Bueno, todo comenzó por estas redes, miras perfiles y algunos te gustan otros no mucho, más casi todos en alguna foto nos vemos bien y eso es suficiente; una tarde alguien me saludo, era una persona muy amable y respetuosa y así iniciamos una agradable conversación, que después de algunos correos y muchos minutos telefónicos termino en una bella cita en un centro comercial de nuestra bella ciudad.
De esa cita se rescataron muchas cosas como una buena charla, un delicioso café y un lindo beso… De esos que te hacen recordar los del colegio, muy sencillo, simple, pero con un gran sabor a tú me gustas.
Así pasó el tiempo y muchos ratos agradables, algunos con un delicioso sexo que me fascinaba encontrar a cada encuentro, pero el verdadero delirio llego mucho después cuando un día esta bella chica me invito a su casa, ¡qué miedo! Y tu esposo? Pregunte y ella respondió que no se encontraba y que llegaría algo tarde; quien se resistiría a tan bella invitación, solo una pregunta riposte: puedo llevar mi cámara de video? Ella dijo no te garantizo nada pero tráela.
Al llegar un beso delicioso de esos que te dan cuando te extrañan, un café y algo de charla morbosa que nos fascinaba, preguntas como: estas húmeda? Y ella contestaba desde que venias en camino cuando marcaste y me contabas que venias pensando si me tomarías en el sofá o en la cama, o que me darías un delicioso sexo oral en la cocina o quizás en el baño… o pensar que podría llevarte a la oficina de mi esposo y dejar que me penetraras sobre su escritorio, Guau que respuesta…
Luego al cuarto, si algo convencional, aliste mi cámara y comenzamos a besarnos lentamente, y a quitarnos la ropa el uno al otro; ella se sentó frente a mí y yo estire mis brazos para poder acariciar su clítoris ya excitado; ella gemía suavemente muy bajito y por supuesto lo tocaba más duro mientras le basaba su cuello y detrás de sus orejas, yo la aleje y se recostó con sus piernas abiertas para que yo le diera ese sexo oral que le fascinaba, mi lengua lamio desde sus senos y pezones hasta su entrepierna en cuestión de minutos o quizás segundos para llegar y encontrar esa hermosa vagina húmeda y el clítoris ya duro, mientras mis manos acariciaban sus senos y mis dedos apretaban sus pezones, cada vez con más fuerza, luego metí mis dedos en su vagina y comencé a hacer presión sobre su clítoris y en ello mi dedo busco su ano, deli, húmedo , dispuesto, entro allí y comencé a moverlo entrando y saliendo, y ella como nunca empezó a gemir más duro, y un poco más …
Entonces coloque sus piernas sobre mis hombros y dándole un beso que mi lengua se enredó con la suya comenzamos un delirante y soberbio sexo anal….. Ella gemía mucho más duro y entrecortadamente dijo, mis vecinos sabrán que no estoy con mi esposo, yo seguí entrando y saliendo mientras mis manos como locas buscaban sus senos, mis dedos su boca y su clítoris, ella gritaba y me dijo simplemente, porque nunca lo habías hecho por allí? Yo muy excitado conteste que no sabía que le agradara, seguí en esa bella labor y ella grito como nunca le había escuchado, llego de tal forma que atino a decirme deseo ver tu pene al venirte, yo le seguí penetrando un poco más fuerte y cuando iba a llegar se lo hice saber , ella dijo déjamelo todo sobre mi vientre, lo saque en ese momento sublime y me vine como hacía mucho tiempo no lo hacía, ni siquiera con mi esposa; todo ese semen sobre su vientre, y todo eso hermoso bien vivido..
Cabe anotar que escribí este relato viendo el video que quedó plasmado en la cámara, algo así como 37 minutos de una gran película de los dos..








Comentarios
0 comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrar