octubre de 2016

!EL ÚLTIMO! Un Polvito Más A Nadie Le Cae Mal

y quien dijo que el año nuevo no se puede recibir lleno de locura y pasión, el ultimo polvo es al final al que uno le imprime más ganas, el drama y las tristezas son para las novelas de amor y esta solo termino con mucho sexo y pasión, ¡para que!; pero después de trabajar todo un diciembre y....

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y quien dijo que el año nuevo no se puede recibir lleno de locura y pasión, el ultimo polvo es al final al que uno le imprime más ganas, el drama y las tristezas son para las novelas de amor y esta solo termino con mucho sexo y pasión, ¡para que!; pero después de trabajar todo un diciembre y recibir una miserable paga, uno también quiere desfogar todas esas malas vibras, se presentó la oportunidad pues un polvito más a nadie le cae mal, un día soleado como buen 1 de enero tipo 3 de la tarde nos encontramos allí en aquella estación con la idea de darnos el año nuevo o más bien la despedida. A penas lo vi, me vio con esos ojos de deseo que siempre sentí que fueron para mí (pero que va), ¡porque fueron muchos polvos!, señores.

Quien diría que esta pobre mojigata llegaría a tanto ese día y que sentiría que todo acabaría o más bien que me la acabarían, bueno él venía con esa sexy camisa a cuadros que me volvía loca, se acercó me saludo, aunque me saludo como a cualquier desconocida a la que le haría la vuelta. Cogimos el siguiente Transmilenio rumbo a la felicidad (el Restrepo) en un silencio total, poniéndole ánimos a la situación llegamos a la tan amada felicidad, como cualquier primero de enero no había ni un bar abierto (¡maldición!, que suerte la que me acompaña) pensé entre mí, logramos conseguir un par de cervezas, las tomamos como cual enguayabado y nos dirigimos a la residencia como satisfechos ebrios, estando allí dentro se perdieron todos aquellos prejuicios que me acompañaron durante tantos años, ahora si comenzó la acción pensé después de que él pago…

cerró la puerta, lo cogí y lo senté en la cama, abriendo mis piernas me senté encima, comencé a besarlo con mi poca experiencia se fue encendiendo, le quite la camisa él quito la mía, desabrocho el sostén, bajo su mano suave por el medio de mis tetas, luego cogió mis pequeñas tetas entre sus manos y las empezó a chupar como si el mundo se fuera a acabar pero eso me encendía mas, nos pusimos de pie mientras nos quitábamos los pantalones me beso con más y más deseo, abrazándome cogió mis grandes y redondas nalgas me apretó hacia él, haciéndome sentir que todo eso lo disfrutaría como nunca, me tiro a la cama mirándome a los ojos abrió mis piernas como cuan león hambriento atacando a su presa, jalando con cuidado mis tangas negras; se abalanzo entre mis piernas, me miro y empezó a mover su lengua despacio, despacio encendiendo mis deseos; cuando lo noto subió el nivel a tal punto que cogí su cabeza lo subí lo bese, él mientras tanto metió sus dedos en mi para que no me enfriara; haciéndome estremecer, volvió a bajar lentamente besando todo el camino hacia mi vagina cuando llego allí, me hizo estremecer tanto de nuevo, sintiendo su lengua en mí, que sin descaro, sin vergüenza mientras me cogía las tetas gemí como nunca, en ese momento se dio cuenta que era el momento subió encima de mí, empezó a moverse desenfrenadamente mientras yo cogía su espalda y lo acercaba a mí para besarlo. cada vez mi gemido se hacía más profundo, lo detuve un momento lo tire a la cama esta vez me tocaba a mí, me subí trataba de moverme lo mejor y más excitante posible, ¡maldición! su pene se salía pero no importaba yo volvía a acomodarlo, y empezaba de nuevo a moverme, mientras el pasaba sus dedos por mi boca bajando acaricio mis tetas; llegando a mi cintura me apretó, me agache lo bese le mordí ligeramente sus labios cogí mi cabello lo acomode y volví a moverme, esta vez sosteniéndome con sus mano y lo miraba a los ojos con deseo, queriendo saciar mi lujuria después de un buen rato encima de él, me detuvo después de eso el desenfreno comenzó.

nos levantamos de la cama y me puse como cual puta en cuatro, casi me acaba pero eso era lo de menos en ese momento, cogía mi cintura con fuerza para darme más placer con el poco aire que tenía para hablar le decía, que no papara; que lo metiera hasta donde llegara, que me apretara duro sin miedo, entre más duro lo hacía más me excitaba; me jalo y me bajo de la cama, me llevo hacia la pared al lado de la puerta del baño, puse mis manos en la misma, jalo un poco; me agache acomode mi cabello, me tomo por la cintura y empezó de nuevo adentro, afuera, adentro, afuera… pero esta vez no aguante me abalancé un poco hacia atrás, me solté de la pared para coger mi par de deliciosas nalgas y abrirlas un poco, para que llegara con un poco de fuerza y más profundo, Extasiada de placer solté un ligero gemido…en ese momento algo extraño paso

¡carajo, me había venido! …

— chiseca

28 de octubre de 2016

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chiseca

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2 seguidores ·Soy mujer heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • jdanielor
    jdanielor · 28 de oct de 2016

    buen relato me gusto mucho, aunque si hubieras sido mas explicita contando mas detalles uff que delicia jejeje

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